11 de agosto de 2012

El encanto de la jamaicana



Shelly-Ann Fraser-Pryce es una atleta nacida el 27 de diciembre de 1986 en Kingston, capital de Jamaica; siempre los atletas jamaicanos han sido unos privilegiados en las carreras de velocidad y esta mujer que en diciembre cumplirá 26 años no es una excepción; ya en Pekín se llevó la medalla de oro de los 100 metros lisos con sólo 21 años y en Londres volvió a revalidar el título, cediendo en los 200 metros ante la americana Allyson Felix, quien impidió el doblete de Fraser-Pryce, aunque la plata tampoco estuvo mal; en los relevos de 4x100 metros obtuvo de nuevo la plata junto a otras tres compatriotas. La verdad es que en todas y cada una de las pruebas fue una delicia y un placer ver correr a atletas tan magníficas y tan guapas.

Pero no he otorgado el protagonismo de un post a la jamaicana por una cualidades atléticas que todos han comprobado y los expertos ya conocían, sino porque desde el principio hasta el final Shelly-Ann Fraser-Pryce ha mostrado una simpatía, un saber estar, un fair-play llamativo. Su sonrisa de oreja a oreja y su serenidad ya eran notorias cuando la televisión mostraba esa imagen inicial de presentación de atletas en las que muchos y muchas se dedican a realizar gestos y guiños que no se sabe si son fruto de su carácter, sus nervios o su falta de naturalidad, mientras la jamaicana se limitaba a mostrar una amplia sonrisa que parecía no ser precisamente más que eso: una sonrisa.

Pero Shelly-Ann no se limitaba a correr como una gacela, sino que tras la carrera seguía celebrando el éxito con alegría y naturalidad. Y lo más sorprendente llegó en la entrega de medallas de los 200 metros lisos, donde la jamaicana había obtenido la medalla de plata; mientras le imponían el oro a Allyson Felix su contrincante del Caribe la miraba con una sonrisa de una sinceridad evidente y con unos ojos donde brillaba la sencilla alegría del éxito ajeno: estaba encantada con la victoria de la yankee, y lo hubiera estado con la de cualquiera. Por cierto, a la entrega de medallas se presentaba con el pelo suelto y rizado y la moza andaba más guapa si cabe. Pero no me cabe duda, aunque deba admitir que es pura intuición, de que por dentro su belleza es aún mayor.


4 comentarios:

tomae dijo...

...Quién iba a decir que el país de Bob Marley (acertadísima la elección musical) lo acabáramos conociendo por la sonrisa de sus velocistas y no tanto por el reagge y la marihuana...

Aprieta el Lorenzo en Huesca?

Modestino dijo...

Jodo si aprieta...

Anónimo dijo...

De Jamaica lo que me gusta es la combinación de colores verde amarillo y negro de la bandera y que esta en el caribe.
Partidazo ayer de la selección española de baloncesto , hubo mas de un momento de " yes we can!"

Modestino dijo...

La plata de ayer supo a oro, y la selección nos dejó boquiabiertos, pues no dábamos un duro por ella. Un magnífico final para una generación única.

Jamaica suena a disfrute continuo, sin duda.