19 de mayo de 2009

Marujas en el AVE



Ayer tocó viaje en AVE; algunos lunes tengo que ir a Madrid y repito la experiencia de esos viajes de ida y vuelta en el día en alta velocidad; son momentos donde, además de dormir y hojear el periódico -aún no he caído en el vicio de sacar el portatil- puedes aprovechar para aprender de la vida observando aconteceres y poniendo la oreja.

Al llegar a Zaragoza subieron tres mujeres, no creo que ninguna de ellas cumpla ya los 50, que se acomodaron en los cuatro asientos enfrentados que había a mi lado. Todas aparentaban ser rubias, aunque apostaría a que ninguna lo era realmente, y se instalaron en el vagón entre aromas de "Chanel", aires de la Milla de Oro y luces de "Dolce & Gabbana". Pronto me dí cuenta que no iban a pasar desapercibidas y que era fácil que el resto de viajeros acabáramos al tanto de sus cuitas mientras atravesábamos Calatayud, Siguenza y Guadalajara.

Enseguida conocimos el motivo de su viaje a la capital: iban de compras, y desde el principio quedó muy claro que no se dirigían precisamente al mercadillo de Hortaleza ni a la planta de "oportunidades" del Corte Inglés: las calles Serrano, Velázquez, Goya, Hermosilla y Ortega y Gasset, entre otras, iban a ser pateadas de principio a fin y no iba a quedar tienda chic sin ser revisada y, si fuera menester, arrasada. A lo largo del viaje asomaron barras de labios, lápices de rimmel, polvos maquilladores, toallitas perfumadas y todo el arsenal necesario para adornar la cara y luchar con armas y bagaje contra la palidez y las patas de gallo.

También hubo tiempo para el repaso de las últimas roturas matrimoniales de la capital maña: pensiones alimenticias y compensatorias, discusiones íntimas, desencuentros judiciales y hasta algún cuernecillo que otro fueron analizados en voz alta con esa firmeza que ponemos las personas cuando pretendemos no dejar títere con cabeza.

Al llegar a Atocha las tres cogieron sus bolsos de primera marca que agarraron con unos manos que destacaban por el tamaño y el brillo de sus anillos y unos brazos en los que bailaban sonoras unas pulseras que seguro no eran de bisutería. Y decididas, seguras de sí mismas y pizpiretas se dirigieron a la conquista de Madrid: tenían todo el día por delante.

Mientras tanto los viajeros nos desperazamos y nos dirijimos cada uno a lo nuestro, algunos, como he demostrado, habíamos dedicado buena parte del viaje a "marujerar" a las "marujas".


20 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Ay, Dios mío, Modestino, qué alto hablamos a veces en España... y cuánto hablamos ;-), yo incluida.

Me ocurrió otro día algo similar: me enteré de todas las operaciones de estética de varias marujas o lo que fueran en un trayecto a Valladolid.

Y yo el otro día concertando cita con el médico en público en otro Ave, si es que no tenemos remedio algunas ;-)

Modestino dijo...

Eso de hablar alto es una costumbre nacional que en QAragón vivimos multiplicada por dos.

Brunetti dijo...

¿Estás completamente seguro de que esas señoras -o, al menos, alguna de ellas- no llevaba medio de tapadillo, para no dar pábulo, alguna antigua y manoseada edición del Ulises de Joyce?

No fuera a ser que se dirigieran, en realidad, a la Biblioteca Nacional, que también está muy cerca de Atocha, Modestino.....

Modestino dijo...

Si les llegó a preguntar sobre el Úlises de Joyce seguramente me hubieran dicho que ellas de fútbol no entendían.
Puedo estar haciendo juicios temerarios, pero el único Ulises que han leído debió ser el de la familia del TBO.
Que te lo digo yo, que éstas nada más salir de Átocha lo primero que hicieron fue desenfundar la VISA.

Sunsi dijo...

Te salió esa vena sutil ... Aunque reconozco que era un post inevitable... Una experiencia de intenso marujeo que hay que sacar...

Por fortuna eres educado. Porque le habrías podido sacar tanta punta... que se me ponen los pelos de ídem.

Me he reído un rato.

Gracias, Modestino

Anónimo dijo...

Espero que el próximo lunes que viajes a Madrid y tengas como compañeros a 3 caballeros de Zaragoza nos relates,en el mismo tono de humor, su tema de conversación.
Te aseguro que me gustaria saber de que hablan algunos hombres aragoneses cuando viajan hacia la capital.

Rosaura dijo...

Acudo a tu blog para relajarme un poco y a fe que lo he conseguido, has hecho una descripción tan perfecta que parecía que estaba allí mismo viajando contigo a Madrid en ese vagón, la verdad es que esas mujeres no parecían tener mal plan, a pesar de no haber leído el Ulises.

Modestino dijo...

Solamente pretendía hacer una entrada con algo de sentido del humor, no herir la susceptibilidad de nadie. Por supuesto que podría hacer mil parodias de conversaciones masculinas: groseros y exagerados relatos de aventuras extraconyugales, narraciones triperas y reiterativas de comilonas, presunciones chulescas de conocimientos sobre vinos, whisquis o puros habanos,... aunque ya corren por internet mil chistes y relatos al respecto con los que todos y todas nos reímos a gusto.
Y, querida anónima, sí rebuscas en el blog seguro que encuentras alguna que otra referencia a conversaciones de usos de hombres.
Y, por supuesto, creo que no he generalizado.
Ah¡, y lo de ser de Zaragoza es coyuntural.

Modestino dijo...

Ah¡. Y en el asiento delantero iban un par de chicas jóvenes en viaje de trabajo con una conversación que se adivinaba interesantísima, pero entre que no la oí y es una escena habitual no se me ha ocurrido traerla al blog... si quieres ya me fijaré más el próximo viaje;).

Sunsi dijo...

Desde luego, Modestino, es que no te pasan ni una. A mí me ha encantado. Es tal cual. Lo has descrito con ironía pero sin ofender. ¿Dónde hemos dejado el sentido del humor? Con lo sano que es...

Un saludo.

Habana dijo...

Es la primera vez que le escribo una entrada, y es porque no he podido evitarlo: Por qué sabe que el Anónimo, es una mujer?
A ver si va a tener razón....

Modestino dijo...

Evidentemente al suponer que Anónimo es mujer he arriesgado, aunque creo que no me equivoco.
En cuanto a sí va a tener o no razón ni ha hecho ninguna afirmación ni me ha acusado de nada, así que no se que razón o falta de razón.
Su comentario, lleno de respeto y elegancia por cierto, me ha parecido el de una mujer que se pregunta porque me he centrado en irónizar sobre tres mujeres de viaje y no sobre tres hombres en su misma situación, y creo que le he respondido.

TALLÓN dijo...

Bravo, por fin alguien que polemiza. Enhorabuena "Anónima", esto se anima. Hasta que llegue el buen hacer de Tommy que pondrá paz con un sentido del humor exquisito (sin olvidar su debilidad hacia el sexo -¿género?- femenino).
Por favor Modestino, otera descfripción constumbrista, que áparte de su potencialidad polemizadora, resulta de lo más sutil y graciosa.

Modestino dijo...

Por supuesto que volveré a poner otro post con descripción costumbrista, debo uno relativo a conversaciones masculinas.

No está mal la polémica si es respetuosa y elegante, caso de lo habido hoy hasta ahora. Pero este no es un blog que pretenda expresamente esa polémica, ni tengo ninguna gana de convertir ésto en lo que los catalanes llaman un "safareig", así que Tallón, no busques camorra, amigo.

TALLÓN dijo...

Modesto, no pensaba que polemizar era ser un "camorrista". Esta conclusión no es acorde con tu moderación y sensibilidad; ni menos aún con tu inteligente sentido del humor. Desde luego que huyo del término "talante" por razones obvias; pero un poco flexibilidad, espíritu crítico, discrepancia,etc., nos vendría bien a todos.
P.D.: abstenerse claca de Modesto.
P.D.: "anónima", por favor sigue en la brecha

Modestino dijo...

Acepto que la palabra "camorrista" no era la adecuada: mis disculpas. Discrepancia la ha habido siempre, y "claca" no la hay, simplemente gente con buen rollo.

No tengo ninguna gana de que sea éste un blog cargado de polémicas, que hay blogs de todos los tipos. Por eso, me parece muy bien que te gusten los intercambios de opiniones, pero veo pretencioso que entres como si buscases cambiar el estilo del blog, que pienso tengo cierto derecho a establecerlo yo. La mejor polémica, por otra parte, es la que sale natural, no la que se intenta provocar.

Y repito, que siento la palabra inadecuada utilizada, no quería decir eso.

Paladín dijo...

Caramba Modestino, parece que se ha vuelto a montar. No sé que significa es de "claca", es ¿como "cla"? , ¿seguidores?. Si es eso me apunto como miembro de la "claca" de Modestino. Soy ferviente seguidor de tu blog y me parece que como es tu blog puedes hablar de lo que quieras y estoy convencido (como has demostrado hasta ahora) que lo haces desde la simpatía y el respeto. Si algo siento es no poder disponer de más tiempo para escribir algo en tu blog. A mi me ha hecho sonreir, además marujas las hay , capullos también por supuesto. Lo de la polémica también me agrada, los diferentes puntos de vista enriquecen la visión de las cosas. Me resulta atractiva tu polémica Tallón pero lo del "talante" es para otros blogs. La política separa mucho y aquí estamos para encontrarnos con Modestino y todo aquel que tenga algo que decir. Además Tallón el otro día vi que te las tuviste un poco tiesas con un anónimo y, sinceramente, estamos en la "casa" de Modestino para compartir, departir y sonreir con él.

Modestino dijo...

Gracias a Paladín por sus palabras. A mí me parece que está bien la discrepancia y la sana polémica; creo que si Tallón se da un ligero repaso por los cerca de 400 hilos de este blog encontrará que no todo en una balsa de aceite.

En cuanto al talante, Tallón ya ha dejado claro que no es la palabra que considera ídonea; a mí hace mucho tiempo que me suena a falsa, la verdad ... no se por qué ...;).

A tallón hay que agradecerle la vidilla que le da al blog: sus intervenciones provocan records de comentarios.

ana dijo...

Aquí si acaso como hay que entrar es con TALENTO. Con esa capacidad de entrar en lo cotidiano, de verlo, y de sonreir. La liebre puede saltar donde menos uno lo espera. Y me consta que las liebres extraordinaria suelen habitar los cotidiano.

A mi también me encanta escuchar historias, las conversaciones de los otros... intento ver lo que hay detrás... y a veces... a veces... surge la sonrisa. Como en la narración de hoy. A mí no me ha sonado a despectivo. Sólo ha sido descriptivo.

"Al llegar a Atocha las tres cogieron sus bolsos de primera marca que agarraron con unos manos que destacaban por el tamaño y el brillo de sus anillos y unos brazos en los que bailaban sonoras unas pulseras que seguro no eran de bisutería. Y decididas, seguras de sí mismas y pizpiretas se dirigieron a la conquista de Madrid: tenían todo el día por delante."


Prepárate Madrid... que llegamos!!!! ;))

Una tarde de compras con amigas, puede ser muy divertida, como una tarde de fútbol entre amigos... o de lo que sea la tarde, pero con amigos. Si te fijas bien, siempre queda como cierto rastro de infancia... el mismo rostro que sonreía entonces, cuando jugábamos a ser mayores.

Un saludo Modestino.
Narrador de momentos.

ana dijo...

Tallón... anímate y cuéntanos una tarde de fútbol, una tertulia de chicos... o el último cabreo entre amigos.

Todo puede ser...
... crea una contra-historia.
Tú puedes.

Un saludo.