17 de octubre de 2012

Lorenzo Silva en el candelero

Sentía curiosidad por saber quien había ganado el Planeta; por mucho que el morbo del personal convertía el encuentro entre Artur Mas y el ministro Wert en el centro de atención de la noche, a mí lo que me interesaba es ver si teníamos un "Planeta" que, como tantas veces, no ofrecía excesivos alicientes o como en los últimos años -Alvaro Pombo, Fernando Sabater, Eduardo Mendoza, Javier Moro, ...-, el nombre del ganador prometía una novela interesante. Por eso he sentido una enorme alegría cuando al abrir el diario por la mañana he visto que el ganador de 2012 era Lorenzo Silva, alegría que ha llegado al éxtasis al comprobar que la novela premiada era nada menos que una aventura del Brigada -ates Sargento- Bevilacqua y la Sargento -antes Cabo- Chamorro. Lorenzo Silva es un personaje interesante, no sólo por ser un escritor de primer nivel, sino también por su capacidad de conectar con el público; sin ir más lejos su sección de "Cartas al Director" del "Semanal", con la mención especial de la "carta de la semana" se ha convertido en una sede en la que se crea opinión y se ofrece una visión pluralista y profunda de la sociedad actual.

Recuerdo que Lorenzo Silva fue, además de un auténtico hallazgo, el autor que me volvió a conectar con la literatura contemporánea en español; corría el año 2000 y había dedicado demasiado tiempo del que destinaba a la lectura a seguir la senda de Grisham, Robin Cook y Mary Higgins Clark, algo que había traído como daño colateral el abandono de lo propio. Fue mi amigo Fernando, ya fallecido, quien me dio a conocer a este autor madrileño al regalarme "El alquimista impaciente", novela con la que había ganado el Premio Nadal de ese año y que supuso mi primer encuentro con Bevilacqua y Chamorro: quedé deslumbrado por el relato y los personajes y a partir de ahí fueron cayendo todas las entregas protagonizadas por estos guardias civiles: "El lejano país de los estanques" (1998), "La niebla y la doncella" (2002), "La reina sin espejo" (2005) y "La estrategia del agua" (2010), además de "Nadie vale más que otro" (2004), que contiene cuatro relatos breves protagonizados por los citados. Aunque posiblemente la última novela publicada baje un poco el listón, nunca me ha decepcionado Silva, que tiene otras novelas con temas distintos que he de confesar aún no he leído.

La novela con la que Silva ha ganado el premio literario mejor dotado de nuestro país se titula "La marca del meridiano", un título que, según el propio autor ha comentado, fue elegido en honor a Raymond Chandler, sin ningún género de duda uno de los más grandes de la novela negra de todos los tiempos. En el relato Bevilacqua viaja a Barcelona, donde tiene que pasar el trago de investigar la muerte de quien en su día fuera su maestro. Aseguran los medios que la novela profundiza en la crisis moral que padece actualmente España, un tema sin duda interesante que incrementa el deseo de leerla ... y es que cuando sale una nueva entrega de la serie Bevilacqua/Chamorro resulta difícil contener los deseos de devorar el libro cuanto antes.

10 comentarios:

susana dijo...

La verdad es que sólo le conozco por su colaboración en XL semanal, y su manera de seleccionar las cartas al director no me gusta. Me parece que prima las ideas de corte revolucionario más propias de un diario como Público. Un beso.

Modestino dijo...

Pues sinceramente, lo veo muy lejos del sectarismo de "Público"; Silva ha seleccionado cartas que nunca hubieran aparecido en "Público".

casilda madrigal dijo...

Ha sido para mí una alegría este premio a Lorenzo Silva,porque siempre espero con impaciencia nuevas aventuras de esta pareja de la guardia civi, me gustan muchísimo, pero tb sus otra novelas ,la última (creo) "niños feroces" es estupenda ,muy recomendable sobre todo para aquellos que quieren escribir.
Un saludo

Modestino dijo...

Puede que sea el momento de ampliar mis intereses y comenzar a leer las novelas de Lorenzo Silva que no incluyen a los "beneméritos".

Tommy dijo...

Estos días han comentado algunos medios que, aunque las novelas que optan al Planeta suelen presentarse con un pseudónimo que oculta la verdadera identidad del autor, ¿cómo se puede ignorar tal identidad si en la novela salen Bevilacqua y Chamorro?

Esto mismo se lo plantearon ayer al propio Silva en un programa radiofónico vespertino, y contestó, muy taurino él, que ha sido jurado de algunos premios literarios y que siempre adivinaba quién se escondía tras el pseudónimo, que al menos a él le resulta fácil.

Modestino dijo...

Salta a la vista que en este caso nadie podía tener ninguna duda de la verdadera identidad del autor ... solamente cabría aceptar que lo ignoraran alguien que no se hubiera leído la novela o quien desconociera que Bevilacqua y Chamorro son personajes de Silva ... ambas posibilidades inhabilitan a cualquiera para ser jurado.

Tommy dijo...

Yo no he leído ninguna de las novelas de Bevilacqua/Chamorro, pero si lo hago no podré dejar de imaginármelos con las caras de Roberto Enríquez y de Ingrid Rubio, quienes los interpretaron, y muy bien además, en la versión cinematográfica de "El alquimista impaciente", en la que, por cierto, debutaba como actor "dramático" la estrella del cine porno Nacho Vidal, de actualidad en estos días por su supuesta relación con la mafia china.

Brunetti dijo...

Tengo la casi completa seguridad de que el Premio Planeta es "un encargo" que la editorial le hace, con un año o dos de antelación, a algún escritor más o menos conocido.

En cambio, es posible que el segundo premio (que tampoco es moco de pavo) sí pase el sesgo o control o decisión del jurado.

Hace un año, durante el Congreso Nacional de la Abogacía celebrado en la coqueta y luminosa Cádiz, se ideó, como entretenimiento, un "Taller de novela negra" en el que participó Lorenzo Silva. Nos lo pasamos genial.

Además de buen escritor, comprobé que es un excelente orador, muy culto y extraordinariamente ameno.

Le tengo bastante envidia (malsana), puesto que, habiendo sido él abogado en ejercicio, consiguió liberarse de la toga y ganarse la vida (muy bien, por cierto) escribiendo.

Felicidades para él, aunque la novela que tengo ganas de leer no es la suya, sino la de Mara Torres, que ha quedado finalista: si además de guapa resulta que sabe escribir, será todo un hallazgo.

Pero todo esto es, simplemente, "hablar por hablar".

Modestino dijo...

Conocí a Mara Torres cuando vino a dar la conferencia inaugural del Congreso de Periodismo Digital de Huesca. Simpatiquísima, sencilla, amable, ... aunque no dijo nada especial: faena de aliño en cuanto a la oratoria.

Habrá que ver como lo hace escribiendo. Yo le daría la oportunidad.

Modestino dijo...

"El alquimista impaciente" y "Plenilunio", de Antonio Muñoz Molina, son dos libros que me encantaron cuyas versiones cinematográficas no he visto.