31 de octubre de 2008

Elogio de la franqueza

Mi vida ha estado hasta ahora compartida entre Aragón y Cataluña; en Zaragoza viví mis primeros 18 años, en Cataluña hasta los 42 y a partir de ahí, de nuevo en Aragón, resido en Huesca; por eso puedo contar con conocimiento de causa lo distintos que son en uno y otro lugar .... y que quede bien claro que no lo hago para ponderar a unos en descrédito de los otros, que cada cual tienen sus respetables signos de identidad, también en el carácter.

El catalán medio es discreto y poco comunicativo, cuando te ofrece su amistad puedes estar seguro de que es del todo y para siempre, pero frecuentemente descubres que tras su trato elegante y respetuoso se esconde un distanciamiento notable; aquí en Aragón, por el contrario, somos más abiertos y abrimos antes nuestras casas al otro, aunque a veces decimos eso de "si te he visto, no me acuerdo". Tenemos el hábito de decir las cosas por su nombre y pasar de inmediato del pensamiento a la palabra, con todas las ventajas e inconvenientes que eso conlleva.

Esta referencia al carácter de aragoneses y catalanes me da pie a plantear mi pensamiento de hoy: estoy llegando al medio siglo -qué pesadico ando con esto, ya lo se- y cada vez soy más consciente de las veces que tengo que hacer el "papelón"; las relaciones sociales, las profesionales, las servidumbres del cargo, los acontecimientos familiares, .... si te descuidas te pasas la vida repartiendo sonrisas "Profiden", ponderando las bondades de fulano o mengana o dando razones que no coinciden con tu postura interior.

No cabe duda de que en ocasiones la caridad exige callar, podríamos incluir aquí la teoría de las "verdades innecesarias": hay veces en que sacar la verdad a colación ni ayuda a nadie ni trae ningún bien, es más, incluso puede causar algún daño. Pero tengo más dudas respecto a la utilidad de las célebres "mentiras piadosas". No sólo la caridad, también la educación, el respeto y el don de la oportunidad convierten en necesario el aprender a morderse la lengua.

Pero no es menos cierto que uno empieza a estar harto de esa esclavitud de lo políticamente correcto; hay relaciones que se han convertido en una especie de escenificación versallesca en la que cada cual, valga la expresión, "se la coge con papel de fumar". Y lo que me parece más grave es que no pocas veces acabas descubriendo que esas apariencias que tanto se guardan desaparecen de inmediato en cuanto se quedan sólos quienes se consideran de la misma "escudería", ... ya se que ésto es algo tan antiguo como la vida del hombre sobre la tierra, pero me da que ahora ocurre con más frecuencia.

¿Dónde están las personas francas?, ¿dónde encontrar la sonrisa noble, la invitación sincera, el apretón de manos que no parece una caricatura fofa?, existen, en ocasiones uno se encuentra con gente de la que estás seguro que no tiene trastienda, que es como se muestra, cuyas palmadas en la espalda no suenan a antesala de favor, a recurso protocolario, a bienvenida de bucanero.

El paso de los años, la experiencia y el esfuerzo, no siempre constante ni exitoso, de ser mejor creo que debería volvernos menos complicados, a mostrarnos como somos y a opinar sin tantas reservas, pero me temo que si nos descuidamos reforzamos nuestras conchas y corremos el peligro de entrar en la dinámica del resabio, peligroso camino hacia el cinismo.

Esta es la razón por la que prefiero la franqueza, aunque no se si este camino es el adecuado para conservar ciertos amigos, no desentonar en la sociedad que nos han montado y prosperar en la profesión.


Fotos: espacioerato.blogspot.com; elsilenciodelosborregos.wordpress.com;



10 comentarios:

¿Mañana más? dijo...

Modestino, ¿qué pasa en tu vida últimamente que estás más pensativo que el Pitufo Filósofo?. Será lo del medio siglo, qué será. Cuando yo llegué (espero) me acordaré de ti, seguro.

Lo de la franqueza... ¡ay, amigo!. ¿No te digo que lo único que me creo ya son las críticas?. Las críticas son siempre sinceras (bueno, salvo casos patológicos de envidia), los elogios... ¿quién sabe?. A esto es a lo que nos ha llevado esta sociedad de lo correcto. No nos podemos creer nada. Con toda su buena intención alguien te dice que le gusta lo que haces y cómo lo haces e, inmediatamente, te saltan las alarmas como a Spiderman el sentido arácnico.

Yo siempre he sido de decir lo que pienso, hasta que mi marido me hizo callar. ¡Cosas de hombres y de mujeres!. No sé por qué la gente no quiere oír opiniones sinceras. ¿Para qué coño preguntan entonces?.

Me pasa a menudo con los bebés. Todos me parecen igual de horribles. Pero las madres que qué monos y mira lo que hace, como si su cachorro fuera Einstein. A mí me dan ganas de soltarle que no es más que un pedazo de carne y que, sinceramente, es más feo que un pie (no el mío, claro, que los tengo preciosos). Pero, claro, no es plan, que la loba se me rebota y me echa a patadas de su casa, lógicamente.

Me sucede también en las bodas. ¿Quién dijo que no hay novia fea?. Pues sí, la novia muy guapa y todo muy bien organizado. Y piensas lo agustito que estarías en tu sillón leyendo un buen libro con una bolsa de Doritos al lado, que ni ganas de tanta comida ni de tanta tontería.

Será por eso que tengo tantos enemigos. ¿No saludas a Mengano?. Pues no. Resulta que Mengano me quitó la parabólica y le va a saludar su p... madre, que luego tuve que contratar el Imagenio y tiene menos canales y encima pago más. ¿Y a Fulano?. Pues tampoco, que me pisó una vacante con muy malas artes. O sea, es un trepa.

Compromisos aparte, intento que mi sí sea sí y mi no sea no. Seguro que con los años todo se va al traste. Es lo que tiene madurar.

Si es que ya no sabe uno dónde pisa. Arenas movedizas, Modestino, ya te lo digo.

Modestino dijo...

Varias apostillas a tu largo y certero párrafo:

-Si las madres piensan que su niño es Einstein, será que admiten que es feo;)...

- Coincido contigo en la bondad de la lectura tranquila de un buen libro, pero ..... para tanto son los doritos?.... yo prefiero las patatas fritas de bolsa transparente.

- No me pasa nada especial, me temo que siempre he sido "complicadillo".

¿Mañana más? dijo...

Ja, ja, ja. Si es que piensan que son Paul Newman y Einstein juntos. ¡Manda huevos!.

Lo de los Doritos... Uf, yo me meto para el cuerpo una bolsa de las grandes todos los días. No sé que tendrán pero enganchan MUCHO. Como me cambie el metabolismo y empiece a engordar... verás qué risa.

Bodas, Bautizos y Comuniones. ¿Por qué narices me invitarán si saben que soy uraña y detesto los bodrios sociales?. Que la gente es así de intolerante, Modestino.

Modestino dijo...

Hombre,las bodas pueden tener su parte divertida cuando se baila lo del "chacachá del tren"...;)

A mí me contaron de una en la que la novia lo había preparado todo al detalle: música -Bach, Mozart, ...-, lecturas, oraciones, testigos, ... el cura, tío de la novia y con el ánimo de darle una sorpresa, cuando ya eran marido y mujer sacó una grabadora de mano, apretó el botón y comenzó a oirse a Jennifer Rush cantando eso de "Si tú eres mi hombge y yo tu mujerrr...." ... si los invitados se hubieran quedado en casa con los doritos, la que se hubieran perdido .....

¿Mañana más? dijo...

Modestino, eso es una de cada mil. Así que en las novecientas noventa y nueve restantes... uf, qué pereza de sólo pensarlo.

En cuanto apruebe la maldita oposición le compró el chalet de la chimenea a quien quiera que lo habite hoy. Desaparezco del mapa como mis hermanos, que se han parapetado en Valdemorillo y no bajan a Madrid ni de casualidad. Esos sí que saben. Te encantaría conocerlos, Modestino. Son gente franca, de decir lo que piensan (a veces, sin pensarlo).

¡Qué familia la mía!. Todos uraños y políticamente incorrectos. Será por los genes manchegos...

Sunsi dijo...

Perdón... ¿me puedo meter en la conversación? :)) Francamente y con franqueza franca, me ha gustado mucho este post.

Has dicho algo clavado que lo que decía mi suegro. Aragonés como tú y reciclado en Cataluña, decía que los catalanes parecían inaccesibles, al principio. Pero al final de su vida, sus verdaderos amigos eran catalanes. Explicaba que les costaba abrir las puertas de su casa, pero cuando las abrían era para siempre.

Lo del catalán cerrado es algo tópico. No es lo mismo un tarragoní que un gironí. En Tarragona se nota mucho que vivimos cara al mar. La gente es mucho más abierta (dicen también que más frívola).

La franqueza... lo mejor de una persona. Sabes con quién te juegas los cuartos. Eso sí, prepárate para los disgustos. Aún con todo, compensa y mucho.

Pero luego hay que combinar franqueza con bondad. Tampoco se trata de ir por la vida con el látigo "porque soy muy franco". Posiblemente, es una opinión, la franqueza y la verdad ante todo debe combinarse con evitar juzgar a las personas, ser claros sin pisotearlas. A mí me sirve, es una idea, invertir los términos; ser franca primero conmigo misma , lo que te lleva a darte cuenta de que tienes tantos errores ...; y esa misma franqueza la aplicas en las relaciones humanas. Seguro que "fustigas" a los demás en la misma medida que lo has hecho contigo mismo. En realidad no es más que aplicar la frase del evangelio"amar al prójimo como a ti mismo". Y amar , a veces, es decir la verdad aunque vaya a caer como una bomba.

¿He divagado mucho? Perdonad. "Mañana"... estás peleona pero bien,¿eh?. Modestino, ya dirás la fecha del evento, que nos solidarizaremos con tus 50.

Saludos a los dos, desde TARRAGONA.

¿Mañana más? dijo...

Sunsi, gracias por devolvernos al tema.

Sí, hoy tengo el día raro. Será que estoy cansada o muy harta de hacer el papelón y callarme lo que pienso. Una se cansa de tanta tontería, de compromisos y de frases sin singnificado.

Modestino irá a cumplir 50; yo creo que ya los he cumplido de espíritu. Será que me siento vieja. Lo mismo cuando lo sea de verdad me da por irme a las discoteques. ¡Quién sabe!. Ja, ja, ja.

Modestino dijo...

El ejercicio de la profesión me obliga con frecuencia a actuar, es inevitable...el peligro es acostumbrarse.

El evento está cercano, prometo anunciarlo en su día.

suso dijo...

Lo de ser franco no está muy de moda ahora,juá, juá...

Modestino dijo...

Pues no, ni franco, ni real ni urbano.;)