5 de febrero de 2011

Tres muestras de intriga británica

Entre los seguidores de la novela policíaca tendemos a hacer distinciones según el origen de los autores; de todos es conocido el auge de la novela de intriga escandinava -Mankell, Larsson, Lackberg, ..., a nadie escapa la importancia de los autores norteamericanos de mediados del siglo pasado en materia de novela negra -Hammet, Chandler, McDonald, ...- y en cada país van apareciendo notables representantes del género - Camilleri, Carofiglio, León y otros en Italia, Fred Vargas en Francia, Petrus Márkaris en Grecia, ... En Inglaterra podemos hablar de una larga tradición de plumas de nivel en la materia, autores que tienen cada unos sus peculiariedades, pero que suelen coincidir en la creación de ambientes y personajes que son eso: genuinamente británicos y que tienen una enorme facilidad para elaborar la intriga con acierto; desde los primeros pasos de precursores como Collins y Dickens hasta los grandes maestros como Sir Arthur Conan Doyle o Agatha Christie, podemos hablar de un número importante de escritores que merece la pena leer: Ruth Rendell, Dorothy L. Sayers, Peter Robinson, Elizabeth George, ... Desde las fiestas de Navidad hasta hoy han pasado por mis manos tres novelas excelentes escritas por británicos, cada una de ellas original y distinta, con el denominador común de esa especial calidad de los buenos escritores ingleses.














"La joya que fue nuestra"
Colin Dexter
Letamendía. Buenos Aires (2006)
262 páginas


Resumen:
Para Oxford, la llegada de veintisiete turistas norteamericanos no representa nada extraordinario... hasta encontrar a uno de ellos muerto en la habitación 310 del Hotel Randolph. Parece un súbito (y trágico) accidente. Sólo el Inspector Principal Morse parece no pasar por alto el robo simultáneo de una antigüedad con una joya incrustada de la cartera de la víctima... Luego, dos días después, sacan un cadáver desnudo y magullado del río Cherwell. ¿Una coincidencia? Quizás. Pero esta vez Morse está decidido a probar la conexión


Sentía curiosidad por leer algo de Colin Dexter, un escritor inglés que triunfó como guionista de varias series de éxito de la BBC; siempre he sentido cierta predilección por las producciones de la televisión británica, lo que unido a mi afición por el género de intriga convertían a Dexter en pieza codiciada de mis intereses lectores.No me ha decepcionado el libro y creo que repetiré; se trata de la típica novela de intriga, con un argumento interesante y una trama muy bien desarrollada. Cuenta, además, con el aliciente de que la historia que se narra -como todas las de la serie del inspector Morse- se desarrolla en Oxford, algo que añade un ambiente muy especial a cualquier narración.

Se trata, y quienes me conocen ya saben de mis caprichos al respecto, de una novela de personajes fijos, hecho que permite que te enfrentes a este tipo de libros con la actitud de quien se encuentra a un viejo amigo. Además el personaje protagonista de Dexter, el Inspector Morse, es, desde mi punto de vista, una creación excelente; se trata del típico inspector de policía británico, dotado eso sí de una serie de "originalidades" que le acercan, salvando las distancias y "con perdón", a grandes personajes del género como Sherlock Holmes y Hércules Poirot. El propio Colin Dexter nos define a Morse como un individuo "humano, algo egoísta y un poco snob". Mano a mano con él aparece el sargento Lewis, auténtico contraste con su jefe y que desempeña un papel que podría equivales al Dr. Watson y al Capitán Hastings de los casos antes citados.

La novela de Dexter tiene, además, una notable dosis de humos, algo que hace más grata y entretenida la lectura; un humor fino, sutil, típicamente inglés. El mayor inconveniente con el que me topé fue el hecho de que la traducción no me pareció demasiado buena y a ratos me costó seguir la narración, algo que se debe a que me deslumbró el "Jaguar" de la portada y escogí una editorial que resultó estar ubicada en Buenos Aires, por lo que los frecuentes giros argentinizados pueden explicar mis dificultades. Se trata algo perfectamente superable para cualquier lector español interesado optando por una de las versiones que con el título de "La joya perdida" sacaron en su día Espasa Calpe y Plaza & Janés.















"Un pequeño engaño"
Margaret Yorke
Espasa Calpe. Madrid (1993)
219 páginas


Resumen:
Colin Drew es juez en una pequeña ciudad inglesa de provincias. Cierto día, un hombre llamado Adams, violador y asesino a quien Colin había condenado a la cárcel, vuelve cruzarse en su camino. Adams reboza ansias de venganza y, además, conoce un secreto... Desde ese momento las vidas de muchas personas cambiarán profundamente ...

En buena hora escuché la recomendación que desde el país vecino se me hizo de leer a Márgaret Yorke; "Un pequeño engaño" me ha parecido una novela magnífica, y no sólo en cuanto al género de intriga, sino globalmente, pues estamos ante una narración con mensaje, con profundidad en el estudio de los personajes, y con un ritmo que va creciendo poco a poco hasta convertirse en una de esas novelas cuya lectura uno tiene impaciencia por recomenzar.

El libro no es de los que hay misterio hasta el final, pues uno conoce al "malo" desde el primer momento, aunque de otra manera la autora también nos reserva sus sorpresa final. Más que una novela policíaca cabría hablar e una novela de suspense, un climax que Márgaret Yorke consigue magistralmente que vaya "in crescendo". La novela va pareciendo un relato suave, poco "sangriento" hasta que se desata la acción y el lector va sintiendo esa inquietud propia de este tipo de literatura.

Ya he dicho que Yorke cuida mucho sus personajes; el juez Colin Drew, su esposa Felicity y el villano William Adams quedan perfectamente dibujados, con constantes referencias psicológicas a los mismos, y junto a ellos otros personajes más secundarios, la Sra. Turner, June Smith, la Sra. Kent, ... aportan su granito de arena, en un ambiente muy grato y, diría yo, muy británico. Porque Yorke sabe describirnos la bondad y la capacidad de revisar nuestros defectos en un género donde siempre aparecen la perversidad y el vicio.

Me ha extrañado que esta autora tuviera tan poca fama, al menos yo no había escuchado hablar de ella y me ha parecido un primer espada en el género.














"Muerte en la clínica privada"
P.D. James
Ediciones B. Barcelona (2009)
465 páginas



Resumen:
" El 21 de noviembre, el dia que cumplia cuarenta y siete años, tres semanas y dos dias antes de ser asesinada, Rhoda Gradwyn fue a Harley street a una primera cita con su cirujano plástico...." Cuando la pretigiosa periodista de investigación Rhoda Gradwyn ingresa en Cheverell-Powell, en Dorset, para quitars una antiestética y antigua cicatriz que le atraviesa el rostro, confía en ser operada por un cirujano célebre y pasar una tranquila semana de convalecencia en una de las mansiones más bonitas de Dorset. Nada le hace presagiar que no saldrá con vida de Cheverell Manor. El inspector Adam Dalgliesh y su equipo se encargarán del caso. Pronto toparán con un segundo asesinato, y tendrán que afrontar problemas mucho más complejos que la cuestión de la inocencia o la culpabilidad. Muerte en la clínica privada es la decimocuarta novela protagonizada por el inspector Adam Dalgliesh, en una trama excelente y verosímil, con personajes muy reales dotados de gran personalidad psicológica.

Leer a P.D. James es apostar sobre seguro; no se si lo que voy a decir es una temeridad, pero yo votaría a Phillys Dórothy James como lo mejor que ha salido de las islas británicas en materia de novela policíaca tras la consagración de la inolvidable Agatha Christie como la auténtica "dama del crimen". Desde mi punto de vista, la James tiene auténticas obras maestras en el género: "Muerte de una forense", "Una cierta justicia", "La sala del crimen", ... y ninguna decepcionante: todas, absolutamente todas, están en la primera fila. Eso sí, la autora también tiene sus contrarios, pues nunca olvidaré que en una ocasión presté a una persona "La sala del crimen", novela que me devolvió a las primeras de cambio alegando que no la aguantaba porque era en exceso "británica" ...

"Muerte en la clínica privada" mantiene la estructura clásica de los libros de P.D. James: una primera parte con la presentación de los personajes y el desarrollo del primer asesinato, tras el que entra en escena el investigador de turno, habitualmente -como es el caso- el inspector Adam Dalgliesh, que efectivamente es enormemente británico, además de polifacético y enormemente metódico. La novela está escrita con una especial elegancia, con riqueza de vocabulario y describiendo perfectamente ambientes, paisajes y habitaciones.

La novela reune dos virtudes que no siempre van juntas: es de las que te cogen, uno espera con ansiedad el momento de reanudar la lectura, a la vez que no conviene ir demasiado deprisa, pues litarariamente tiene valores y no conviene perderse la calidad que va unida al relato.


10 comentarios:

Mariapi dijo...

¡Gracias por la crítica literaria! Los ingleses son los que más me gustan en esto de la novela de intriga...para leer con una buena taza de té. Buen fin de semana.

veronicia dijo...

Es curioso, pero hasta que no leí "Todo lo que sé sobre novela negra" de P.D.James no sistematicé una serie de conocimientos sobre el tipo de novela que más disfruto.

A mi tambien me encantan las novelas con personajes fijos, porque les tomo cariño y siento como si "nos reencontraramos" cuando leo otra novela.

Me apunto especialmente tu segunda recomendación "Un pequeño engaño" porque tanto como la trama, me gustan las novelas en que los personajes queden psicológicamente dibujados.
Un saludo!

Modestino dijo...

Margaret Yorke ha resultado para mí un descubrimiento.

opinadora dijo...

La verdad no se con cual de las tres decidirme.Las vendes muy bien.Lo mejor que podria hacer es leerlas las tres.Aunque hay tantas a la cola.

Modestino dijo...

Si no has leído nada de P. D. James empezaría por ésta, sino por la de Margaret Yorke.

opinadora dijo...

Casi empezare por Margaret Yorke, las que se desarrollan en hospitales, no me van mucho.

annemarie dijo...

Terminé hace unos días el libro de PD James sobre la novela policíaca, sobre que escribiste hace tiempo, y la verdad es que me pareció poco conseguido - me parece que es un conjunto de conferencias o artículos sobre el tema, mal editados porque vuelve una y otra vez sobre las mismas ideas, a veces incluso con las mismas palabras exactamente, y sin unidad. Pero tiene ideas interesantes, y sugerencias muy buenas sobretodo para la Edad Dorada (De oro? :)) Margaret Yorke es un personaje adorable como persona y como autora: la perversidad vestida de inocencia - o al revés, es al revés, creo. :))

Modestino dijo...

Me ha gustado eso de la perversidad vestida de inocencia: es cierto, en el libro se describe claramente una mente malvada, pero todo dentro de un ambiente bastante entrañable.

Es posible que el libro de la James esté poco conseguido: efectivamente parece echo deprisa y corriendo, como cumpliendo un encargo rápido, pero aporta datos y aprendes, a pesar de todo.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Amigo Modestino: He disfrutado muchísimo con tu entrada. Maravillosa. Por cierto, mil gracias porque la última novela de P.D. James, grande entre las grandes, ¡se me había pasado!.
Qué casualidad que esta mañana en mi blog hablo de temas parecidos y esta tarde me decido a pasar por el tuyo y ¡mira que feeling!
Gracias por el buen rato que he pasado. Adjunto enlace con mi entrada, si me lo permites:
http://asunbalonga.blogspot.com/

Modestino dijo...

Tu entrada ya la había leído, pero no he tenido tiempo de comentar nada: me ha encantado.