1 de febrero de 2011

¿Y qué hacemos con los conguitos?



Para los niños de mi generación, como para los de bastantes otras, los "Conguitos" tienen reservado un lugar en nuestra memoria, un "huequito" para la nostalgia, aunque no sea el de los sucesos trascendentes ni el de las cosas importantes. Pero estos cacahuetes bañados en chocolate forman parte de las golosinas -ahora se llaman "chuches"- de la época, junto a los chicles "Bazooka", los "Chupa-chups", las pipas de "Churruca" o los caramelos "Sugus". ¿Quien no recuerda eso de "Somos los conguitos, riquísimos de comer ...", una canción a la altura de las del "Cola-Cao", "Danone" o "Nocilla".

Los conguitos son gestionados por una empresa aragonesa tan solvente como Chocolates "Lacasa", que con los años sería quien patentara los célebres "Lacasitos", inspirados en los famosos "M&M's" de la empresa norteamericana Mars creados en los años cincuenta. La verdad es que no podría asegurar si el origen de esta golosina hay que encontrarlo en "Lacasa" o ha sido esta empresa quien ha asumido su elaboración tras otras gestiones anteriores, pero de cualquier manera me pongo la "boina zaragozana" para lanzar mi apoyo a la marca.

Y es que yo me pregunto si podemos considerar este invento de los "Conguitos" como algo políticamente correcto en los tiempos que corren; el otro día oí comentar a alguien que en algún país se había prohibido "Tintín en el Congo", por considerar que la aventura de Hergé protagonizada por el "valiente periodista belga" podía tener matices racistas. En momentos en los que se cuestiona si hay que hablar de "Consejo de ministros y ministras" o que hay que andar con pies de plomo para utilizar según que palabras o tener según que costumbres, empiezo a temer que se quieran cargar algo tan histórico como los "Conguitos", y eso que no me imagino al barcelonista Abidal, a los negros del "Maresme", a los vendedores de DVD piratas o a los habitantes de Malí, Costa de Marfil o Gambia enfadándose por esta cosa ... porque además, tampoco estaría mal que se fabricaran "blanquitos" con sabor a nata o "chinitos" con gusto a limón, que esta vida son dos días.






14 comentarios:

pater familias dijo...

Jajajaja. Con los tiempos que corren habría que pedir una "bolsa de conguitos y conguitas". ¡Qué recuerdos!

Mariapi dijo...

Gracias, Modestino. Me he reído con la ironía de tu entreada.
Pues imagínate, ahora tampoco van a poder gozar con los conguitos las nuevas generaciones, porque han prohibido "los chuches"...

Modestino dijo...

¿Y qué sera d elos niños sin chuches?, cada día nos roban un poquito más de libertad.

Me parece bien que se ens´ñe a los padres a alimentar adecuadamente a sus hijos, pero hay decisiones que me suenan a bolchevique.

sunsi dijo...

Mira tú por dónde ... Los Conguitos, tan ricos e inocentes ellos. Muy bueno, Modestino. Me he reído muchísimo.

Me he acordado de lo que leí en "Ha estallado la paz" de Gironella. Resulta que la ensaladilla, en la postguerra, ya no podía ser rusa. ¿Una ensaladilla comunista? Por favor...

Modestino dijo...

En el servicio militar se hablaba de "ensalada nacional" ...

Anónimo dijo...

Nos los comemos, que los negros con corazón de cacahuete están muy ricos.
Nos gustan más que los "blanquitos" con corazón negro.

Modestino dijo...

Ahora también los hay blancos, pero no deberían llamarse conguitos ...

opinadora dijo...

Tiene gracia lo del asunto de los conguitos. No creo que suponga un conflicto diplomático. Ahora bien, seguro que ahora, ningún empresario le hubiera puesto “conguito”a una golosina de estas. Que por cierto todas tenían azúcar. No como ahora, que si tienen azúcar los caramelos, parece un delito.
Como bien dices, no creo que les importe mucho, lo del nombre de conguitos. Aunque a nosotros igual nos hubiera molestado, que en Suecia, por ejemplo, hubiera una golosina que se llamara,”españolitos” (y que fuera un torero).

Modestino dijo...

Yo me imagino más bien unos caramelos en forma de sombrero cordobés llamados "flamenquitos".

Modestino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Brunetti dijo...

Por alusiones.

En Córdoba se elabora un plato denominado "Flamenquín".

Consiste, si no me equivoco en la receta, en un trozo de lomo que se rellena de jamón serrano, se enrolla, se reboza de harina, huevo y perejil y se fríe en aceite de oliva, a ser posible. Tiene forma alargada, como de salchicha o porra de churro. Riquísimos. Con un par de flamenquines con patatas, estás más que comido.

Mejor que los conguitos y sin riesgo de que te tachen de sexista o racista (¡qué complicado se está poniendo este mundo, amigo!).

Desconozco si el nombre le viene por ser allí la gente muy flamenca, aunque digo yo que algo tendrá que ver.

Salud!

Modestino dijo...

Ahora recuerdo: comí "flamenquines" en el restaurante "Morlans" de Panticosa hace unos meses, aunque me parece que eran una versión muy propia de ese manjar que cuentas.

meloenvuelvepararegalo dijo...

Je, je... yo lo primero que he pensado es en los Filipinos! Porque esos son de chocolate negro, con leche y blanco...
un placer leer este tipo de entradas, pongamos, un pelín nostálgica,

veronicia dijo...

Muy pequeñas hacen esas bolsas!
Siempre que abro la bolsa y empiezo a comer me encuentro buscando en el fondo con el dedo a ver si encuentro algun otro conguito que se me haya quedado despistado por allí, y miro, como sorprendida de lo deprisa que me los he comido.
Lo dicho muy pequeñas!:))))