
Tras pasar un ajetreado día en Madrid, con demasiadas reuniones y poca vida social, me marché a descansar a mi habitación del Hotel "Paseo del Arte", un establecimiento que me viene muy bien para poder coger tempranito el AVE de regreso, ya que se encuentra a cinco minutos andando de la Estación de Atocha.
No sabía de que hablar en este blog tras el breve parón del viaje y he de admitir que me apetecía encontrar algún tema de cierta enjundia, consciente como era de haber abusado en los últimos tiempos del recurso a las canciones, los libros y el cine. Me encontraba practicando el deporte del zapping cuando en una cadena, tal vez la segunda, apareció Lola Herrera. Se trataba de una entrevista a cargo de un periodista de los que frecuentan la pequeña pantalla, aunque su nombre, no obstante, lo desconozco. Si tuviera que elegir una actriz de teatro, creo que mi cabeza entraría en divagaciones entre Lola y Julia Gutiérrez Caba, aunque pienso que al final me quedaría con la primera. La entrevista no fue muy larga, pero me volví a quedar prendado de esa mujer que frecuentaba la tele en blanco y negro de mi infancia y se consagró del todo en el teatro con obras de la talla de "Las amargas lágrimas de Petra von Kant", "Solas" y, muy especialmente, la versión teatral de la gran obra de Delibes "Cinco horas con Mario".

Nos habló también de su infancia y juventud en Valladolid, con referencias entrañables a su abuela, una mujer marcada por los malos tratos, y a su madre, fallecida hace un mes a los 95 años. No tuvo reparo, por otra parte, en reconocer su edad, 73 años, desmintiendo a quienes, desde mi punto de vista con criterios trasnochados, pretenden quitar "feminidad" a las mujeres que admiten la cifra de su edad.
Lola Herrera habla pausada y serenamente, ofrece paz a quienes la escuchan y lanza afirmaciones llenas de sentido común. No le tembló la voz al reconocer que le "quedan tres telediarios" ni al relatar cómo con los años uno va perdiendo el miedo a la muerte, a la que se acaba enfrentando como una realidad inevitable.
Habló de las dificultades de una profesión que absorbe, que te dificulta una vida familiar, que te puede alejar de la vida ordinaria, pero que tras escuchar a Lola Herrera, uno no tiene dudas de que es compatible con la normalidad, la cercanía y los buenos sentimientos.
Fotos: www.elmundo.es; miblog-david.blogspot.com
6 comentarios:
Jo. Modestino. Me encanta Lola Herrera, como tú dudo también entre Julia G.C. y ella, ambas unas señoras.
La has clavado, preciosa entrada.
La vi recientemente en "6 lecciones de baile" que no me gustó mucho, pero ella salva cualquier cosa. Y su hija Natalia es otra actriz estupenda.
Otro d elos temas de los que habló Lola Herrera fue de su pelo; yo la conocí con pelo oscuro y melena; a partir de un momento, cambio el look, se tiñó de rubio, se puso mechas y despejó su frente.
Expuso toda una interesante teoría de cómo cada uno ha de adecuar su aspecto a su edad y a su momento. También en ésto estuvo soberbia.... en el mejor sentido de la palabra, por supuesto.
Lola Herrera, junto a Daniel Dicenta, dirigidos por Josefina Molina, rodaron Función de Noche: una especie de documental y drama basado en sus vidas.
Película muy fuerte y valiente. tensa, con diálogos casi improvidados.
Ella dice que es lo mejor que ha hecho.
No debió ser nada fácil ni cómoda la relación entre Lola Herrera y Daniel Dicenta; no obstante ella habló de él con gran respeto.
Tiene su cosa interpretar tu propio personaje y contar tu propia historia.
cuando estudiaba (allá por el siglo pasado), la ví en Zaragoza con Cinco Horas con Mario...impresionante cómo llenaba ella sola el escenario!!!
Hace apenas unos minutos ,he visto aLola herrera en el teatro borras de barcelona, en seis clases de baile en seis semanas. como siempre Lola, ha estado Genial, a pesar de sus 74 años sigue demostrando que es una gran actriz.
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