Ahora, con un país abierto al mundo y a una edad ya madura, uno se suele enterar de las películas casi antes de que se comiencen a rodar; en los inicios de los 70 entre que había menos información y el que suscribe andaba en la adolescencia pendiente de otros intereses, nos encontrábamos con las novedades en los carteles anunciadores que aparecían en los diarios locales o en los porches de Independencia. Por eso recuerdo a ¿Qué me pasa doctor" como una llamativa excepción a esta regla, pues a través de un compañero de colegio tuve noticias de la misma bastante tiempo antes de su estreno en Zaragoza, por lo que posiblemente se trate del primer film que he esperado con expectación; y lo mejor de todo es que no me ocurrió lo que sucede frecuentemente cuando esperas algo con ilusión: que no cumple las expectativas, pues tras verla en el Cine Palafox de Zaragoza, salí encantado.
La semana pasada hablaba del Cine de los 70, y no cabe duda que entre los nombres que brillan por méritos propios en esta época hay que incluir el de Peter Bogdanovich, nacido en Kingston (New York), pero de origen serbio-austriaco, que fue periodista y crítico de cine, es decir, cocinero antes que fraile, y que comenzó su carrera de director con influencias de nombres tan importantes y variados dentro del mundo del celuloide como Roger Corman, John Ford, Orson Welles y François Truffaut. En esa especial década de los 70 Bogdánovich realizó tres películas realmente brillantes: la que comentamos hoy, "La última película" (1971) y "Luna de papel" (1973), aunque los que saben de te cuentan que en esos mismos años registró fracasos sonoros con el musical "At long last love" (1975) y "Así empezó Hollywood" (1976).
Evidentemente, a los 14 años no estás en condiciones de valorar en su justa medida el tipo de película que has visto; con más de medio siglo, y tras verla en varias ocasiones, pienso que se trata de una comedia del nivel de las de la gran época de Hóllywood, con Howard Hawks, George Cukor o Billy Wilder, incluso uno puede encontrar un evidente paralelismo entre David Huxley, el tímido y despistado paleontólogo cuyo papel borda Cary Grant en "La fiera de mi niña" y el patoso musicólogo Bannister representado por Ryan O'Neal, o entre la Susan Vance que encarna Katherine Hepburn en dicho film y la Judy Maxwell que interpreta Barbra Streisand, aunque dejaré claro que me refiero al personaje, pues nunca ésta se hallará en condiciones de acercarse a la punta del tacón de la Hepburn.
Excelente el papel de Ryan O'Neal, un actor que tuvo su época prometedora ("Love Story" (1970), "Luna de papel" (1973) y "Barry Lyndon" (1975)), pero que posteriormente tuvo más fama por su buen gusto al elegir como pareja a Farrah Fawcett Majors que por su acierto al escoger papeles. Buen trabajo de Barbra Streissand, aunque no se si el citarla tantas veces va a producir que alguno me niegue el saludo por las escaleras del trabajo. También aparecen actores conocidos como Kenneth Mars -"Dos hombres y un destino" (1969) y "El jovencito Frankenstein" (1974)-, Austin Pendleton -"Primera plana" (1974), "Esperando a Mr. Bridge" (1990) y "Two Much" (1994)-, Michael Murphy - "Manhattan" (1979) y "El año que vivimos peligrosamente" (1982) y Madeline Kahn - "Luna de papel" (1973), "Sillas de montar calientes" (1974), "El jovencito Frankenstein" (1974) y "Nixon" (1995), una actriz que fue "musa" de Mel Brooks, que fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto en dos ocasiones y que da vida a la insoportable prometida de Ryan 0'Neal. El guión lo redactaron Buck Henry, David Newman y Robert Benton, la música es de Artie Butler, y la fotografía de Laszlo Kovacs, aunque la mayor parte del mérito hay que dársela a Bogdanovich. 

















