14 de agosto de 2008

Ruidos nocturnos

Estamos en una época de noctambulismo; ésto se comprueba de manera especial por estas fechas veraniegas, cuando el personal se encuentra de vacaciones y le apetece cada vez más prolongar sus veladas al aire libre; además, las fiestas populares proliferan y cada barrio organiza sus verbenas, sus pasacalles y sus garitos.

Es bueno que la gente se divierta, que desahogue las preocupaciones y agobios del resto del año, que fomente las buenas relaciones y que comparta aficiones, opiniones y ocio con los demás, pero con mucha más frecuencia de la deseable la diversión de unos cuantos repercute, negativamente, en el descanso de muchos otros. Vivir cerca de la terraza de un bar, de la ubicación de unas ferias o de una discoteca de moda puede acabar convirtiéndose en un infierno; y no solamente me refiero al evidente derecho al descanso de niños, ancianos y enfermos, cuya alteración suena a canallada, sino de un modo más general al legítimo reposo de cualquier ciudadano que tiene que levantarse pronto al día siguiente ... o aunque no fuera así.


Otro fenómeno lamentable es el de los ruidos que producen los vehículos; cuando antes o durante el sueño, algo que a veces cuesta tanto conciliar, escuchas al hortera de turno poner a tope su coche, tuneado o no, o dar un innecesario acelerón a la moto -que tal vez le compraron sus papis por suspender solamente cinco- corres el peligro de empezar a comprender algo a algún que otro genocida.

Se trata evidentemente de una cuestión de orden público, aunque quienes hartos de no dormir han intentado recurrir a la autoridad te hablan con notorio escepticismo de la eficacia de este recurso; por otra parte, detrás de la conducta de los ruidosos se intuye una completa falta de sensibilidad, una lamentable indiferencia por los demás , el más absoluto ">pasotismo ante los problemas, las preocupaciones y las penas del prójimo. Y esto es lo que me parece más preocupante: me da la impresión de que frecuentemente no se trata de que quien hace ruido "no se da cuenta", sino sencillamente que "le importa un pito".

Y esto significa que en esta sociedad moderna no todo son avances, hay aspectos de la convivencia en la que hemos retrocedido, ... ya lo decía Facundo Cabral: "¿Quién sabe quien va más lejos, la montaña o el cangrejo?..........

Fotos: ruido2005.tripod.com; http://www.taringa.net/




1 comentario:

Sunsi Estil-les Farré dijo...

Eso era, más o menos, lo que quería comentar de las fiestas.

Gracias por el post. Como todos... riguroso, ordenado, argumentado.

A todos nos gusta salir, divertirnos, pasarlo bien. Pero a veces se nos olvida el tema de la contaminación acústica y que es necesario dormir. Y no te digo los que padecemos insomnio...

Saludos