13 de mayo de 2009

Pepe Isbert, algo más que un abuelete simpático

José Isbert nació en Madrid en 1886, aunque siempre estuvo vinculado al pueblo de su familia, Tarazona de la Mancha (Albacete), algo que casa más y mejor con el personaje que hemos visto desfilar por la pantalla. Isbert era profesor mercantil, y no podemos negar que tenía cierta pinta de ello, y es que puede que una de las claves del éxito del actor se encuentre en tratarse de alguien con quien se puede identificar cualquier individuo de clase media española: ¿quién no ha tenido un tío abuelo, un vecino, un empleado o un suegro como Pepe Isbert?.

Pero por encima de todo Isbert fue un actor de primera fila, un auténtico genio de la pantalla; corremos el peligro de quedarnos en lo accidental y colocar al actor el cartel de anciano venerable, abuelo simpático o excelente cómico, pero Pepe Isbert era algo más, un auténtico chollo para cualquier director porque hacía sus papeles creíbles, interpretaba con una naturalidad y soltura asombrosa. Su voz ronca, sus pasos cortos, esa mirada inteligente e ingenua a la vez con sus ojillos vivos quedarán siempre en la retina de los aficionados al cine.

Isbert comenzó a trabajar muy pronto, y ya en 1912 dio vida al anarquista Pardiñas en el cortometraje "Asesinato y entierro de D. José Canalejas", dando vida a quien quitó la vida al entonces presidente del gobierno español. Más tarde destacó en el teatro, dando vida a diferentes obras del gran Pedro Muñoz Seca. Aunque Isbert cuando comenzó verdaderamente a triunfar fue tras la guerra civil española.

A mí, cuando oigo el nombre de Pepe Isbert me viene automáticamente a la memoria el alcalde de Villar del Río, el pueblo de la Mancha que se prepara para la visita de los americanos en "Bienvenido Mr. Marshall" (1953). Con esta película Luis García Berlanga lanzó, en plena época dura del franquismo, toda una andanada contra el imperio americano, una mordaz carga de profundidad contra el imperio, rematada con la escena censurada de la bandera norteamericana hundiéndose en la acequia, que escandalizó a Edward G. Robinson durante su exhibición en Cannes, donde por cierto obtuvo una buena cosecha de premios. Inolvidable la escena en la que Isbert, vestido con traje andaluz, se dirige a sus paisanos asegurando que "como alcalde vuestro que soy os debo una explicación ...". Brillante el papel de Manolo Morán en un film en el que el principal personaje femenino lo interpretaba Lolita Sevilla, cuya presencia en el reparto fue al parecer impuesta por la productora.



Otra película llena de premios que tuvo a Isbert como protagonista fue "El cochecito" (1960), dirigida por el italiano Marco Ferreri y basada en un guión de Rafael Azcona. En ella Isbert hace el papel de Don Anselmo, un anciano que "sólo quería un cochecito para estar con sus amigos…”. Esta película obtuvo el premio de la crítica del festival de Venecia y volvió a ser, como lo fue la anterior, una hábil crítica social en pleno régimen franquista que tuvo la habilidad de saltarse los obstáculos de la censura. Ferreri nos introduce en el Madrid de 1960 visto desde la perspectiva de Don Anselmo, un jubilado que busca sentirse integrado en su casa, con sus amistades y en la sociedad en general. En casa tan sólo es un incordio que deambula refunfuñando y pidiendo dinero a su hijo, dinero que se gastará con sus amigos, jubilados e inválidos; todos y cada uno de ellos poseen un cochecito, que Anselmo deseará con todas sus fuerzas para no sentirse rechazado. El cochecito de capricho pasará a volverse una obsesión para el jubilado, que incluso venderá todas sus pertenencias para lograr el dinero que necesita. María Luisa Ponte y José Luis López Vázquez acompañan a Isbert en el reparto.

"La gran familia" (1962) es una película de corte bien distinto a las anteriores; tuvo también un enorme éxito; fue dirigida por Fernando Palacios y tuvo como compañeros de reparto a actores del nivel de Alberto Closas, Amparo Soler Leal y José Luis López Vázquez. En el film se narra la vida del aparejador Carlos Alonso, padre de 15 hijos e Isbert interpreta con la maestría u gracia habituales el papel de abuelo; impagable la escena del viejo Isbert desquiciado por haber perdido entre las casetas de la feria navideña a Chencho, el menor de los niños. Hoy estaríamos ante una película que para algunos sería políticamente incorrecta, pues así de cortos de miras nos hemos vuelto en esta sociedad individualista en la que vivimos.



Fue de nuevo Berlanga,también con guión de Azcona, quien le dirigió en la que fue su última gran interpretación, "El verdugo". Aquí Pepe Isbert es Amadeo, el verdugo de la Audiencia de Madrid; la hija de éste, cuyo papel encarna Emma Penella, quiere casarse con un empleado de "Pompas fúnebres" (Nino Manfredi. Estamos ante una película genial que realiza, en clave de esperpento, una ácida crítica social, a la vez que un alegato contra la pena de muerte. Isbert se vuelca en un papel que le va como anillo al dedo; magistral la escena final en la que el futuro yerno de Isbert, obligado a coger el puesto de verdugo para no perder el derecho a un piso, es llevado a rastras al garrote vil como si fuera el condenado y no el verdugo.




Las películas de José Isbert, al menos las más significativas, son de esas que uno nunca se cansa de ver.






27 comentarios:

tommy dijo...

Cuentan que a punto estuvo Isbert de no poder doblarse a sí mismo durante la postproducción de "El Verdugo" por razones de enfermedad. Al parecer, los productores ya habían buscado a un actor de doblaje, Pepe Alfayate, para que prestara su voz a Isbert, pero falleció antes de poder hacerlo. Finalmente, fue el propio Isbert quien se dobló, con una gran paciencia por parte de Luis Berlanga según comentaba, hay que suponer que con una gran humildad, el propio actor en sus memorias.

En cuanto a la incorrección política de "La gran familia", recientemente he visto varias veces tanto esta peli como su secuela (en la que ya no salía Isbert) y creo que han resistido bastante bien el paso del tiempo; son dos productos fabricados con extrema habilidad que siguen enganchando al público -especialmente al infantil- y que transmiten una gran alegría de vivir. Siempre me he preguntado lo mucho que debía trabajar el aparejador Alonso (Alberto Closas) para mantener a su numerosísima prole. Bueno, en anticonceptivos no debía gastar mucho...

Modestino dijo...

Sí, debían gastar más en pañales y Cola-cao que en pastillas de esas ...

Sunsi dijo...

Me encanta que hayas escrito sobre Pepe Isbert. Esa voz inconfundible que te entraban ganas de decirle "no fuerce la voz, por favor". Cómo coló "Bienvenido Mr. Marshall". Lo digo por el transfondo crítico. Se te achica el alma al ver gente sencilla que todas sus esperanzas están puestas en la llegada del yanki. Esa España, la de verdad, tan aislada...

Bueno... y el momento en el que pierde a Chencho. Da igual las veces que haya visto esta peli... que cada año toca... Como soy llorona, lloro. Y me quedo a gusto.

Lo que dice tommy también lo pienso cada vez. Aunque lo que más me agobia es el piso. Tantos niños, haciendo el indio, tantas literas. Tan poco espacio para tantos. Y no pasaba nada. Ahora necesitamos un montón de metros cuadrados por persona. Desde luego, ellos se querían muchísimo. Igual porque el roce hace el cariño...

Un saludo

Rosaura dijo...

No te has dejado prácticamente ninguna película de las importantes, quizá un pequeño papel que hace en "Historias de la radio" que trata de varias historias en una de las cuales daban un premio al que llegara al estudio vestido de esquimal y con un trineo e Isbert vuelve nuevamente a hacernos llorar, por lo menos a mí, gracias a esa capacidad impresionante que tenía para transmitir sentimientos sobre todo a través de su voz su mirada y sus ojillos, como dices tu.

tommy dijo...

Y no te olvides del coche, Sunsi. Mira que era grande, que parecía un microbús, y sin embargo resultaba milagroso que toda la gran familia cupiera o cupiese allí dentro. Pero lo que tú dices, hay que ver cómo se querían.

Me alegro mucho, querida Rosaura, de que te hayas acordado de "Historias de la radio", una de las grandes películas españolas de los '50. Sé de gente que piensa que "Días de radio" de Woody Allen es buena y que "Historias de la radio" no lo es porque su director era más franquista que Franco (no en balde dirigió "Raza"). Qué triste que haya gente así. Admito que la peli de Allen es buena, aunque me haya costado años descubrirlo, pero la de Sáenz de Heredia me gusta más, aunque sólo sea porque es más nuestra.

Modestino dijo...

"Historias de la radio" me la apunto, pues no la he visto. Habría que enseñar a tener la elegancia y, sobre todo, la personalidad de apreciar lo bueno independientemente de las simpatías que tengamos a quien lo hace o a sus ideas.

El roce hace el cariño, aunque a veces desearías dejar de rozarte una temporada ... pero fuera de bromas, ser hijo único es un obstáculo para una buena educación, aunque no la hace imposible, por supuesto.

Rosaura, es posible que hayas dado en la diana de la razón del éxito de Pepe Isbert: la capacidad para transmitir sentimientos. Se trata, de cualquier manera, de un auténtico icono de nuestro cine, alguien irrepetible.

Tintin dijo...

Deliciosas también sus apariciones en "Mi tío Jacinto" donde hacía de perista de relojes, "Calabuch" o "Manolo, guardia urbano", donde compartía cartel con Manolo Morán y José Luis Ozores, para mí uno de los mejores cómicos españoles de todos los tiempos,fallecido todavía en el esplendor de su carrera por una enfermedad que le paralizó paulatinamente (inolvidables "El tigre de Chamberí" y "Recluta con niño")

Rosaura dijo...

Gracias Tommy por aportar siempre nuevos datos, la verdad es que no tenía ni idea de que el director era ese, la cogí en la biblioteca porque estaba en una colección de las joyas del cine español, y , como me encantó "Días de radio" porque soy admiradora total de Woody Allen, pensé que podría gustarle a mis hijos y a mí también y así fue, la verdad es que esto demuestra que los prejuicios pueden hacer que nos perdamos cosas que merecen la pena.

Alberto dijo...

También está antológico Pepe Isbert en otro película de Berlanga "Los jueves, milagro", en la que repetía el papel de alcalde de pueblo.

El papel de "Historias de la Radio", vestido de esquimal para conseguir el premio que les permita financiación para patentar un invento, es antológico y realmente hace llorar, con esa voz tan suya, que te entra dentro del corazón. A mí también me gusta más que la de Allen, por mucho que sea de un director más franquista que Franco, pero eran historias nuestras, que las sentíamos como nuestras.

Modestino dijo...

España ha sido siempre un país de grandes actores cómicos; cabe recordar aquí a Paco Martínez Soria, con películas claramente inferiores a las referidas aquí, pero que bordaba como nadie sus papeles de maño cabezón; u otros actores inolvidables como Juanjo Menéndez, Rafaela Aparicio o López Vázquez y Alfredo landa, que luego demostraron que también servían para otro tipo de papeles.

TALLÓN dijo...

BRAVO POR TOMMY Y POR ALBERTO, POR, IMPLÍCITAMENTE, ELOGIAR ALGO DEL "FRANQUISMO". Y A TI SUNSI, REPROBACIÓN...¡CON LO BIEN QUE VIVISTE AQUELLA ÉPOCA!.

Modestino dijo...

No repruebes a Sunsi que en esta casa tiene carta blanca. Yo comparto que la opinión de que estas películas sortearon hábilmente la censura franquista.
Tallón, no me revoluciones el gallinero;).

TALLÓN dijo...

PORFAVOR, UN SOPLO DE ESPÍRITU CRÍTICO Y FLEXIBLE EN ESTE TU FORO, QUE SE SUPONE ABIERTO (Y NO SÓLO PARA ADICTOS/ALLEGADOS). ¿OLVIDASTE TU SOCARRONERÍA DE LA TIERRA?.

Modestino dijo...

Por supuesto que cabe toda opinión respetuosa. No se si en la tierra soy muy socarron, no obstante.
Eso sí, me parece que desconoces que en internet cuando uno escribe con mayúsculas es que quiere gritar ...

Anónimo dijo...

querido Modestino, gracias por tu blog. Lo leo a diario, me encanta la variedad, la frescura y la colaboración de todos los bloggeros. Hasta ahora. Ese tallón se ha confundido de blog, sólo quiere calentarte con sus críticas. Nunca he entrado y esta vez es para darte ánimos a ti, Modestino, y a todos los que colaborando haceis de este lugar un sitio donde aprender, recordar y sonreir. Y a ti, Tallón, vete al Monte de los Caídos y piérdete

TALLÓN dijo...

ANÓNIMO...AY AY AY AY...ESA COBARDÍA EN EL ESCONDERSE. A LA CARA LO TENDRÍAS CRUDO.
Disculpa Modestino, lo de las mayúsculas no tiene que ver con el volumen de voz, es sólo costumbre. En serio, aprecio y mucho el contenido de tu blog, y ello incluye cierta ¿provocación?. Los que entran al trapo.....

Tintin dijo...

Déjalo, ciertamente, el hombre - TALLÓN - prepotencia grafológica - cumple un papel en el blog.

Anónimo dijo...

Modestino y queridos bloggeros, perdonad mi salida de tono. No es éste sino un sitio para polemizar, sino para colaborar, compartir y , las más de las veces, aprender. Gracias a todos, Creo que lo mejor es que sólo siga disfrutando de tu blog, apreciado y admirado Modestino, esta claro que si no consigo controlarme no soy digno de esta tu casa. Y A TI TALLÓN HASTA SIEMPRE. POR CIERTO, YO ME ESCONDO EN ANÓNIMO Y TU EN TALLÓN ¿CUAL ES LA DIFERENCIA?

Modestino dijo...

Anónimo, puedes entrar siempre que quieras. Estos rifirafes no pasan de anécdota. Gracias, de cualquier modo por tus comentarios.

tommy dijo...

Joder, si llego a saber esto no saco el tema de Sáenz de Heredia. Pero es que pienso que el buen director es el que sabe dónde poner la cámara con independencia de sus etiquetas o colores, y gente como Pedro Lazaga, Mariano Ozores o Pedro Masó, por no hablar de nuestro José María Forqué, sí que sabían dónde poner la cámara lo mismo que Berlanga o Bardem.

Sunsi dijo...

Me paso por tu casa, como cada día, y veo a Pepe Isbert y me fijo en el montón de comentarios. Gracias por el tuyo, Modestino.
¿Puedo añadir alguna cosa?

Tallon...no sé qué has podido intuir de mi comentario. Tampoco sé cómo sabes si viví bien o mal durante el franquismo. Depende de lo que entiendas por vivir. Se supone que viví bien ... No tenía edad suficiente como para haber llegado a conclusiones determinadas ni de haberme formado un criterio sobre todo lo que conlleva el régimen político que duró lo que duró.
Pero hace demasiado tiempo como para andar polemizando, ¿no te parece?. Y , mira, no suelo contarlo, pero en su día milité en FET , en plena democracia... lucía un yugo y cinco flechas... y me paseaba tan ricamente por la facultad de filología de la central... “rojilla” donde las haya. Por supuesto que ahora estoy a años luz... Utopías juveniles...

Un saludo cordial... sin acritud

Brunetti dijo...

Bueno, bueno, bueno, cómo está tu patio, Modestino. Pero como sé que todos los que aquí escriben son muy buena gente, sólo intervengo para, aparte de intentar batir el número de participaciones y lejos de seguir polemizando, desearos a todos un buen y luminoso fin de semana. Reine la paz, hermanos.

Ya me han preguntado varios compañeros si ibas a venir hoy a nuestra fiesta patronal. Te he disculpado con una mentirijilla inocua. Bien sabes que la gente te quiere mucho por estos pagos y que se te echará de menos. Otro año será, les he dicho.

Gloria dijo...

"Chenchoo!" Que pedazo de actor, si señor.

respecto a Historias de la radio, pues también la recuerdo con agrado, a ver si la vuelven a poner por la tele, que parece que le tengan alergia al blanco y negro (Por si acaso, aclaro que me situo políticamente bastante a la izquierda, pero al Cesar lo que es del Cesar, y una buena peli es una buena peli la dirija John Ford o Sergei M. Einsestein, para entendernos). por cierto que Paco Rabal también está estupendo en esta película.

Y por cierto, imposición de la productora o no, Lolita Sevilla está muy bien en el papel, IMHO. de una manera bastante inocente interpreta a la tonadillera de bandera a la vez que una amable parodia del tipo, ojú.

Modestino dijo...

Bienvenida a ésta tu casa, Gloria. Efectivamente, Lolita Sevilla lo hace muy bien. Y lo que hay que valorar es el trabajo, la profesionalidad y el arte, ¿Qué más da la postura política?, que el cine español no se acaba con el apellido Bardem,
Eso sí, lo dicho no es incompatible con la existencia de un cine claramente comprometido políticamente del que hay ejemplos brillantes que seguro que Tommy y alguno más estaría dispuesto a citarnos.

paladín dijo...

hola Modestino. LLevo mucho tiempo curioseando en tu blog. Me resultaba complicado registrarme, hoy lo he conseguido y aprovecho para felicitarte por ese poder de convocatoria y de polémica. Sobre Isbert yo también he disfrutado con sus películas pero mis conocimientos cinematográficos no son comparables a los tuyos o a los de Tommy. Espero poder colaborar más activamente en futuras ocasiones y que los ánimos estén más calmados. Felicidades y hasta la próxima.

Gloria dijo...

Modestino, aunque ideológicamente en mi lado de la acera, creo que lo principal es que la gente, de derechas o de izquierdas, sea buena gente, o gente civilizada, y en el caso de directores de cine, escritores de autores, etc, prefiero una obra buena de alguien con quien no coincidiría en tendencia de voto, de un buñuelo perpetrado por un correligionario. No quiere eso decir que automáticamente comparta las ideas del artista, p.e. una puede pensar que "viaje al fin de la noche" de Celine es un excelente libro sin compartir las simpatías Nazis del excentrico autor, etc...

Aunque admito que en el tema de cine e ideología tengo alguna limitación, o frontera, que no me he atrevido a cruzar... He leído en muchas ocasiones que Leni Riefenstal era una directora absolutamente brillante, pero me da cierto yuyu aproximarme a "El triunfo de la voluntad" o "Olimpia"... Más que nada por las compañias de leni en el tiempo que hizo esta película

Modestino dijo...

Por cierto, Paladín, se me olvidó darte la bienvenida. Espero que sigas enriqueciendo el blog de hoy en adelante.