12 de mayo de 2009

"Elegía", Miguel Hernández




La elegía de Miguel Hernández en homenaje a Ramon Sijé es una auténtica joya de la literatura española y universal. Aparece en su libro "El rayo que no cesa" y se trata de un poema cargado de sentimiento y cariño hacia el amigo perdido.

Es considerado un poema de remordimiento y reconciliación espiritual donde Miguel Hernández reconoce una "deuda imposible de pagar". En 1935 Miguel Hernández se había introducido en el "círculo de la poesía sin pureza", creado por Pablo Neruda y éste consideraba a Ramón Sijé un lastre en la proyección artística del poeta alicantino, hecho que motivo la separación ideológica de Hernández y Sijé.

Sijé había ayudado enormemente a Miguel Hernández en sus inicios, ayudándole a encontrar editor para publicar su obra "perito en lunas" y prologando este mismo libro. Por eso Hernández llora el no haber podido reconciliarse con quien tanto había hecho por él. Sijé, que realmente se llamaba José Ramón Marín Gutiérrez, falleció el día de Nochebuena de 1935 a causa de una septicemia cuando contaba solamente 22 años.

Dejo un enlace que detalla muy bien este poema:

http://www.orihueladigital.es/orihuela/puntos/ramon_fernandez_ramon_sije_201205.htm



(En Orihuela, su pueblo y el mío, se

me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,

con quien tanto quería.)



Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.



Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumento.

a las desalentadas amapolas



daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.



Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.



No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.



Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.



Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.



No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.



En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofes y hambrienta.



Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas secas y calientes.



Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte.



Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de las flores

pajareará tu alma colmenera



de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.



Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irán a cada lado

disputando tu novia y las abejas.



Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.



A las aladas almas de las rosas

del almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.



6 comentarios:

Rosaura dijo...

Una vez más, gracias por traer a tu blog a Miguel Hernández, mi preferido siempre, recuerdo que cuando lo descubrí, creo que en 8º de EGB, quedé impresionada por aquellos versos, mis padres me compraron las obras completas que es un libro al que tengo especial cariño y que está siempre en un lugar preferente en mi biblioteca, son tantos los poemas que me vienen a la cabeza... y sin duda esta elegía a Ramón Sijé es uno de ellos.
Recuerdo en unas vacaciones en Torrevieja la ilusión que tenía en ir a Orihuela para ver la casa de Miguel Hernández y la decepción que sufrí porque estaba en un barrio terrible y pasé auténtico miedo, pero no me importó porque al final conseguí estar allí.
Este poema me ha encantado pero hay tantos que ójala le dediques más días, creo que lo merece.

Modestino dijo...

Bueno .... quedan días para poner poemas de Miguel Hernández: "las nanas de la cebolla", "Umbrió por la pena", "Para la libertad", "Vientos del pueblo", "El niño yuntero", "A mi hijo", "El último rincón", "Canción última", ...

Pero quedan poetas que no han pasado por aquí que ahora tienen preferencia: Cernuda, Aleixandre, Jorge Guillén, Blas de Otero, ....

Rosaura dijo...

Bueno, bueno, ya veo que este blog, entre otras cosas aumenta también la cultura.

Sunsi dijo...

Ole y ole, Modestino. El poema. La elegía.

La fuerza de este poema es difícilde superar. "por doler me duele hasta el aliento"... "a dentelladas secas y calientes"

Y ese final... todo lo que ha quedado por decir..."Compañero del alma, compañero"

Recuerdo cuando escribí sobre el 11-M-. Nadie como Miguel Hernández para acompañarme en el dolor por las víctimas.

Gracias por traerlo a tu casa.

Modestino dijo...

Esta sublime poesía la leí en tu blog, Sunsi, hace unos meses, por eso he esperado un tiempo para ponerla. Pero no tenía ninguna duda cual elegir de este autor.
La muerte de Miguel Hernández fue una de tantas sinrazones de la guerra civil.

Olga B. dijo...

Estoy repasando entradas, Modestino, hoy que tengo algo más de tiempo, ya que quería volver por tu blog desde hace bastantes días y no he podido evitar pararme aquí. Siempre emociona.
Me uno a tu homenaje con este precioso terceto que me habéis hecho recordar.

¡Ay, querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.

Nada más y nada menos.
Saludos.