12 de agosto de 2008

Manda Flores a mi entierro


Manda flores a mi entierro
Ricardo Bosque
Editorial Mira Zaragoza (2007)
214 pags.


Entretenida novela que se desarrolla entre Zaragoza y Tarragona; es posible que el conocer bien ambas capitales e identificar cada uno de los lugares y calles donde suceden los hechos haya influido en que su lectura la haya seguido con interés y agrado especiales.

El escritor zaragozano Ricardo Bosque es todo un experto en novela negra, editor de "La Balacera" (http://balacera.blogia.com/) y colaborador habitual de la revista "La Gangsterera" y demuestra conocer perfectamente el arte de la narración en este tipo de literatura. Centra su relato en torno a dos personajes principales: el inspector de policía Arturo Sanromán y Cayetana Marqués, propietaria de una floristería. Ambos protagonizan una intriga en torno a las pésimas relaciones entre Cayetana y su madre.

Pero Bosque no limita su narración al relativo interés del argumento central, pues se extiende en describir, con gracia y elegancia, el ordinario existir de Sanromán y Marqués; el primero, un hombre de clase media que ha trasladado su residencia, junto a su mujer y sus dos hijos, a un chalet de las afueras, con los consiguientes problemas económicos, a los que cabe añadir los conflictos familiares que surgen al trasladarse el abuelo paterno a vivir con ellos tras enviudar. Cayetana, Tana para los amigos, ocupa una posición socialmente más elevada, pues su marido es un exitoso abogado y a ella el negocio le va bien; Bosque ha tenido la ocurrencia de incluir en el negocio de flores una trastienda donde Cayetana se dedica clandestinamente a ayudar a morir a quienes desean suicidarse, detalle macabro y surrealista que añade un matiz morboso y absurdo al libro y le reviste de cierta irrealidad.

El libro se lee deprisa y con agrado, y permite esperar que la figura de Arturo Sanromán regrese en próximos libros.





2 comentarios:

Tommy dijo...

No sé si te has apercibido de que en la reseña de la novela, al principio del artículo, has puesto Tomás Bosque en vez de Ricardo. ¿Nostalgia de los tiempos de La Bullonera y compañía, quizás?

Modestino dijo...

Me pasa constantemente, en tiempos me ocuirría con Santiago Segura;)