

En los años 30, tras el crack de 1929, el presidente electo de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt junto a la búsqueda de la revitalización económica con el célebre "new deal", el conjunto de medidas económicas puestas en marcha para actuar de forma enérgica sobre lo que se consideraban las causas de la grave crisis económica, propulsó un mensaje que animaba a enfrentarse a la vida con planteamientos positivos.
Posiblemente, quien mejor supo reflejar ese espíritu de recuperación de una nación con el ánimo maltrecho fue Frank Capra; las películas del director de origen italiano suponen un soplo de aire fresco y, a pesar del blanco y negro, de los doblajes estereotipados, han pervivido hasta nuestros días con una visión de la vida y de las personas que no deberíamos dejar que quedara en el olvido.

La película que consagró a Capra y le llevó a la gloria con el Oscar de Hollywood fue "Sucedió una noche"; cuentan que Capra tuvo mil trabas para rodar el film, que Claudette Colbert convirtió el rodaje en un cúmulo de complicaciones; afortunadamente acertó a superar los problemas y fue capaz de llevar a buen puerto un rodaje que terminó en una película maravillosa. La manida historia de la rica y caprichosa heredera que conoce a un guapo truhán es magníficamente llevada a buen puerto a través de unos espléndidos Clark Gable y Claudette Colbert. El viaje en autobús hacia Nueva York, las estancias de la pareja en diversos moteles, con el recurso a las "murallas de Jericó", su aventura a través del bosque y la confusión final que lleva al desenlace componen una película sencillamente deliciosa.


La otra película mítica de Capra fue "Qué bello es vivir", todo un canto a la esperanza y el sentido positivo de la vida. El pueblo de Bedford Falls, la historia de George Bailey y la presencia de un ángel de segunda clase buscando reivindicarse configuran una película inolvidable. James Stewart, Donna Reed y Lyonel Barrymoore encabezan un reparto que lo hace formidablemente.sin olvidar el espléndido papel de Henry Travers encarnando al angel venido a menos. El crack estaba lejano, había habido una Guerra Mundial y Roosevelt había fallecido, pero ese espíritu seguía reflejado en el mensaje navideño de "Qué bello es vivir".


Hay otras películas destacadas de Capra: "Vive como quieras", "Juan Nadie", "Horizontes perdidos", "Caballero sin espada", "El secreto de vivir" y "Arsénico por compasión", todas ellas reflejan, de una manera u otra, ese espíritu constructivo.






El cine de hoy en día nos ofrece múltiples ofertas, desde los dramas tremendos hasta las deliciosas películas de Disey o Pixar, pasando por comedias, películas futuristas, grandes catástrofes, películas históricas o "rollos de amor", pero tal vez echemos en falta alguien que nos devuelva ese espíritu que ofreció optimismo y buenas intenciones en época de nuestros padres o abuelos.
Fotos:www.thegreatdepression.co.uk; profile.myspace.com; quebienteveo.es; www.cineralia.com; www.blogdecine.com; espacio1999.blogia.com; www.culturalianet.com; jamesstewartweb.iespana.es; www.castro-urdiales.net; www.flickr.com.