23 de marzo de 2009

Gran National



El John Smith's Grand National (llamado en honor a su patrocinador) es uno de los más importantes acontecimientos deportivos y sociales del Reino Unido. Es el día más emocionante para un caballo de carreras, para un pura sangre. 16 saltos recorridos dos veces, durante 10 minutos, en un recorrido de 7,2 kilómetros. No es la carrera hípica de obstáculos de más categoría, pero sí la más conocida del mundo: el Grand National. Famosos, apostantes y aficionados al deporte se congregan en el circuito de Aintree (Liverpool) o frente al televisor para disfrutar de la dureza de una carrera en la que salen 40 caballos y nunca han llegado a terminar más de 23. Esta importante competencia hípica es la primera que se desarrolla en cada temporada, realizándose siempre el primer sábado de abril.

Cuando era niño no tenía conciencia del día en que se celebraba el "Gran National", creo que ni siquiera conocía dónde se celebraba: lo único que tenía claro era que se trataba de una prueba apasionante, que era una carrera donde disfrutaba de lo lindo. En aquella época no programaba los eventos, me limitaba a estar los sábados por la tarde frente al televisor y una vez al año, quedaba sorprendido cuando tras la "Sesión de Tarde" y antes de que llegara "Cesta y Puntos", "Tierra de gigantes" o "Viaje al fondo del mar" TVE conectaba con un hipódromo enorme y comenzaban a desfilar unos caballos preciosos a los que sus jinetes y cuidadores trataban con mimo; no tenía sentido de la medida para ser consciente de la diferencia esencial entre pruebas como ésta y las carreras que cada domingo se celebraban en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid y donde destacaban, entre otros, Claude Carudel, Román Martín y Ceferino Carrasco, aunque uno ya intuía estar ante otro nivel, otra categoría.

El Gran National es algo muy británico; tanto como una final de la "Charity Shield" en Wembley, el cambio de la guardia en el Palacio de Buckingham, la entrega de la Copa de Wimbledon por la Duquesa de Kent, el te de las 5.00 o los partidos de rugby que juega Inglaterra en el Trofeo "Cinco naciones". Si uno profundiza vía google, encontrará sorprendentes reportajes fotográficos relativos a las auténticas exhibiciones de modeletes y pamelas de las damas inglesas que acuden a la prueba. Los ingleses, con toda la flema que nadie les discute, hacen sus apuestas y se gastan un fortunón con la esperanza de que gane su caballo favorito.


Pero un chaval de 10 o 12 años en los 70 no estaba para profundidades, no entendía de distinciones ni idiosincrasias, y se limitaba a vibrar con una carrera realmente espectacular; y eso que el blanco y negro quitaba brillantez a un espectáculo que entre otras cosas destacaba por su colorido ... pero debía de ser como una mariscada para un etíope: uno no puede añorar aquello a lo que nunca ha accedido. Recuerdo como si fuera hoy la emoción ante cada caída y cada obstáculo, la incertidumbre cuando comprobabas la existencia de caballos sin jinete y te planteabas ingenuamente la posibilidad de que acabara ganando, la curiosa preferencia -quién sabe por qué¡- hacia los jinetes que lucían un jersey de cuadritos, y la absoluta conciencia de que esa carrera era, ante todo, muy importante.

La primera vez que se disputó a nivel oficial fue en el año 1839 en Aintree, en las proximidades de la ciudad inglesa de Liverpool. En esa primera edición participaron un total de 17 competidores que recorrieron aproximadamente unos 6 km de campos con terraplenes, vallas, un muro y dos arroyos. La carrera del Gran National dura un total de 3 días y consiste en dar dos vueltas completas al circuito de Aintree, que cuenta con 16 obstáculos en la primera vuelta y 14 en la segunda. Los caballos que se disponen a participar, deben tener una preparación previa muy exigente ya que deben resistir a la complejidad de la pista, donde se enfrentan a 30 enormes obstáculos a lo largo de los 7,2 km de carrera. El reglamento permite que participen un máximo de 40 caballos por una cuestión de seguridad, ya que a pesar de que algún jinete se caiga en medio de la competencia, la carrera no se detiene y los caballos siguen corriendo solos, lo que es un gran riesgo para los competidores.Los saltos que propone este circuito de Aintree son más complicados que los de ningún otro hipódromo británico, incluso hasta hace unos 20 años era muy común que muriera algún caballo durante la carrera.

La complejidad de la carrera queda demostrada al ver la cantidad de abandonos que se dan en cada edición, donde el record de caballos que han logrado terminar una edición de la Grand National nunca fue superior a 23. La historia indica que en el año 1928 solamente 2 jinetes lograron alcanzar la meta. Cada año tiene mayor audiencia televisiva, alcanzando en el campeonato del 2007 una cantidad aproximada de 600 millones de espectadores. Uno de cada tres adultos británicos realizan apuestas en el Grand National. Las entradas cuestan entre 90 y 110 euros las más económicas, y los palcos privados se pagan hasta a 600 euros por persona. Se invirtieron en los últimos años unos 44 millones de euros en las instalaciones para mejorar su infraestructura y aumentar su capacidad, alcanzando actualmente los 60.000espectadores.





2 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Los ingleses viven lo de los caballos, y esto en concreto que tú narras, de una manera muy especial. Y el dinero que se juegan debe de ser impresionante. Pero me da un poco de miedo el Grand National, me parece que los caballos sufren mucho, un poco burra, prefiero otras carreras más suaves...
Buenas noches, cojo el avión ya.

Modestino dijo...

Es posible que sufran los caballos, aunque imagino que estarán adiestrados para este tipo de esfuerzos, para estas carreras. En el fondo para ellos puede ser como para los deportistas, un sacrificio que vale la pena, el precio del triunfo y de la fama.

Buen viaje¡