4 de mayo de 2009

Crisis del capitalismo


"El capitalismo se extravió al primar al especulador sobre el emprendedor, al plazo corto sobre el largo, a la economía ficticia sobre la economía real". (Nicolas Sarkozy)

En "El País" de hace dos domingos se publicaba una amplia entrevista de Juan Luis Cebrián al presidente francés Nicolás Sarkozy; a la entrevista se sumaba un cuestionario respondido por éste. Reservé la lectura de aquélla a esos momentos tranquilos en que uno puede leer con calma y comodidad, pues se trata de un personaje que me resulta atractivo. He de reconocer que la entrevista me decepcionó un poco, no tanto por las respuestas del político galo sino por el enofoque de Cebrián, pues pienso que la convirtió más en ocasión de lucimiento personal y defensa de sus posturas que en un trabajo periodístico serio.

Pero de entre todo lo que dice el marido de la más bella primera dama europea he sacado la frase que encabeza mi entrada de hoy. Hay bastantes temas en los que me pierdo, y la economía es uno de ellos, pero como punto de debate me parece muy interesante lo que afirma Sarkozy. Tengo la intuición de que la actual coyuntura económica no es una crisis más, sino una auténtica puesta en entredicho del propio sistema capitalista. Lo que no se es como se va a poder solucionar el tema: ni entiendo, ni es mi trabajo, pero es posible que haya que dar la alternativa a quienes sean capaces de inventar algo nuevo, o cuando menos redireccionar adecuadamente lo que hay.

El otro día me hablaban del comentario de un militar que ha pasado unos meses en Afganistán: por encima de los peligros y los dramas de la guerra lo que más le había impresionado habían sido las enfermedades y la pobreza, la muerte de niños y ancianos indefensos ante epidemias que aquí en occidente no tendrían importancia alguna; lo más triste es que así vive el 80% del mundo, pero los occidentales, quienes solo tenemos experiencia de la comodidad vigente, pensamos que lo nuestro es lo ordinario. Al final parece que ésto se nos está yendo al traste y no estamos preparados para una vida menos placentera.

No parece descabellado pensar en la razón que tiene Sarkozy cuando afirma lo de primar al especulador por encima del emprendedor, ... uno piensa entonces en la llamada "burbuja inmobiliaria", en cómo se ha abusado y engañado con el tema, en tanto dinero ganado sin más esfuerzo que la picardía y el oportunismo, en la primacía del amiguismo y la coincidencia política por encima de la imparcialidad y el mérito real, en tanta mentira financiada y tanto engaño protegido.

El presidente francés sigue poniendo el dedo en la llaga asegurando que "ese capitalismo presionó para correr riesgos cada vez más inmoderados (...), dejó que algunos especulasen en lugar de invertir; (...) toleró que los fondos de cobertura eludiesen todos los controles, cuando el banco regional más pequeño está sometido a ellos; (...) dejó que se multiplicasen los paraísos fiscales". Sarkozy plantea soluciones y habla de la "moralización del capitalismo", y para cambiarlo todo insiste en reconstruir "un sistema mejor regulado, más ordenado y transparente; volviendo a los valores fundamentales del capitalismo: trabajo, esfuerzo, responsabilidad; y devolviéndole la primacía al emprendedor, al inversor".

Yo no se si cabe la moralización del capitalismo, ni si realmente éste tuvo unos valores fundamentales; a mí estos conceptos me devuelven a la vieja preocupación de Juan Pablo II por la descristianización de occidente. No tengo ninguna duda que esos valores de trabajo y responsabilidad tienen raíces cristianas, y a éstas hay que volver. No se trata de regresar al nacionalcatolicismo, Dios nos libre, simplemente de que los cristianos, cada uno en su sitio, sepamos cultivar y aportar esos valores.

4 comentarios:

Sunsi dijo...

Caray, el marido Carla Bruni. Mira que pensé...¡qué le habrá visto esta mujer a este señor!. Está clarísimo. Le ha visto su cabeza...clara como el agua.

La frase con la que encabezas el post es francamente redonda. Corta e incisiva. Yo tampoco soy economista, pere sí entiendo un poquito de honestidad... creo que sé distinguir entre un trabajo como servicio a la sociedad y un "apaño". Supongo que la moral del capitalismo se puede rescatar desde la base de toda sociedad: la persona. Personas en lugar de individuos. La dignidad de la persona y del trabajo

Recuerdo que apunté unas frases de Don Rafael Termes. Cuando murió se publicó mucho sobre él. Decía que es rentable ser ético,pero el valor de la ética no es la rentabilidad. “La ética no se justifica por sus resultados externos.” “Pretender que un empresario se comporte éticamente por motivos económicos es tan insensato como pretender que una persona se abstenga de beber un veneno porque tiene muy mal sabor” . A la corta o a la larga llegan las dificultades, las malas rachas. Y quienes determinan la validez de sus principios éticos en términos utilitaristas, los abandonan cuando ya no aportan beneficios. Gran tipo, Termes. Por ahí andará el tema, supongo.

Un saludo

Modestino dijo...

Pues yo no pensé qué le había visto Sarkozy a Carla Bruni ..... ;).

ana dijo...

Me ha encantado tu post de hoy.

Te suelo leer siempre, bueno, sihe de ser sincera, no, siempre no... los post de fútbol los dejo. Pero suelo estar por aquí.

No suelo comentar, pero hoy no he podido evitarlo.

Tus palabras me han recordado un libro que leí hace unos años. Algo que has dicho me lo ha recordado...

La agonía de Europa, de
María Zambrano.


"Desde hace bastantes años se repite: Europa está en decadencia. Ahora ya no parece necesario decirlo. Muchas gentes que lo creen se refieren al suceso con frase velada y sonrisa irónica, como aludiendo a un secreto tan divulgado que hasta resulta elegante y misericordioso tratar de encubrir, aunque al hacerlo así, se divulge de una manera más humillante.

Todo desastre permite manifestarse a las gentes en su cruda realidad, es el medio de revelación más exacto de cuantos se conocen. Sobretodo para los bajos fondos de la concienca que en circunstancias normales viven ocultos. Así, el resentimiento.

Ante la caída de algo que se ha mantenido victorioso durante siglos, el acumulado rencor se desata, sale a la luz sin máscara. Es su hora. Es la hora de la satisfacción de todas las impotencias. Es también la hora de los recién llegados, de los que adoran el éxito como único árbitro de las cosas divinas y humanas.

La criatura resentida destruye lo único a lo que podría asirse, se alza en contra de sus principios, que no por odiados dejan de serlo; de ser lo que podrían sostener al desesperado espíritu.

Europa, como toda realidad histórica victoriosa y resplandeciente, ha tenido la virtud de producir solapados enemigos.

(...)

Europa tuvo rostro, forma y figura.

Europa ha dejado de tener rostro, sin duda se ha falseado, y su anterior firmeza ha cedido el paso a un reblandecimiento. Sin duda, gérmenes ocultos en la raíz misma de los principios que le daban vida han ido lentamente corroyéndolos."


Y no sigo... que me embalo... pero intuyo que es un libro que te podía gustar. Es cortito, apenas 100 páginas intensas.

Un saludo.

Modestino dijo...

Magnífica tu aportación Ana, gracias. Efectivamente, ese libro me atrae e iré tras él.

Lo del fútbol ya sabes: no lo puedo evitar. Pensé hacer un blog específico pero no tengo tiempo de mantener dos.

Bienvenida¡¡¡¡