13 de mayo de 2009

Traspasado el ecuador


Sería un error considerarse viejo a los 50 años: ni tienes porque haber entrado en fase de declive, ni ya lo tienes que tener todo hecho ni debes mirar el futuro con agobio. Pero es cierto que, con toda probabilidad, has avanzado en el segundo tiempo de tu andadura por la tierra y comienzas a tener más pasado que futuro.

Cuando andas en los inicios de la década de los 50 tiendes a la recapitulación, no porque antes no lo hayas hecho, sino porque has ido adquiriendo una perspectiva nueva; a mí me ocurre que empiezas a perder el miedo a admitir tus errores pasados y a asumir que has hecho cosas que ahora no harías, sin que sea algo que te amargue, sino simplemente te aporta experiencia.

Los años te ayudan a perder radicalismos; ésto es algo a lo que le suelo dar vueltas: ¿es buena esa tendencia a buscar el toque positivo de aquéllos que en años más mozos eran tus "opuestos"?, o, hecha la pregunta de otra manera, ¿yerras cuando huyes de dogmatismos y rechazas el pensamiento único? ... yo pienso que no, aunque uno siempre teme caer en el relativismo, uno de los males más acentuados de nuestros días. Imagino que lo importante es el equilibrio, la madurez .... hay personas que viven en una constante infancia, a quienes ves a los 40 igual que a los 18, algo que creo tiene también aspectos negativos: porque hay que aprender a matizar, a distinguir lo esencial de lo accidental, a comprender al otro y, uutilizando un símil futbolístico, a jugar fuera de casa.

A los 50 comienzas a tener una visión panorámica, algo que puede ser de gran provecho siempre que no te lleve al escepticismo o al celo amargo; ya has visto muchas cosas y aprendes a no juzgar, a buscar explicaciones a las conductas, a ponerte en el lugar del otro y a disculpar. Con medio siglo las amistades son más profundas y, posiblemente, menos numerosas. Las experiencias te pueden convertir en un cínico, un irónico o un aguafiestas, algo que puedes eludir reconduciendo las cosas. Las convicciones, la fe, la esperanza y la caridad para los cristianos, nos ayudan a buscar el justo término que ni tiene que estar en la mitad ni tiene que tener imagen exclusiva.

La edad madura tiene además consecuencias para la salud; evidentemente quienes se hayan cuidado, hecho deporte y llevado una vida sana lo tienen más fácil, pero entramos en una época que no tiene retorno: ahora las goteras se pueden tapar y reducir, pero siempre quedarán secuelas; al aumento de la flexibilidad interior del que hablaba antes se suma una notable reducción de la exterior. Comienzas a comprender a tu abuela cuando se quejaba de los dolores que aparecían con los cambios de tiempo, palabras tales como "digestión", "cervicales", "jaqueca", "lumbalgias" o "Lexatin" se convierten en vocabulario habitual y cada vez con más frecuencia notas los estragos que el tiempo hace en tu memoria, iniciando esa etapa que concluye en la añoranza de los tiempos en que uno hablaba seguido.

Y queda el tema del sueño; se acabó el dormir como un lirón, ya no cabe soñar con los angelitos ... comienza a ser habitual que las horas vayan sonando, que no se acabe de encontrar la postura adecuada y que haya que levantarse más de una vez al "cuartito". Así uno tiene que aprender a solventar su noche dulcificando el insomnio con la lectura, ejercitando la paciencia y, ¡qué remedio!, asumiendo la dependencia de una nueva pastilla.

Pero todo esto se puede encarar con optimismo, asumiendo que es lo natural, que todo enseña y hace crecer; uno tiene que haber aprendido de las experiencias de la vida, asumiendo que en cualquier caso siempre tienen un algo enriquecedor. Y para enfrentarse a lo que viene, nada mejor que consolidar convicciones, pensar menos en las cosas fungibles y más en lo trascendente.

Como demostración de que uno está de lleno en esta fase, al acabar mi post he recordado que no hace mucho -cfr. entrada de 26 de febrero pasado- publiqué un hilo con contenido similar ... pero lo escrito, escrito está.


10 comentarios:

sunsi dijo...

No confronto, Modestino, porque me acuerdo de ese hilo. De todo lo que has dicho... arrimo el ascua a mi sardina. Flexibilidad. Que no siempre llega a esta edad. Sólo si te has parado a pensar que has sido todo lo contrario y que, incluso, has podido hacer sufrir.

Flexibilidad que nada tiene que ver con abandonar principios e instalarse en el"todo vale". Creo que tiene mucho más que ver con la benevolencia del juicio. Y apuntalar muy bien o grabarte a fuego que todos , todos sin excepción, somos personas. Personas irrepetibles, con experiencias disintas, incluso con fracasos distintos, con bases distintas, padres distintos...Ante este panorama ¿Quién es el osado que se atreve a colgar una etiqueta a nadie o a despreciar o a sobrevalorar?

Me gustan estos post. Siempre te queda algo que te ronda en la cabeza un buen rato. Siempre aprendes.

Que pases un buen día

FRANK dijo...

Modestino, no te preocupes; la vida tiene estas cosas, de niño parece que nunca vas a hacerte mayor y con los años van saliendo las canas y más cosas; pero, lo importante es el día a día; no sabemos dónde está la meta, ni está en nuestra mano, así que creo que no debemos preocuparnos y debemos seguir nuestra vida poniendo toda nuestra ilusión en todas las cosas que hacemos, sean grandes o pequeñas.
Anímate hoy es la final de Copa.

Modestino dijo...

Sí Sunsi, flexibilidad ... es difícil hacerlo sin ceder en lo que no se debe ceder, pero o te vuelves comprensivo o acabas talibán.

Frank, que conste que no estaba pesimista ... trataba de reflexionar sobre la vida, sin más. Además, no soy de los que querrían volver al ayer. Dices que salen las canas y más cosas .... efectivamente: patas de gallo, michelines, reumas, ... incluso te vuelves "apróstata", ;).

Tintin dijo...

Una acertada reflexión filosófica, Sunsi, todos somos personas, con nuestro mundo, nuestra intimidad, subjetividad, sintiéndonos seres en si (estoy parafreseando a Ortega, por cierto merece un post), y ese paladear nuestro vivir, cuando lo experimentamos, nos ayuda y predispone a respetar a los demás.
También muy orteguiano el pensamiento de Frank, la madurez se alcanza cuando la vida está llena de ilusiones en lugar de deberes.

Modestino dijo...

Me ha gustado eso: poner en nuestra vida ilusiones y no deberes, y es que se hace muy cuesta arriba vivir a reglamento.
Comprometido, hablaremos de Ortega.

Sunsi dijo...

De entrada no me atrevía. Pero ya que lo dices, Modestino, es de las veces que escribes sobre el paso del tiempo con cariño y complicidad hacia ese paso del tiempo(valga la redundancia). A pesar del lexatín,de los achaques, no me daría la vuelta ni que me pagaran lo mismo que a la que se ha forrado con el euromillón. No cambio por nada la perspectiva que te regalan los años.

Un saludo.

Suso dijo...

¡Pero qué Ecuador ni ochocuartos!.

Modestino,que te conozco bien, si estás descubriendo tu segunda juventud, si estás que no se te reconoce.

¿Te imaginabas hace años escribiendo en un blog lo que estás escribiendo?.Y poniendo las canciones que pones:)

¡¡¡BIEN!!!

Modestino dijo...

No, si no me siento viejo, simplemente noto alguna gotera propia de está edad e inevitable. Lo del blog es una buena terapia, sí.

tommy dijo...

Y luego están los que han cumplido los cincuenta años de vida y parece que tienen doce de edad mental. Estoy pensando en el sujeto del que hablábamos esta mañana.

En este momento, con el 4-1, el Barça ya tiene en el bolsillo el primero de los tres títulos que va a conseguir este mes...

Modestino dijo...

Sí, imparable este Barcelona, hubo un instante para la esperanza, pero sería una paradoja que con Messi, Etoo, Xavi, Dani Alves,... en el campo el partido lo hubiera decidido Toquero.
Los abucheos al himno y al Rey definen la catadura de algunos.