16 de diciembre de 2008

Lola Herrera



Tras pasar un ajetreado día en Madrid, con demasiadas reuniones y poca vida social, me marché a descansar a mi habitación del Hotel "Paseo del Arte", un establecimiento que me viene muy bien para poder coger tempranito el AVE de regreso, ya que se encuentra a cinco minutos andando de la Estación de Atocha.

No sabía de que hablar en este blog tras el breve parón del viaje y he de admitir que me apetecía encontrar algún tema de cierta enjundia, consciente como era de haber abusado en los últimos tiempos del recurso a las canciones, los libros y el cine. Me encontraba practicando el deporte del zapping cuando en una cadena, tal vez la segunda, apareció Lola Herrera. Se trataba de una entrevista a cargo de un periodista de los que frecuentan la pequeña pantalla, aunque su nombre, no obstante, lo desconozco. Si tuviera que elegir una actriz de teatro, creo que mi cabeza entraría en divagaciones entre Lola y Julia Gutiérrez Caba, aunque pienso que al final me quedaría con la primera. La entrevista no fue muy larga, pero me volví a quedar prendado de esa mujer que frecuentaba la tele en blanco y negro de mi infancia y se consagró del todo en el teatro con obras de la talla de "Las amargas lágrimas de Petra von Kant", "Solas" y, muy especialmente, la versión teatral de la gran obra de Delibes "Cinco horas con Mario".

Lola Herrera es una actriz de carácter, con una marcada personalidad, una serenidad excepcional en escena y una capacidad dramática fuera de lugar. Hay grandes damas de la escena española que posiblemente tengan más nombre: Nuria Espert, Marisa Paredes, Amparo Soler Leal, ... pero en Lola Herrera siempre he observado una naturalidad que se eleva por encima del resto. No obstante, lo hizo que me quedara prendado de Lola Herrera fue su saber estar, su forma de responder, su elegancia ..... su categoría humana. Lola nos habló de su frustrado matrimonio con Daniel Dicenta, y lo hizo con sencillez, sin reservas, timideces ni excusas; no le tembló la voz al afirmar que fue "abandonada como un ciprés" y al contar cómo tuvo que salir adelante sola y con dos hijos en una época, 1967, en la que a una mujer se le negaban unos cuantos derechos. Escuchando a Lola Herrera uno es capaz de hacerse cargo de los importantes avances que se han producido en este país en cuestión de igualdad de la mujer sin tener que oír afirmaciones llenas de rencor y revanchismo. Ella se limitó a contar las cosas como eran y así se llenó de argumentos y de razón.

Nos habló también de su infancia y juventud en Valladolid, con referencias entrañables a su abuela, una mujer marcada por los malos tratos, y a su madre, fallecida hace un mes a los 95 años. No tuvo reparo, por otra parte, en reconocer su edad, 73 años, desmintiendo a quienes, desde mi punto de vista con criterios trasnochados, pretenden quitar "feminidad" a las mujeres que admiten la cifra de su edad.

Lola Herrera habla pausada y serenamente, ofrece paz a quienes la escuchan y lanza afirmaciones llenas de sentido común. No le tembló la voz al reconocer que le "quedan tres telediarios" ni al relatar cómo con los años uno va perdiendo el miedo a la muerte, a la que se acaba enfrentando como una realidad inevitable.

Habló de las dificultades de una profesión que absorbe, que te dificulta una vida familiar, que te puede alejar de la vida ordinaria, pero que tras escuchar a Lola Herrera, uno no tiene dudas de que es compatible con la normalidad, la cercanía y los buenos sentimientos.

Fotos: www.elmundo.es; miblog-david.blogspot.com

6 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Jo. Modestino. Me encanta Lola Herrera, como tú dudo también entre Julia G.C. y ella, ambas unas señoras.

La has clavado, preciosa entrada.

La vi recientemente en "6 lecciones de baile" que no me gustó mucho, pero ella salva cualquier cosa. Y su hija Natalia es otra actriz estupenda.

Modestino dijo...

Otro d elos temas de los que habló Lola Herrera fue de su pelo; yo la conocí con pelo oscuro y melena; a partir de un momento, cambio el look, se tiñó de rubio, se puso mechas y despejó su frente.

Expuso toda una interesante teoría de cómo cada uno ha de adecuar su aspecto a su edad y a su momento. También en ésto estuvo soberbia.... en el mejor sentido de la palabra, por supuesto.

suso dijo...

Lola Herrera, junto a Daniel Dicenta, dirigidos por Josefina Molina, rodaron Función de Noche: una especie de documental y drama basado en sus vidas.

Película muy fuerte y valiente. tensa, con diálogos casi improvidados.

Ella dice que es lo mejor que ha hecho.

Modestino dijo...

No debió ser nada fácil ni cómoda la relación entre Lola Herrera y Daniel Dicenta; no obstante ella habló de él con gran respeto.
Tiene su cosa interpretar tu propio personaje y contar tu propia historia.

quique dijo...

cuando estudiaba (allá por el siglo pasado), la ví en Zaragoza con Cinco Horas con Mario...impresionante cómo llenaba ella sola el escenario!!!

nuria dijo...

Hace apenas unos minutos ,he visto aLola herrera en el teatro borras de barcelona, en seis clases de baile en seis semanas. como siempre Lola, ha estado Genial, a pesar de sus 74 años sigue demostrando que es una gran actriz.