
José Luis López Vazquez ha fallecido en Madrid a la edad de 87 años; con él se va uno de los clásicos de nuestro cine ... y ya son muchos: Fernando Fernán Gómez, Alberto Closas, Manolo Gómez Bur, Gracita Morales, Rafaela Aparicio, ... los años no perdonan y quienes aparecieron un día en la pantalla llenos de vitalidad también se marchan definitivamente, aunque la magia propia de las pantallas consiguen que su recuerdo sea algo mucho más vivo que la simple permanencia en la memoria.
Cuenta "El País" que López Vázquez falleció
"en su domicilio a las 13.25 acompañado de su familia y de su amor tardío, la actriz Carmen de la Maza", y he de reconocer que desconocía su actual vinculación sentimental con esta actriz a quien recuerdo de televisión, habitualmente haciendo papeles de solterona y que es nieta de la escritora Concha Espina, que hay que aclarar que antes de ser la calle donde tiene su sede el Real Madrid era una autora de novelas más bien "folletinescas". Recuerdo que la primera vez que ví en televisión a Carmen de la Maza fue representando el papel de Carolina Spencer, en una versión de la novela de Henry James "Cuatro encuentros", junto a Fernando Guillén, Lola Lemos y Roberto Llamas, entre otros.
El presidente de la Academia de Cine, Alex de la Iglesia, ha asegurado a Efe "Se va uno de los actores más grandes, una de las patas de la mesa del gran cine español junto con Fernando Fernán Gómez y Pepe Isbert", frase que parece acertada, aunque seguro que alguna pata más queda todavía por ahí.

Mi primer recuerdo de López Vazquez es el de las típicas españoladas de los años 60, como es el caso de "Sor Citroen" (1967), la primera película del "ramo" que recuerdo haber visto, dirigida por el inefable Pedro Lazaga y en la que el actor hoy fallecido compartía cartel con un buen número de habituales del género: Gracita Morales, Juanjo Menéndez, Rafaela Aparicio, José Sacristan, Mari Carmen Prendes y Rafael Alonso, entre muchos otros. Por esta razón, en mi cabeza juvenil López Vázquez quedaba encasillado con la etiqueta de actor cómico de andar por casa, algo que el tiempo demostraría que era un error. Cuando el Televisión Española se proyectó "La cabina", la genial producción de Antonio Mercero, yo pensaba que se trataba de una "humorada" más, de ahí mi sorpresa al comprobar todo el dramatismo de la película; desde que ví "La cabina" hubo para mí un nuevo López Vázquez.


López Vázquez ya había destacado en una serie de películas con papeles mucho más allá de la mera comicidad, como tres de las mejores de Berlanga: "Los jueves, milagro" (1957), "Plácido" (1961) y "El verdugo" (1963), tres películas que hablaban de la España profunda, de los aires de la posguerra, todas en auténtica clave de esperpento. También trabajó en "El cochecito" (1960) del italiano Marco Ferreri junto al genial Pepe Isbert. De su primera época hay que destacar películas inolvidables como "El pisito" (1959), también de Ferreri y que protagonizó junto a la recientemente desaparecida Mary Carrillo, "Atraco a las tres" (1962), de José María Forqué, junto a Cassen, Alfredo Landa y Gracita Morales y por supuesto su formidable papel de padrino en "La gran familia" (1962) y "La familia y uno más" (1964).
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De su trabajo en los años 70 hay que destacar dos films por encima de todos; uno de ellos fue "Mi querida señorita" (1971), un papel realmente difícil del que salió triunfante; la película de Jaime de Armiñán, con guión de José Luis Borau, constituyó un éxito en su día y con López Vázquez compartían cartel Julieta Serrano, Antonio Ferrandis, Lola Gaos y Mónica Randall, entre otros. La otra película que quiero destacar es "La prima Angélica" (1973), una realización de Carlos Saura que escandalizó en su momento y ganó el Premio Especial del Jurado de Cannes, siendo seleccionada para el Oscar a la mejor película extranjera; el actor vuelve a trabajar con Julieta Serrano, junto a Lina Canalejas y Fernando Delgado. Tampoco podemos olvidar sus intervenciones televisivas como la ya referida de "La cabina" o su papel en la gran serie de Mingote "Este señor de negro": siempre le recordaré llamando a María Luisa Ponte "monumento del barroco".

También destacan sus importantes aportaciones a tres películas del Berlanga más reciente: "La escopeta nacional" (1977), "Patrimonio nacional" (1981) y "Nacional III" (1982); en dichos films se narra la historia de la familia Leguineche, unos nobles venidos a menos que regresan de su exilio francés tras la muerte de Franco. No podemos olvidar su papel en "La colmena" (1982), en la que Mario Camus llevó al cine la "ópera prima" de Camilo José Cela y su última actuación: "¿Y tú quien eres?" (2007) en la que junto a Manuel Aleixandre recrean con ternura entrañable el papel de dos ancianos internados en una residencia.
José Luis López Vázquez, como tantos actores de su generación, tuvo que hacer de todo; frecuentemente tuvo que cargar con películas de "medio pelo", pero a pesar de todo sabía salir airoso y demostrar su enorme valía como actor; de la misma manera supo aprovechar sus oportunidades y acabar ganándose un lugar entre los mejores. Conchita Velasco, hablando de como en España nos gustán los dilemas y en el cine se había creado entre los partidarios de Fernando Fernán Gómez y los de José Luis López Vázquez, ha afirmado que
"Fernán Gómez era un todo, pero el gran gran actor, el gran eminente actor fue López Vázquez, que no trabajó en Hollywood porque no sabía inglés, aunque Dustin Hoffman reconoció que su papel en la película Tootsie estaba inspirada la interpretación de López Vázquez en Mi querida señorita".