28 de mayo de 2014

Isabelita Garcés

Mi primer recuerdo de Isabel Garcés se remonta a las películas de Marisol, y más en concreto a "Ha llegado un Ángel" (1961), la segunda protagonizada por la niña malagueña tras el éxito de "Un rayo de sol" (1960). Isabel Garcés aparecía como una señora mayor simpática y divertidísima, papel que repitió tantas veces a lo largo de su vida. La actriz, nacida en 1901, fue una magnífica intérprete de teatro, destacando en comedias de autores tan relevantes como Benavente, Jardiel Poncela, Arniches, Mihura, Pemán, Calvo Sotelo y López Rubio. En el cine fue una habitual de los productos típicos españoles de la época: "El taxi de los conflictos" (1969), "No desearás al vecino del quinto" (1970), "La novicia rebelde" (1971), "El abuelo tiene un plan" (1973), ... además de acompañar a la citada Marisol en otros filmes como "Marisol rumbo a Río" (1963), "Búsqueme a esa chica" (1965) o "Las cuatro bodas de Marisol" (1967). Por encima de todo, yo, a mi tierna edad, veía a esta mujer como una persona ocurrente, divertida, y por encima de todo entrañable. Los actores, es de Perogrullo, son actores y siempre pueden aparentar un carácter que no tienen, actuar dentro y fuera de los platós, pero siempre pensé que Isabel Garcés era así por naturaleza, la abuelita que todos desearíamos tener, la bondad personificada, con un toque de ingenuidad y sencillez delicioso.

Isabel Garcés también actuaba en televisión, y recuerdo perfectamente una de esas breves piezas que programaban por la noche y duraban menos de una hora; no recuerdo ni la fecha ni los datos de guionista y director, aunque intuyo que era en días navideños. La actriz interpretaba a una anciana que vendía tabaco, cerillas y chucherías en un carrito; vivía pobremente en una casucha con su marido, interpretado por Erasmo Pascual, enfermo y deprimido. El día de Nochebuena la mujer llega a su casa y cuando va a empezar a cenar con su esposo, hace su llegada una mujer siniestra que es la muerte, quien evidentemente viene en busca del anciano. La mujer que interpretaba la Garcés manda a la cama a su marido y comienza una entrañable conversación con la muerte, interpretada por Lola Lemos, en la que le explica como ha engañado a su marido diciéndole que ha vendido mucho cuando en realidad en todo el día solamente ha podido colocar una caja de cerillas, pues "en Navidad los niños ya se sienten bien correspondidos con dulces y regalos y no necesitan chucherías", a la vez que le dice que prefiere llamarle "Carmencita", pues eso de "Doña muerte" le suena muy mal. En el diálogo trata de convencer a la "parca" de que no se lleve al marido, y termina concertando con ésta que la muerta sea ella misma. El final de la historia nos presenta a una Isabel Garcés que se despierta tras haber quedado dormida en la mesa camilla y manifiesta su enfado con "Carmencita" por no haberle hecho caso, aunque luego comprueba que su marido sigue vivo y ambos celebran que la muerte decidiera regresar a su lugar sin cumplir su siniestra misión. No me cabe duda de que Isabel Garcés era la actriz adecuada, no se si ahora tenemos personajes así.

26 de mayo de 2014

Más espectáculo que fútbol


Llegó el día señalado y Lisboa se vistió de gala; Atlético de Madrid y Real Madrid pelearon hasta la extenuación -literalmente- para ganar unos la décima y otros la primera, aunque a la hora de la verdad lo que vimos fue un despliegue informativo espectacular, un estadio lleno de luces y colores, unos jugadores sometidos a una tensión llamativa y bastante poco fútbol. El espectáculo estuvo más en las gradas y en el palco, donde los "prebostes" se apelotonaban, con u Rey Juan Carlos que parecía dormirse y un presidente del Gobierno al que se intuía contenerse ante los goles blancos, no fuera a ser que perdiera alguna papeleta colchonera.

No me atrevo a calibrar si el resultado fue justo o no; sin lugar a dudas fue abultado, pues hubo bastante igualdad y de ninguna manera los atléticos merecieron tantos goles en contra. Es más, aseguraría que hasta bastante más allá del minuto 70 los hombres del "Cholo" Simeone habían controlado perfectamente el partido y eran acreedores de la ventaja que llevaban en el marcador. En el último cuarto de hora de partido, no se si por agotamiento o por táctica el equipo del Manzanares dejó todo el campo para su rival y aunque tardó, el empate se veía venir. Por cierto, no comparto las críticas a los cinco minutos de prórroga decretados por el árbitro: hubo cambios, lesiones y alguna pérdida de tiempo ... a lo que cabe añadir que el gol de Ramos llegó pasados algo menos de tres minutos.

El partido del Atlético de Madrid estuvo a la altura de toda su temporada: una lección de entrega y esfuerzo, con los jugadores perfectamente colocados, sabiendo cada uno lo que tenía que hacer y sometiendo al rival a una presión agobiante. Aunque fue para enmarcar el partido de sus centrales, Miranda y Godín, quiero destacar a dos jugadores a los que tengo especial cariño por su pasado zaragocista: David Villa, un hombre que puede parecer en el ocaso de su carrera, pero que realizó un trabajo enorme y continuo y Gabi, a quien en Zaragoza se le llegó a negar el pan y la sal, que terminó siendo el alma del equipo y que el sábado estuvo espléndido. Buena nota también para Juanfran, Raúl García y Adrián. Sorprendente el affaire Diego Costa: me parece increíble que en una Final de la Liga de Campeones un entrenador juegue a la ruleta rusa de esa manera.

En cuanto al Real Madrid, pienso que hubo tres jugadores clave: Sergio Ramos, que se ha convertido en un central poderoso y brillante, siempre que no se le crucen los cables, y que ha sido decisivo tanto frente al Bayern como en la final; Di María, que al contrario que otras veces, fue creciendo conforme avanzaba el partido y se convirtió en una pesadilla para la defensa colchonera y Marcelo, un jugador cuya suplencia no entendemos quienes disfrutamos con el fútbol de ataque, aún a costa de correr los riesgos propios de quien sólo busca la portería contraria, cuando entró el brasileño el Madrid recuperó frescura y poder ofensivo. También me gustaron Modric, Varane e Isco. A la delantera blanca le tengo que poner mala nota: Benzemá me volvió a parecer un jugador al que le falta inteligencia y pillería para sacar partido a unas indudables cualidades futbolísticas, Cristiano anduvo 80 minutos desaparecido y solamente se le vio cuando tiró un penalty intrascendente y se dedicó a lucir inoportunamente sus músculos pectorales, mientras que Bale pudo convertirse en el "fallón" de la noche: a un jugador que ha costado 100 millones no se le pueden perdonar tres torpezas de ese calibre, aunque el fútbol es así y en un segundo pasó de villano a héroe.

Poniéndome puntilloso añadiría que pienso que sobraban las euforias de Florentino, tal vez porque soy tan antiguo que considero que quien está en el palco debe de guardar las formas, y portarse como un forofo solo se lo consiento a Pertini. Tampoco me gustaron las salidas de tono de Simeone cuando saltó por dos veces al campo, es posible que fuera la pasión del momento, pero intuí cierto afán de protagonismo.

El sábado pasamos unas horas entretenidos,más si como es mi caso aderezamos el partido con buena pitanza y buen caldo, hubo emociones y pasión siempre y presenciamos un partido de fútbol, aunque de éstos los hemos visto mejores.

22 de mayo de 2014

Una vida trágica


Muchas veces hemos escuchado hablar de las vidas complicadas de los artistas, de la gente de la "farándula"; a la hora de hablar de "juguetes rotos" es fácil traer a colación un buen número de nombres al primer intento: Montgomery Clift, Judy Garland, Márilyn Monroe, Capucine, Ana María Pier Angeli, Romy Schneider, Rita Hayworth, ... son muchos los nombres que por una y otra razón acabaron sus días -algunos aún siguen ahí- sumidos en una cruel decadencia. Uno de los casos más dramáticos es el de Jean Seberg, una mujer de aspecto misterioso y de una belleza singular, a quien conozco más por las noticias aparecidas cuando se suicidó en París en 1979 y por algún que otro artículo en la red que por haber visto sus películas. En concreto hay dos enlaces cuya lectura resulta casi estremecedora que nos ofrecen una visión bastante completa de la complicada y convulsa vida de esta mujer nacida en el estado de Iowa y cuya vida da para varias películas: cuatro bodas, tres divorcios, mujer comprometida en la lucha política a favor de los derechos civiles, simpatizante de los "Panteras negras", perseguida por el FBI, adicta a las drogas, ...

Seberg comenzó en el cine muy joven y con apenas 19 años fue la protagonista de "Juana de Arco" (1957), el film que dirigió Otto Preminger con guión de Graham Greene y sobre una obra de Bernard Shaw, para consolidar su fama en "Bonjour tristesse" (1958), con el mismo director, basada en la novela que dio fama a Françoise Sagan y en la que llegó a imponerse a dos estrellas consagradas como David Niven y Deborah Kerr; inolvidables su aspecto de joven díscola y caprichosa en una formidable ambientación en la Costa Azul. Tras conseguir llegar a lo más alto a la primera llegó su experiencia con la "nouvelle vague" y compartió estrellato con Jean Paul Belmondo en "À bout de souffle" ("Al final de la escapada"), de Jean Luc Godard, una película que no he visto pero que tuvo en su día un éxito de público espectacular, aunque haya quien asegure que todo era snobismo, pues el film resultó para muchos un tostón inaguantable.

Jean Seberg siguió rodando películas, aunque he de admitir que ninguna me suena demasiado por lo que dejo a la pluma de expertos alguna valoración más. Eso sí, cabe citar "Lilith" (1964), una tierna historia romántica con Warren Beatty, y, sobre todo, el famoso western musical "La leyenda de la ciudad sin nombre" (1969), con Clint Eastwood y Lee Marvin con escenas que han dado la vuelta al mundo. Recuerdo haber visto en mi época de COU "El atentado", un film de Yves Boisst en torno al asesinato del político marroquí Ben Barka reconstruido desde los clichés más manidos del cine militante de los 70 y donde Seberg alternaba con actores tan "comprometi dos" como Gian Maria Volonté, Jean-Louis Trintignant y Michel Piccoli, una película de la que no me enteré de casi nada.

De la azarosa vida de la actriz no diré nada más, dejo los dos enlaces referidos anteriormente que explican muy bien todo. En su día me impresionó la forma en que murió la actriz: un suicidio siempre estremece; al cabo del tiempo vas conociendo cómo se llegó a esa situación extrema.

http://smoda.elpais.com/articulos/la-leyenda-de-jean-seberg-renace-en-el-documental-jean-seberg-eternelle/4386

http://www.sysvisions.com/feedback-zine/cine/c_jeanseberg.html

21 de mayo de 2014

Cuando el tren era tren




Una de las conversaciones más fáciles de provocar y de mantener es la de alabar las ventajas del AVE; no cabe duda de que desde que la "alta velocidad" se ha ido imponiendo en nuestro país han cambiado radicalmente los planteamientos a la hora de viajar: se han acortado las distancias temporales entre muchas ciudades, el avión ha dejado de ser la panacea a la hora de buscar un viaje rápido y casi ha desaparecido esa especie de leyenda negra acerca de la impuntualidad de los trenes españoles. Fácilmente se escucha hablar con admiración de cómo viajar desde Zaragoza a Málaga o Sevilla se puede hacer en una mañana cuando antes habías de dedicar  toda la jornada, las ventajas de poder ir y volver a Madrid en el día o lo bien que se siente uno tratado por el servicio que atiende a los pasajeros.

Pero no se puede tener todo, y uno no puede evitar la añoranza cuando recuerda aquellos viajes en tren, los departamentos del tren "Express" en los que el personal comenzaba mirándose de reojo y terminaba contándoselo casi todo, a veces hasta las intimidades, cuando asomaban el chorizo y las hogazas de pan con la que se convidaba a quien hiciera falta, los trenes "Correo", con vagones de madera que parecía iban a descuajeringarse, los "Rápidos" y "Automotores", estos últimos con una apariencia que impresionaba en su tiempo, grandes y metalizados, aún recuerdo al "TAF", que llegaba de Valencia a la vetusta estación del Norte, o el "TER" y los "Electrotrenes", con colores azul y rojo que añadían cierto glamour al vehículo y, por supuesto, el "Talgo", que era el acabose, el último grito, casi un tren de ciencia ficción.

Entonces viajar en tren tenía su parte de aventura; los andenes estaban abarrotados, se accedía a ellos sin limitaciones, subir al vagón podía no ser fácil, había escalones altos y de difícil acceso, menudeaban los descuideros con chaqueta al brazo, el personal portaba maletones enormes, cestas de mimbre con viandas y hasta algún animalillo. En el tren muchos aprendimos a ser pacientes, a asumir retrasos, averías y paradas larguísimas. Eran tiempos de revisores serios y respetuosos, que ejercían su trabajo con ritmo premioso y seriedad llamativa, gente entregada al trabajo, de los que casi se podía decir que se habían casado con la RENFE.

Las estaciones eran lugar de despedidas emotivas y encuentros alegres, fuente inagotable de argumentos para una novela o guiones cinematográficos, Para un niño un tren era magia, ilusión, novedad, ... ¿quien no tuvo uno de esos trenes a pilas que daban vueltas constantes a una vía negra redonda y vulgar?, ¿y quién no aspiró a poseer uno de esos trenes eléctricos que eran unos cuantos escalones superiores a aquéllos?, trenes objeto de coleccionismo, de pasión de mayores, hasta de cierta locura. Hoy todo es más eficaz, se ha afinado mucho, pero la nostalgia nos devuelve, sólo en el recuerdo, en la memoria, en el pensamiento, otros tiempos de menos progreso y, quizá, algo más de encanto.




20 de mayo de 2014

¿Qué hay de la empatía?


En bastantes ocasiones he escuchado eso de que uno elige a sus amigos; posiblemente sea, como tantas otras, una verdad relativa, algo que no permite comprobaciones matemáticas. Ya he tratado otras veces la cuestión de las amistades interesadas y desinteresadas, a lo que cabe añadir tantas circunstancias que pueden condicionar nuestras relaciones, nuestras inclinaciones y hasta nuestros afectos. Con todas las precisiones que se quieran hacer, a mí no me cabe duda de que existe la empatía, que hay personas con las que se conecta mejor que con otras, que en este camino de la vida te cruzas a veces con quien estarías dispuesto a estar el tiempo que haga falta mientras que en otras ocasiones no descansas hasta que te quitas de encima una visita, alguien que te encuentras por la calle o al típico individuo que comparece en la fiesta para deslucir expectativas.

¿Dónde está la empatía?, ¿la llevamos dentro de nosotros?, ¿surge cuando dos personas conectan mutuamente?, ¿unos son más "empáticos" que otros?, ... a mí hay personas que me cautivan, y quienes lo hacen en los últimos tiempos no son ni ricos, ni excesivamente sabios, ni van por la vida de ejemplares, ...  ¿tienen empatía?, intuyo que ahí está la clave, la empatía que a veces tiene forma de sonrisa, otras de amabilidad, otras de servicio, ... la empatía que produce una mirada sincera, un apretón de manos que va más allá del compromiso o el protocolo, un detalle de proximidad, una manifestación de confianza. 

La clave de una amistad que funciona tiene que ver, en buena parte, con la confianza, y ésta supone una recíproca inclinación que tiene mucho de empatía, ... o de lo que por ahí se entiende por empatía. En ocasiones compruebo como algunos intentan, incluso desesperadamente, conseguir la amistad de otros, puede que por intereses económicos, de influencias, de poder, ... por necesidad de senitrse querido, hasta por afanes de ayudar llenos de buena intención, ... y veo como no hacen más que dar coces contra el aguijón. Podemos teorizar todo lo que queramos, pero no podremos prescindir de la empatía, tenemos que contar con ella.

18 de mayo de 2014

Liga colchonera


Reconozco que me pasé de listo; tras el fiasco de la penúltima jornada, en la que el Atlético de Madrid tiró por la borda la posibilidad de proclamarse campeón de liga con una semana de anticipación, pronostiqué que el Barça no se dejaría sorprender en su estadio, ante más de cien mil incondicionales, y ganaría una Liga que pocas semanas antes parecía tener perdida. A la hora de la verdad, los chicos de Simeone demostraron estar preparados física y mentalmente para todo e incluso superaron mazazos de la envergadura de perder por lesión  a los que posiblemente son sus dos mejores jugadores -Diego Costa y Arda Turán- a los pocos minutos de comenzar el partido, así como al hecho de que los azulgrana se adelantaran en el marcador con un gol impresionante de Alexis.

Los rojiblancos reaccionaron a tiempo y tras empatar el partido supieron aguantar las desesperadas embestidas rivales y proclamarse, con merecimiento y para alegría de buena parte de los aficionados españoles, campeones de Liga. El equipo de Simeone ha batido records este año y, sobre todo, ha roto todo tipo de tópicos, entre otros el de quienes piensan que al final al equipo teóricamente inferior le tiemblan las piernas, en el que como he comentado antes cayó quien esto suscribe.

Hace unos días en el Carrusel Deportivo de la COPE alguien comentaba que en la alineación que triunfó por todo lo alto en el estadio del Chelsea figuraban nueve de los jugadores que habían fracasado rotundamente en el último partido de Gregorio Manzano en el banquillo atlético, el que supuso su cese y la llegada de Diego Pablo Simeone. El "Cholo" ha sido sin duda el gran artífice del cambio colchonero y se ha convertido en héroe indiscutible a orillas del Manzanares, aunque ya sabemos lo efímera que es la gloria futbolística. Tengo curiosidad por comprobar si el argentino resistirá el aluvión de tentaciones que sin duda va a tener para cambiar de aires y marcharse a un equipo de postín ... si es que lo hay superior al suyo actual.

El éxito del Atlético tiene mucho que ver con la sabiduría y el acierto a la hora de sacar partido a jugadores que en principio no parecían fenómenos, como Diego Rocha, un ariete brasileño que llevaba varios años de peregrinación por equipos más bien modestos y que había estado en un tris de causar baja, o Arda Turan, un turco con poca planta futbolística que ahora es una máquina de hacer fútbol, o jugadores que no acababan de explotar, como Juanfran o Gabi, o a un portero que nadie conocía _Courtois-, jugadores jóvenes a los que hay que tener la valentía de poner de titulares -Mario, Koke, ...- o buenos complementos como Godín, Miranda, Filipe Luis, Tiago, Adrián, Raúl García  o el incombustible David Villa.

Viva el Atléti, Viva Neptuno y vivan los atléticos, entre los que hay unos cuantos buenos amigos.

16 de mayo de 2014

Las chicas guerreras del bus de las 7.15


El pasado sábado tenía que estar temprano en Zaragoza,  y para ello hube de coger el autobús que sale de Huesca a las 7.15 de la mañana. A esa hora las taquillas permanecían cerradas y me dirigí a la máquina expendedora de billetes que a tal efecto se ubica en el hall de la Estación Intermodal oscense. Junto a dicho "trasto" se encontraban tres adolescentes, género femenino, con aspecto de haber dormido poco -o nada-, vestimenta habitual en esta generaciones y en las que se observaba cierta alteración. 

Al parecer no conseguían que la máquina les facilitara los tres billetes para la capital e Aragón que pretendían adquirir. Efectivamente, comprobé como la que aparentaba ejercer cierto liderazgo sobre las otras intentaba introducir por la ranura de los billetes uno de 50 €, el cual era continuamente devuelto. Comenzaron a despotricar del aparato y en un momento de especial desesperación la que llevaba la voz cantante se dirigió  a mí, que me encontraba guardando pacientemente cola, preguntándome si sabía como funcionaba "esta mierda", sin respetar por lo visto la "Presunción de inocencia de la máquina" ... Les hice ver que la misma no admitía billetes de ese calibre, indicación que de entrada no se tomaron en serio, aunque la admitieron cuando les indiqué las siluetas de unos billetes de 5, 10 y 20 € que aparecían dibujados junto al lugar de introducción de los mismos.

Arreglado el problema de la compra de los "tickets", la siguiente "movida" se produjo una vez iniciado el viaje; las mozas se acomodaron en los últimos asientos del bus, y desde el principio se observó que pretendían continuar la marcha que debían haber iniciado la noche anterior. Como el conductor, posiblemente por la hora temprana que era, no consideró adecuado encender la radio las jóvenes iniciaron una especie campaña de motivación, solicitando al conductor,  a voz en grito y sin pedirlo por favor, que pusiera la radio, imagino que para escuchar "música disco", pues no parecía que pretendieran escuchar las noticias o un programa cultural. Al hacer el chófer oídos sordos a su solicitud, decidieron tomarse la justicia por su mano y obsequiaron al resto de los pasajeros con la música de un aparato que al parecer llevaban consigo, que no era precisamente una sinfonía de Beethoven, un aria de ópera ni un minueto de Chopin.

Las tres chicas se bajaron en la parada del Paseo María Agustín, cuando aterrizaron en la acera de "Averly" observé como su "líder" se había quitado el jersey y lucía una especie de "top" que dejaba al descubierto las partes superior e inferior de su cuerpo, comprobando que en la cintura llevaba tatuada una larga frase; evidentemente no pude descifrar la misma, aunque vete a saber si lo que ponía era una pregunta como la que una hora antes me había hecho: ¿cómo funciona esta ...?.

Juventud, divino tesoro ...