2 de enero de 2016

El cierre literario de 2015


Parece que me he apuntado a la cifra de siete libros mensuales, aunque cabría precisar bastantes matices. No ha sido diciembre un mes de grandes lecturas, aunque destacaría mi primer contacto con Tabucchi, quien me ha parecido un grandísimo escritor. Al "ítalo-portugués" habría que añadir a su compatriota Camilleri y a mi paisano Ignacio Martínez de Pisón con dos novelas que no me han parecido sus mejores obras pero que están tan bien escritas como suelen. Un buen ensayo sobre historia de España, un detective escocés obra de un escritor recientemente fallecido, una buena novela policíaca ambientada en Cánada y una colección de alegatos con toque feminista cierran mi bagaje literario de diciembre.

Entre los escritores españoles contemporáneos que más me gustan se encuentra Ignacio Martínez de Pisón. Ya leí en su día "Enterrar a los muertos", "Dientes de leche", "Carreteras secundarias" y "El día de mañana", y tras recibir el último "Premio Nacional de Literatura" por "La buena reputación" pensé que era la ocasión de volver a elegir una novela de este zaragozano de 55 años. Y eso que el libro no era unánimemente bien valorado por los críticos y que el propio Brunetti -nada sospechoso de tener manía al escritor- no había terminado satisfecho de su lectura. La novela me ha costado leerla, es más debo reconocer que el libro me ha durado más de dos meses: no me "cogió" al principio y 640 páginas son, sin duda, muchas. A partir, más o menos, del ecuador de mi lectura la cosa fue mejorando, tal vez porque tras trasladar el autor la historia de Melilla a Zaragoza, siempre es más grata una lectura con un "paisaje" y una época que te son familiares. La calidad literaria es alta y Martínez de Pisón nos cuenta en esta ocasión las alegrías y tristezas ordinarias de una familia de clase media entre los años 50 y finales de los 80. A lo largo del libro van apareciendo las grandezas y miserias de la clase media española de entonces: hipocresías, pequeñas y grandes mentiras, apariencias, ... El autor da en el clavo, pero en todo momento da la sensación de que con este tema y este escritor la obra debería haber dado más de sí.

Antonio Tabucchi falleció en Lisboa hace casi cuatro años; el obituario del diario "El País" le definió perfectamente como un "novelista italiano enamorado de Pessoa, de Lisboa, de Portugal y de la lengua portuguesa", y si hablamos de literatura relacionada con Portugal no supone un dislate hablar de lirismos, nostalgias y calidad. Tras conocer la muerte del escritor hice el propósito de leer de una vez algo suyo, habiendo optado por "Sostiene Pereira", probablemente su novela más célebre, pero hace unos meses alguien que sabe mucho de ésto me prestó, sin yo habérselo pedido, su libro póstumo, "Para Isabel. Una mandala", uno de esos textos breves tan bien editados por "Anagrama" que puedes leer en menos de una semana  ... o en una tarde si tienes tiempo. Se trata de un relato bastante curioso, con algo de fantástico, casi diría que de "mágico"; leídos los primeros capítulos me quedó claro que estaba ante literatura de nivel, la lectura podía definirla como "deliciosa", una especie de prosa poética que si consigues leerla despacio y atentamente te aísla de cualquier otra cosa que pulule a tu alrededor. El protagonista, un tal "Tadeus", trata de averiguar el destino de Isabel, una joven que había sido víctima en su día de la represión de la dictadura salazarista. El libro -150 páginas que se leen muy bien- se va complicando conforme pasas el ecuador, y he de admitir que en algún momento perdí el hilo, lo que no obsta para realizar una excelente valoración de escritor y obra y destacar un final lleno de magia y ternura.

El año pasado la editorial "Salamandra", sin duda una de las punteras del panorama español, sacó bajo el título de "Salamandra negra" su colección de novelas policíacas. Desde entonces han ido apareciendo títulos bastante interesantes y atractivos. Entre ellos me llamó la atención "Una revelación brutal", un texto escrito por la canadiense Louise Penny, al parecer la autora negro-criminal de más renombre en ese país. La novela citada supone la quinta entrega de la serie protagonizada por el inspector Armand Gamache, un personaje realmente atractivo, lejos eso sí de los policías difíciles y conflictivos de otros autores. "Una revelación brutal" me ha parecido una buena novela de intriga, bien construida y que mantiene el interés hasta el final, lo que no deja de ser importante dada su extensión  -480 páginas-. Me ha gustado la ambientación del caso en un pequeñísimo pueblo canadiense cercano a Quebec, Three Pines, con una variedad de personajes que acrecienta el interés del relato, ya que entre otras cosas convierte en sospechosos prácticamente a todos. Penny nos ofrece un relato que tiene, además, cierto toque de originalidad, con elementos que añaden cierta fantasía a la intriga, con un viaje del protagonista a unas islas habitadas por personajes curiosos y con costumbres ancestrales y la ubicación del crimen en una cabaña desconocida del interior de un misterioso bosque cercano a Three Pines. Como nada suele ser perfecto, el final me ha parecido poco "espectacular" y pienso que deja algún cabo suelto, ... aunque a lo mejor el problema es que no lo he captado del todo.

Entre mis propósitos de estos meses está el leer más sobre la historia de España; me habían hablado muy bien del historiador e hispanista francés Joseph Pérez, con un par de libros sobre los comuneros de Castilla y una biografía del Cardenal Cisneros que se encuentran en mi lista de pendientes. No obstante opté por leer "Entender la historia de España", un ensayo que hace honor a su título y que tenía a mano. No se trata propiamente de un relato de nuestra historia, sino de un intento, de explicación de su desarrollo expuesto cronológicamente y con una precisión, equilibrio y profundidad que me han impresionado. Imagino que su visión de nuestra historia no gustará a todos, no son tiempos en los que se acepte fácilmente el desapasionamiento y el no tomar partido, así como el no elucubrar sobre leyendas y lugares comunes, pero a mi me ha resultado interesantísimo el recorrido que a lo largo de 348 páginas va haciendo en torno a los sucesos y personajes que protagonizan nuestra historia, desde Viriato hasta Azaña, Franco y Adolfo Suárez, pasando por el Cid, los Reyes Católicos, Carlos V, Felipe II, el Conde Duque de Olivares y tantos otros.Al final se nota que ha añadido unos capítulos en los que habla sobre la más reciente historia de España, llegando hasta los últimos presidentes del Gobierno, aunque aquí he notado cierta precipitación. Un magnífico libro de historia que exige conocimientos previos, pues como he dicho lo que pretende Joseph Pérez es explicarnos nuestra historia, no contárnosla.

Hace pocas semanas apareció en la prensa la noticia del fallecimiento del novelista escoces William McIlvanney, autor de una trilogía de novelas con "detective fijo", en este caso el policía escocés -de ficción, por supuesto- Jack Laidlaw. Hacia tiempo que le tenía puestos los ojos a la primera entrega de la serie, titulada con el apellido del personaje protagonista -"Laidlaw"- y según cuentan la única no descatalogada en España, editada por esa magnífica serie negra de "RBA". Había leído magníficas críticas tanto del blog "Elemental" del "País" como de la "librera" de "Negra y Criminal", que sigue bien activa a pesar del cierre de la inolvidable librería de la Barceloneta. Sin duda estamos ante un gran personaje, un policía de carácter complejo y que no se anda con chiquitas, ambientado en esa Escocia que huele a lluvias, whisqui y aires mineros y en torno a la que también han sabido escribir estupendas intrigas autores como Val McDermid, o Ian Rankin . McIlvanney empezó mucho antes que ellos y nos crea un personaje magnífico; aunque mientras McDermid varía el lugar donde recrear sus tramas y Rankin lo hace en Edimburgo, el inspector Laidlaw se mueve en Glasgow, donde también trabaja la periodista Paddy Meehan creada por Denise Mina. Insisto, me han gustado los personajes y me he sentido identificado con los aires escoceses, aunque he encontrado una trama algo deslabazada y un final que no he terminado de entender ... aunque como he dicho otras veces, a lo mejor es culpa mía y no del autor.

En algunos diversos de la red había oído hablar de Ayaan Hirsi Alí, una política y escritora somalí que vive en Holanda, a donde llegó huyendo de un matrimonio que le había organizado su familia, de religión musulmana. Por esta razón consideré de interés leer su libro "Yo acuso", una colección de artículos que han sido recopilados con su pulcritud habitual por "Galaxia Gutemberg", con un subtítulo de aclara perfectamente el contenido del ensayo: "Defensa de la emancipación de las mujeres musulmanas". En dichos escritos Ayaan Hirsi realiza una encendida defensa de los derechos de la mujer musulmana, reflejando las tremendas discriminaciones y lesiones de derechos que sufren las mujeres en los países donde se impone esta religión. La escritora destaca por un feminismo bastante radical y resulta a veces reiterativa en sus comentarios. De cualquier manera, se trata de un testimonio de primera mano, verdaderamente interesante y bien escrito. Me ha parecido especialmente impactante el capítulo final que, casi a modo de epílogo, trata del juicio por el asesinato del director de cine holandés Theo Van Gogh.

A estas alturas no me cabe ninguna duda de que Andrea Camilleri es un genio, un escritor único. Ya han pasado por mis manos unos cuantos casos del Comisario Montalbano, un personaje logradísimo, pero no se quedan atrás las historias llenas de crítica e ironía ambientadas en la Sicilia de siglos anteriores como "La desaparición de Pató" o "El salto del caballo", que leí un su día. Mi última novela del 2015 ha sido "La ópera de Vigatá", una sátira realmente despiadada sobre la inventada localidad de Vigatá, ubicada en una Sicilia nada inventada. Se trata de una novela exagerada, a ratos irreverente, muy bien escrita, con un montón de personajes de nombres tan sorprendentes como caricaturescos que dificultan seguirla y obligan a releer páginas anteriores, con un argumento absolutamente disparatado. En el fondo trasluce una demoledora crítica socio-pólítica, una sátira inteligentísima que no deja títere con cabeza. En ocasiones Camilleri es despiadado ... muy bruto, pero sus novelas no dejan de ser, en mi opinión, una joya literaria.

30 de diciembre de 2015

Feliz 2016 ... siempre en positivo


En tiempos en los que nos pasamos el día oyendo hablar de guerras, terrorismos, crisis de todo tipo, sistemas que se derrumban, desestabilizaciones y demás, me veo obligado a aparcar mi natural tendencia a ver la botella medio vacía y:

A todos, absolutamente a todos, os deseo un 2016 lleno de lo mejor: que todos los días descubramos algo o alguien que vale la pena, que brille la luz desde enero a diciembre.


"Tener esperanza  es exactamente esto: estar en tensión hacia la revelación, hacia el gozo que llenará nuestra boca de sonrisas”
Papa Francisco


Que Dios bendiga a todos los que alguna vez leen este blog¡¡¡

25 de diciembre de 2015

Un mensaje que no debería quedarse en noticia ocasional

En su mensaje por la Navidad, el Papa Francisco pidió por el fin de las guerras, el terrorismo, el narcotráfico y la trata de personas.

Solamente quedan tres cosas: que quienes pueden hacer algo le escuchen, que le hagan caso ... y que quienes vivimos al margen, tal vez demasiado cómodos, no nos pongamos de perfil.

Este es el mensaje completo que dio el Papa Francisco a los siempre asiduos fieles:

Queridos hermanos y hermanas, feliz Navidad.

Cristo nos ha nacido, exultemos en el día de nuestra salvación.

Abramos nuestros corazones para recibir la gracia de este día, que es Él mismo: Jesús es el «día» luminoso que surgió en el horizonte de la humanidad. El día de la misericordia, en el cual Dios Padre ha revelado a la humanidad su inmensa ternura. Día de luz que disipa las tinieblas del miedo y de la angustia. Día de paz, en el que es posible encontrarse, dialogar, sobre todo, reconciliarse. Día de alegría: una «gran alegría» para los pequeños y los humildes, para todo el pueblo (cf. Lc 2,10).

En este día, ha nacido de la Virgen María Jesús, el Salvador. El pesebre nos muestra la «señal» que Dios nos ha dado: «un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,12). Como los pastores de Belén, también nosotros vamos a ver esta señal, este acontecimiento que cada año se renueva en la Iglesia. La Navidad es un acontecimiento que se renueva en cada familia, en cada parroquia, en cada comunidad que acoge el amor de Dios encarnado en Jesucristo. Como María, la Iglesia muestra a todos la «señal» de Dios: el niño que ella ha llevado en su seno y ha dado a luz, pero que es el Hijo del Altísimo, porque «proviene del Espíritu Santo» (Mt 1,20). Por eso es el Salvador, porque es el Cordero de Dios que toma sobre sí el pecado del mundo (cf. Jn 1,29). Junto a los pastores, postrémonos ante el Cordero, adoremos la Bondad de Dios hecha carne, y dejemos que las lágrimas del arrepentimiento llenen nuestros ojos y laven nuestro corazón.

Sólo Él, sólo Él nos puede salvar. Sólo la misericordia de Dios puede liberar a la humanidad de tantas formas de mal, a veces monstruosas, que el egoísmo genera en ella. La gracia de Dios puede convertir los corazones y abrir nuevas perspectivas para realidades humanamente insuperables.

Donde nace Dios, nace la esperanza. Donde nace Dios, nace la paz. Y donde nace la paz, no hay lugar para el odio ni para la guerra. Sin embargo, precisamente allí donde el Hijo de Dios vino al mundo, continúan las tensiones y las violencias y la paz queda como un don que se debe pedir y construir. Que los israelíes y palestinos puedan retomar el diálogo directo y alcanzar un entendimiento que permita a los dos pueblos convivir en armonía, superando un conflicto que les enfrenta desde hace tanto tiempo, con graves consecuencias para toda la región.

Pidamos al Señor que el acuerdo alcanzado en el seno de las Naciones Unidas logre cuanto antes acallar el fragor de las armas en Siria y remediar la gravísima situación humanitaria de la población extenuada. Es igualmente urgente que el acuerdo sobre Libia encuentre el apoyo de todos, para que se superen las graves divisiones y violencias que afligen el país. Que toda la Comunidad internacional ponga su atención de manera unánime en que cesen las atrocidades que, tanto en estos países como también en Irak, Yemen y en el África subsahariana, causan todavía numerosas víctimas, provocan enormes sufrimientos y no respetan ni siquiera el patrimonio histórico y cultural de pueblos enteros. Quiero recordar también a cuantos han sido golpeados por los atroces actos terroristas, particularmente en las recientes masacres sucedidas en los cielos de Egipto, en Beirut, París, Bamako y Túnez.

Que el Niño Jesús les dé consuelo y fuerza a nuestros hermanos, perseguidos por causa de su fe en distintas partes del mundo.

Pidamos Paz y concordia para las queridas poblaciones de la República Democrática del Congo, de Burundi y del Sudán del Sur para que, mediante el diálogo, se refuerce el compromiso común en vista de la edificación de sociedades civiles animadas por un sincero espíritu de reconciliación y de comprensión recíproca.

Que la Navidad lleve la verdadera paz también a Ucrania, ofrezca alivio a quienes padecen las consecuencias del conflicto e inspire la voluntad de llevar a término los acuerdos tomados, para restablecer la concordia en todo el país.

Que la alegría de este día ilumine los esfuerzos del pueblo colombiano para que, animado por la esperanza, continúe buscando con tesón la anhelada paz.

Donde nace Dios, nace la esperanza¸ y donde nace la esperanza, las personas encuentran la dignidad. Sin embargo, todavía hoy muchos hombres y mujeres son privados de su dignidad humana y, como el Niño Jesús, sufren el frío, la pobreza y el rechazo de los hombres. Que hoy llegue nuestra cercanía a los más indefensos, sobre todo a los niños soldado, a las mujeres que padecen violencia, a las víctimas de la trata de personas y del narcotráfico.

Que no falte nuestro consuelo a cuantos huyen de la miseria y de la guerra, viajando en condiciones muchas veces inhumanas y con serio peligro de su vida. Que sean recompensados con abundantes bendiciones todos aquellos, personas privadas o Estados, que trabajan con generosidad para socorrer y acoger a los numerosos emigrantes y refugiados, ayudándoles a construir un futuro digno para ellos y para sus seres queridos, y a integrarse dentro de las sociedades que los reciben.

Que en este día de fiesta, el Señor vuelva a dar esperanza a cuantos no tienen trabajo, que son muchos, y sostenga el compromiso de quienes tienen responsabilidades públicas en el campo político y económico para que se empeñen en buscar el bien común y tutelar la dignidad toda vida humana.

Donde nace Dios, florece la misericordia. Este es el don más precioso que Dios nos da, particularmente en este año jubilar, en el que estamos llamados a descubrir la ternura que nuestro Padre celestial tiene con cada uno de nosotros. Que el Señor conceda, especialmente a los presos, la experiencia de su amor misericordioso que sana las heridas y vence el mal.

Y de este modo, hoy todos juntos exultemos en el día de nuestra salvación. Contemplando el portal de Belén, fijemos la mirada en los brazos de Jesús que nos muestran el abrazo misericordioso de Dios, mientras escuchamos el gemido del Niño que nos susurra: «Por mis hermanos y compañeros voy a decir: “La paz contigo”» (Sal 121 [122], 8).

21 de diciembre de 2015

Los ojos del futuro

El pasado sábado asistí en la iglesia de Santa Teresa de Huesca a un concierto de villancicos de la Coral "Diego de Pontac"; ya estuve en uno parecido que ofrecieron las pasadas Navidades y de nuevo salí encantado de la belleza y la calidad de sus interpretaciones. Además tengo que agradecer sincera y efusivamente que contaran conmigo para un excelente "tentempié" en el "Apolo", allí tuvieron la bondad de admitir a un intruso como yo y tratarme como uno más.

Pero mi intención no es hablar de la actuación, que sólo pudo ser excelente a la vista del nivel y del trabajo de los miembros de la Coral, con su directora a la cabeza, sino de algo que sucedió ya iniciada la actuación y que fue para mí como esa iluminación que no esperas, esa ráfaga de aire fresco que te da, sin aviso previo, energía para tomarte lo que queda del día de otra manera. No fue nada extraordinario, venía revestido de la sencillez de lo cotidiano, pero hay ocasiones en que viene bien que alguien, sin quererlo, te recuerde que siempre hay algo que vale la pena.

Ya se habían interpretado unas cuantas composiciones, se abrió la puerta del templo y entro una pareja con un cochecito de niño. Mi primer pensamiento fue de extrañeza, pues parece que un bebé en un concierto constituye todo un peligro de llantos y ronroneos, pero pronto ví que la magia de la música lo puede todo ... ésto no era el "Flautista de Hammelin", sino algo más tierno, más bonito, más entrañable. Del carrito asomó la cabeza de una niña pequeñísima -luego supe que rondaba los 8 meses- y pude contemplar unos ojos grandes y asombrados que miraban al exterior con tanta sorpresa como paz, unos de esos ojos que algún día conquistarán el mundo y que brillaban con fuerza en un ambiente que era todo arte, discreción y espiritualidad. 

Tal vez esa mirada inocente y dulce, que no debía ni saber donde estaba aunque seguro que intuía todo lo bueno que allí había, puede ser el toque de salida a mi propio espíritu navideño, la contraseña que recuerde tanto misterio, tanto mensaje, tanta cercanía humana,  ... a descubrir que hay futuro, que basta una mirada, que queda tanto por hacer.

14 de diciembre de 2015

Acuerdo sobre el cambio climático


En las últimas semanas se ha hablado mucho de la cumbre de París sobre el cambio climático. Tengo que reconocer que ni estoy al día de los problemas relacionados con el tema ni he seguido demasiado el desarrollo de las reuniones. Me he quedado con la idea de que había muchas opiniones encontradas y dificultades para alcanzar el necesario consenso y que la visión del tema es bien distinta en Europa y  el resto del mundo. Eso sí, al final se veía a todos muy contentos por el acuerdo alcanzado, al que calificaban de histórico. Me ha llamado la atención ver aparecer de nuevo, en este caso como presunto hombre clave en el citado acuerdo, a Laurent Fabius, prometedor y mediático Presidente del Gobierno francés en tiempos de François Mitterrand.

En cualquier caso, y admitiendo mi condición de ignorante máximo, me quedo con dos ideas: que se trata de un tema en el que, como en otros, hay bastantes que hablan con ligereza, sin que parezca que sepan demasiado sobre la cuestión y que se ha desatado una euforia excesiva tras el acuerdo, como si, en frase que leí ayer no se donde, si en una operación grave se tomara como un éxito definitivo el que el paciente hubiera reaccionado bien a la anestesia.

El tiempo nos dirá si esto ha servido o no para algo, no obstante parece que aún queda mucho por hacer ... y por aprender.


11 de diciembre de 2015

Entre fríos y nieblas


Desde ayer el paisaje es  invernal, y por ello más navideño. Así, casi sin avisar, como si no hubiera pasado el tiempo y las Navidades del 2014 permanecieran con vida, vuelvo a sentir el sonido de los villancicos, la esperanza de la lotería, la intimidad de la familia, las tradiciones del pavo y  la Misa del gallo, ... Los paseos matutinos camino del trabajo están ya acompañados por el frío y la niebla, algo que lejos de constituir una impresión negativa, me ofrece alicientes indudables: no se sabe porqué el tiempo desapacible añade una sensación de cierto confort, posiblemente porque el frío te acerca paradójicamente al calor ante la necesidad de abrigarte, a la vez que te vuelve más solidario con quienes te cruzas en el camino y sienten las mismas sensaciones.

Tiempos de rocíos y escarchas, de calles oscuras y silenciosas en las que escuchas tus propios pasos y también los ajenos. Tiempo de nostalgias, de recuerdos agridulces, momentos en los que añoras las caricias que faltan, los detalles que en su día no valoraste lo suficiente, las personas ausentes y los amigos que andan lejos. Paisajes nevados, necesidad de evadirte, horas de reflexiones, de luces y sombras. 

9 de diciembre de 2015

La guerra del gas


No me refiero a acontecimiento bélico alguno: no se trata ni de pozos petrolíferos, ni de estrategias guerreras, ni siquiera de maniobras económicas. Simplemente, han regresado a mi memoria recuerdos publicitarios de mi época infantil. Pertenezco a la generación de la burbuja, y en mi época lo que hacía furor, si de refrescos hablamos, eran la "Coca-cola" y la "Pepsi" y las bebidas con sabor a naranja y limón que tenían esas excitantes burbujas, desde el "Kas" hasta la "Fanta" -2 ... da gusto tener sed ..."-, pasando por marcas menos exitosas y duraderas como la "Mirinda" o el "Orange.crush". La palabra "radical" no sonaba nada y los zumos eran más bien productos que te tomabas en casa tras aprovechar las naranjas más feas con un exprimidor manual.   

Corrían los felices 60, y al clásico refresco veraniego  con burbujas le salió un competidor agresivo y los bares, chiringuitos, mercados y tiendas "del ramo" se llenaron de unas botellas más pequeñas y redondas que las habituales que con el nombre  de "Trinaranjus" basaban su oferta en el hecho de no contener precisamente esos "agujeritos"  que tanto alegraban el sentido del gusto. En los veranos de la segunda mitad de la citada década, los consumidores fuimos bombardeados por una agresiva publicidad en la que se ponía en claro enfrentamiento los refrescos dominantes hasta entonces con el nuevo producto, dando a entender  que éste contenía sólo naranjas y que se había prescindido de las burbujas para hacerlo más sano y  eficaz. 

No obstante, la marca no era nueva, y si investigamos en la vida del "Trinaranjus" encontraremos su prehistoria  en un adelantado farmaceutico valenciano llamado Dr. Trigo, quien en 1924 sacó al mercado un zumo concentrado de naranjas para diluir cuyas botellas equivalían "al zumo de 80 naranjas" llamado "Naranjina". Eso sí, la empresa "Trinaranjus" no la sacó adelante hasta 1933 y para su desarrollo contó con un socio, el empresario catalán Salvador Soler Violant. El boom" de los años 60 tuvo lugar con el impulso de un nuevo comprador, el grupo catalán "Agrolimen", que cambió el nombre de "Productos del Dr. Trigo" por el de "Cítricos y Refrescos S.A. (CITRESA)".

No cabe duda de que la campaña fue un éxito, y la marca "trinaranjus" ha ido creciendo y ha logrado sobrevivir a todas las crisis que desde hace ya tanto tiempo han ido haciendo estragos en nuestro país. Eso sí, la publicidad de "Trinaranjus" tuvo su réplica, y la marca "Kas", por aquellos años muy fuerte, tanto que financiaba un equipo de balon-cesto y el mejor grupo ciclista que ha tenido España, reaccionó con anuncios en los que jugaba con las palabras y se animaba al personal a elegir entre refrescos con "gas" o con "kas", a la vez que se ponían en entredicho las ideas de los rivales sin gas asegurando que la mejor opción era siempre el "Kas", pues quien no quisiera burbujas siempre podía tomarse una naranja.