9 de agosto de 2008

Fiestas de San Lorenzo
















Esta mañana, a las 12 horas, se ha dado el pistoletazo de salida a las Fiestas de San Lorenzo de Huesca; con el chupinazo el jolgorio y la alegría laurentina han inundado las calles oscenses, si bien el ambiente festivo ya estaba cargado desde la tarde de ayer, en la que los oscenses se preparaban para sus días más especiales, a la vez que miles de personas de otros lugares del mapa llegaban a la capital del Alto Aragón para disfrutar de estos días con los nativos. Hace casi siete años que vivo en Huesca. y he de reconocer que nunca había visto unas fiestas que se preparan y se viven como las de San Lorenzo.

Antes de que el esperado cohete diera el pistoletazo de salida a las fiestas ya habían comenzado los actos oficiales cn el izado de las banderas francesa y española mientras sonaban los respectivos himnos nacionales, "La Marsellesa" con tonos perfectos y "hasta el final" como muy bien ha puesto de relieve el jefe de la oficina francesa del centro policial de Canfranc; posteriormente, en un emotivo acto, se ha entregado la "parrilla de oro" a título póstumo al llorado Pepe Escriche.

He de admitir que el ambiente que se crea en torno al chupinazo me parece excesivo; no me quiero poner "moralizante", nunca he tenido vocación de censor y me repugnan las afrimaciones radicales que no discriminan. pero el espectáculo de jóvenes -y menos jóvenes- rociados de vino, el olor a tinto de las calles y determinadas manifestaciones de gamberrismo me parecen sencillamente desagradables y pienso que si se redujeran la fiesta ganaría aún más.

Pero por encima de estas cuestines discutibles y opinables, estos días le dan a Huesca un ambiente especial; las actuaciones de los danzantes, las Completas, la procesión del día del patrón, aderezada con la sana crítica política que cada año se manifiesta en la Costanilla de Santiago, a la altura del desaparecido jerezano, la Misa Mayor, el ambiente de las peñas, las tardes de toros, la ofrenda de flores y frutios, y de manera muy especial los propios planes qu cada uno puede hacer con los suyos, otorgan a Huesca un protagonismo indudable.

Ojalá cuando terminen estas fiestas, con la pena de todo lo que se acaba, podamos setir la satisfacción de que un año más San Lorenzo nos trajo diversión, nos ayudó a compartir alegrías y nos hizo mejores.



8 comentarios:

Sunsi Estil-les Farré dijo...

Ahí va el primer comentario. Esta vez no estamos en Huesca... pero hemos vivido muchos años estas fiestas. Huesca vestida de verde y teñida de vino. En aquella época se concentraba la movida en la calle San Lorenzo, donde tienen una casa mis suegros.

¿Recuerdas "El torito bravo" ?Tooooda la noche intentando dormir con el torito. Misión imposible porque nuestro dormitorio daba a la calle. Ya por la mañana subía un olor a lejía que dejaba las calles limpias de orines y etc. Dirás... menudo recuerdo tiene ésta de las fiestas. Pero es que las fiestas son incompatibles con una familia que tiene niños pequeños y tocan diana a las 8 de la mañana. Creo que los viejecitos de la Cruz Blanca debían de pensar lo mismo.

Tenemos que volver, porque me gustaría relacionar las fiestas con el Santo Patrón. Espero que disfrutes.

Saludos desde Tarraco.

Modestino dijo...

Comprendo la situación y veo mejorables muchas cosas, pero pienso que es negativa la actitud de quienes niegan el pan y la sal a las fiestas y si por ellos fuera, parece que las suprimirían.

Olga dijo...

Ls fiestas no consisten en llenar el cuerpo de vino hasta conseguir vomitarlo y etc. ¿Fiestas? ¿Qué es una fiesta?.

Deberíamos buscar en cada fiesta la propia personalidad del pueblo en cuestión. Y tal vez difundir más quién es el patrón. Sé de qué va el tema. La experiencia es un grado.

Sunsi Estil-les Farré dijo...

Modestino. Olga es mi cuñada. Ha vivido lo mismo que yo. Las fiestas... de p madre , pero hay que dormir y respetar al anciano y al niño. Si no, pueden llegar a ser una pesadilla. Por eso hay gente que tiene que marcharse de Huesca sí o sí.

Lo del pan y la sal que mencionas es cierto, aunque en algunos casos está justificado.

Modestino dijo...

Como creo que hablamos de cosas diferentes,no voy a insistir en argumentos Yo soy el primero que siente desagrado al tiempo del chupinazo, al que voy por obligación y de lejos, que me parece insano ver a niños de 13 y 14 años con garrafones de vino y que me quemo cuando me amenazan con echarme vino solamente por llevar corbata.

Tampoco me gustan los ruidos nocturnos, aunque no es problema exclusivo de las fiestas. Otro día hablaré de esto, y de los coches tuneados.

Lo que no me gusta es la cerrazón agresiva ante las cosas de la vida.
Un saludo Olga, espero que sigas escribiendo.

Sunsi Estil-les Farré dijo...

Disculpa. Quizá me ha dado por comentar este aspecto de las fiestas porque no tuve oportunidad ni tiempo de vivir nada más.

Hablas de cerrazón. Creo que sé algo de eso. También creo que llega un momento en que no eres hijo de tu pasado y puedes elegir tu futuro. Ahí, en este punto, el hombre y su conciencia tienen la oportunidad de abrir los ojos, el corazón, la mente... y saber discernir todo lo bueno que tiene la vida si que te lo indique nadie. Y en este punto hay personas que deciden cerrar la muralla. Se lo pierden casi todo, se instalan un filtro prestado y rechazan sin calibrar , sin cuestionarse nada. O deciden abrirla. Que entre oxígeno, savia nueva... No creo que existan cosas inamovibles...algunas, muy pocas.

Un saludo.

Modestino dijo...

OK, ahí está el tema. Filtro prestado.... vaya tema. ;)

Sunsi Estil-les Farré dijo...

¿Por qué no lo abordas? Es fundamental, tanto como vivir la propia vida, con honestidad,con coherencia, sin que te la vivan.

Saludos de nuevo.