30 de marzo de 2009

Sobre el aborto


“Lo más grave que ha sucedido en el siglo XX es la aceptación social del aborto provocado”. (Julián Marías)


Ayer hubo en Madrid una manifestación en contra del aborto; no voy a entrar en profundidades acerca de esta cuestión, sino que me quiero limitar, además de a poner de manifiesto mi postura contraria al mismo en cualquier caso, a dejar constancia de esta frase de Julián Marías que siempre me ha parecido muy acertada, aunque lógicamente habrá quien considere que han pasado cosas peores. Es cierto que en el siglo XX han ocurrido cosas tremendas: dos guerras mundiales, dos bombas atómicas, el holocausto nazi, los exterminios de Stalin, el genocidio de Pol Pot, ... por eso doy más valor a las palabras de un hombre como Marías, poco dado a la exageración y a los sofismas, pues dan a entender la gravedad que concede el filósofo al tema.

En estos días se ha abierto un debate en la sociedad española y me temo que en el mismo falta información y sobran ideas preconcebidas; el otro día una importante dirigente del partido que gobierna el país venía a decir que la legislación sobre el aborto en España era anacrónica, entendiendo que parecía mentira que siguiera habiendo supuestos penalizados, al mismo tiempo que animaba a la Iglesia a preocuparse por el SIDA en África en lugar del derecho a la vida ... ¿qué tendrá que ver una cosa con la otra?; al hablar con muchos ciudadanos de a pie del tema del aborto lo habitual es escuchar superficialidades, frases hechas y recursos al sentimentalismo, cuando se trata de un tema que exige argumentos mucho más profundos, algo que al parecer no interesa a algunos padres de la patria.

En esta cuestión no se puede prescindir de lo que la ciencia nos dice, de la realidad de que existe una vida nueva. A base de propaganda y presión parece haberse anestesiado al personal y se han asumido usos que si uno las medita con serenidad y desapasionamiento no se alejan de las prácticas eugenésicas de indeseables épocas anteriores.

Otra cosa es que se busquen soluciones alternativas, que no se demonice a la mujer que aborta, que en muchos casos puede encontrarse en situaciones extremas que exigen medidas, apoyo y ayuda. Tiene que haber otras opciones que eviten el recurso a algo que nunca podrá evitar convertirse en privar a alguien, el más débil además, de la vida.

Se le ha negado a la Iglesia la posibilidad de dar su opinión, algo que me parece, además de poco respetuoso con la libertad de expresión, equivocado, pues se trata de un tema que afecta de manera grave a las conciencias y en el que las autoridades eclesiásticas tienen no solamente derecho, sino deber de postularse. También tengo que reconocer que no me hacen ninguna gracia determinadas exhibiciones de algunos grupos contrarios al aborto, pues entiendo que no son de recibo algunas actuaciones delante de ciertos centros médicos y ciertos excesos en la documentación que acompaña a algunas campañas.

De cualquier manera, la frase de Julián Marías da que pensar, es como esas reflexiones que hemos escuchado en libros históricos, películas y documentales que nos hacían lamentar que nadie las hubiera escuchado al tiempo de ser hechas.


11 comentarios:

annemarie dijo...

También creo que no han pasado cosas más graves, porque JMarías escribe que lo más grave no es el aborto provocado, sino su aceptación social. Se matan los niños, sí, y se mata la conciencia de muchos.

Por otra parte, me horroriza completamente la explotación ideologica/religiosa/politica de un problema tan serio. Ahí la intención también es matar la conciencia de muchos.

lumroc dijo...

Completamente de acuerdo con tu posición.

Modestino dijo...

Es un tema muy interesante el que planteas Annemarie; yo tampoco estoy a favor de la explotación de ninguna conciencia, pero a la vez pienso que los obispos tienen obligación de velar por la formación de la conciencia de los católicos.

Pero el tema es espinoso. Yo conozco a gente comprometida con el tema de la defensa de la vida, con una entrega admirable pero a veces tengo la impresión de que alguno se ha pasado de vueltas ... como si solamente supiera hablar de eso.

annemarie dijo...

Gente de pocas lecturas, que te parece? :)) Claro que la Iglesia tiene derecho a eso y a mucho más, depende de como lo haga. Las manifestaciones de rua sirven para todo, y para nada.

Modestino dijo...

Ahora caigo en la importante matización de Annemarie; es posible que no haya insistido lo suficiente en eso de la "aceptación social", y es cierto que Julián Marías habla de la pérdida de la conciencia de lo que es el aborto más que del aborto en sí.

Suso dijo...

Lo que produce escalofríos es que a día de hoy 120000 abortos no signifiquen nada.
Y lo más curioso es que amigos socialistas de carnet te dicen que ellos están en contra pero,claro,no se puede llevar a la cárcel a nadie porque aborte.
Y es cierto-yo no llevaría a la cárcel a nadie porque aborte-,pero creo que el tema es legislar a favor de la vida: facilitar las adopciones, dar ayudas a las madres solteras, fomentar...en fin, hacer lo mismo que se hace con las campañas de la DGT,que es que no paran, o las del tabaquismo.

Cultura de la vida. Demostrar,que está más que demostrado, que el feto es un ser vivo.

También,y termino, me parece que los antiabortistas, bastantes de ellos,van con argumentos que espantan: con el insulto,la descalificación y mostrar imágenes que a la gente normal,en lugar de acercarles al tema,los alejas.

Insistiría mucho más en el negocio del aborto, en el forre de las clínicas: porque es también, y mucho,un negocio.

Y ahora sí que termino:a la gente hay que enseñarle la belleza de la vida, y la mejor herramienta es la poesía, la literatura,el cine...¡es muy difícil crear belleza con el aborto.

rosaura dijo...

Modestino, otra vez gracias por tu objetividad al tratar el tema reconociendo que hay excesos por parte de los antiabortistas ya que como señala Suso a veces lo que consiguen con esa excesiva radicalidad es el efecto contrario, recuerdo que en Estados Unidos alguno de esos grupos llegó a matar a un médico que practicaba abortos...
Estoy totalmente de acuerdo con la frase de Marías, es monstruoso que se acepte a la ligera el aborto por parte de la sociedad y que pueda haber jóvenes que aborten como si fuera la cosa más normal, yo creo que hay que concienciar, a los jóvenes sobre todo, de la trascendencia de un aborto y plantearles otras alternativas como dar el hijo en adopción si no se sienten capaces de ser padres a tan corta edad y, sobre todo, evitar los embarazos no deseados, aunque también creo que se deben regular determinadas situaciones porque si no se llegaría a la situación anterior en la que abortaban los hijos de personas con más posibilidades económicas y no se enteraba nadie, salvo honrosas excepciones por supuesto.

Modestino dijo...

Por supuesto que hay que buscar alternativas, pero entre éstas no puede estar NUNCA el aborto. La aceptación social del aborto incluye, por ejemplo, que se plantee como normal abortar cuando el niño viene con síndrome de down, algo que al menos a mí me pone los pelos de punta y, como ya he dicho, me recuerda la ley nazi de evitar las vidas que no vale la pena vivir.
En cuanto a los abortos de las hijas de familias pudientes, imagino que alguna vez ocurriría, pero es muy peligroso generalizar y suena a argumento algo demagogico.

Modestino dijo...

Ah, y en cuanto a que en USA hubo asesinatos, porque pasara una vez no vamos a generalizar.
Lo que yo quería decir es que veo a personas obsesionadas con el tema y, por un lado, no es bueno -creo- centrar tu vida en un único tema que puedes acabar "psicopatizando" y, por otro, mala cosa es que para defender una buena causa acabes faltando al respeto al prójimo. Y ya sabes lo que me queman los rígidos y los fanáticos.

rosaura dijo...

Gracias por tus aclaraciones, en realidad estoy de acuerdo contigo practicamente en todo, y es una tema que me parece realmente importante que se regule correctamente, por su trascendencia

Sunsi dijo...

Completamene de acuerdo, Modestino.Y me ha gustado que también hayas resaltado las formas. Jamás se juzga a las personas.Y en este tema no se puede ni se debe hacer una excepción.

Hay que hilar muy fino para no caer en la falta de caridad. No todo sirve. Ni el fin justifica los medios. Los insultos en las pancartas no valen y menos en personas que se autoproclaman cristianas.

Y también has abordado otro aspecto. La insistencia. A mí este último punto esel que más me ha servido. Leído, visto desde fuera, es más fácil hacer autocrítica. Un gran artículo: veraz, templado, que coloca cada cosa en su sitio.

Muchas gracias