
La etapa, como siempre que se escalaba la mítica cima de los Alpes, había sido espectacular y el ciclista belga realizó una subida fantástica, con un poderío ante el que nada pudo hacer el gran fenómeno ciclista del momento, el "caimán" Hinault; pero, como ha pasado en otras ocasiones, la línea divisoria entre la gloria y el descrédito fue muy pequeña, y cuando los ciclistas a los que les correspondía pasar el control antidoping -Pollentier tenía que hacerlo impepinablemente al vencer la etapa y ponerse de líder- esperaban su turno alguien sorprendió al belga ocultando una falsa vejiga bajo su escroto, la cual contenía orina limpia y la había conectado a un tubo que avanzaba por debajo de su pene, todo un aparato sorprendente con el que pretendía engañar a los médicos y consumar uno de los mayores engaños que se recuerdan en la historia del Tour de Francia y la del ciclismo en general. El escándalo, lógicamente, fue mayúsculo y el corredor, que militaba en el Flandria, uno de los equipos belgas de mayor renombre e historia en el que ese año compartía esfuerzos con tres mitos del ciclismo como su compatriota Freddy Maertens, el irlandés Sean Kelly y el malogrado portugués Joaquim Agostinho, fue inmediatamente expulsado de la prueba. El primer beneficiado de la defenestración de Pollentier fue el veterano holandés Joop Zoetemelk, el famoso "chuparruedas", aunque el Tour se lo llevaría finalmente Hinault, siendo segundo el mentado Zoetemelk y completando el podium Agostinho.
La carrera de Pollentier ya no fue igual a partir de esta "plancha" y desde entonces no volvió a gozar de oportunidad alguna para destacar en el Tour de Francia. La historia del doping en el ciclismo, como en muchos otros deportes, es larga y sustanciosa, aunque pocas veces puede hablarse de un intento de engaño del calibre y las características de las utilizadas por este corredor cuya credibilidad sufrió un descrédito definitivo. En el Tour ha seguido habiendo escándalos de doping, desde el protagonizado por el equipo Festina, hasta los de los ciclistas Floyd Landis y Michael Rasmussen que les costaron el triunfo final, o el enorme guirigay en el que estuvo implicado el lituano Raimondas Rumsas en el Tour de 2002, sin olvidar el más reciente protagonizado por el español Alberto Contador; eso sí, nadie ha sido tan original como Pollentier ... y si ha habido alguien que lo haya sido, no le han pillado.
4 comentarios:
Vaya tela con el belga ...
Era la época dorada del ciclismo belga: Eddy Mercks, Freddy Maertens, Johan de Muynck, Roger de Vlaecmink, Herman Van Springel, ...
...supongo que desde entonces todos los ciclistas, para esos menesteres van acompañados al lavabo ¿tú sabes si alguien les aguanta el "pajarito" mientras cambian el agua al "canario"?
No has oído hablar nunca en ciclismo de los gregarios? ... ;)
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