
Los inesperados tropiezos de Rayo Vallecano y Hércules (los madrileños recibieron un severo correctivo en casa, 0-3 frente al Albacete mientras los alicantinos sólo podían empatar en el Rico Pérez ante el Nastic) han convertido en medio bueno el empate que firmó ayer el Zaragoza frente al Tenerife. De entrada tengo que decir que ayer, a pesar de los dos puntos perdidos, quedé contento con el partido visto; fundamentalmente porque se vio un encuentro excelente entre dos equipos que tienen que estar el año próximo en primera: los chicharreros pienso que lo tienen medio hecho y el Zaragoza está poniendo los cimientos para conseguirlo.
Me encantó el Tenerife, con hechuras de gallito y sabiendo lo que tenía que hacer. Posiblemente una de las razones por las que me agradó el equipo isleño fue porque hace muy bien lo que falla el Zaragoza: el fútbol de toque, el dominio de la posesión del balón, el arte de la combinación. Forman un buen bloque, pero ayer me encantaron tres jugadores: su goleador Nino, que practica un fútbol muy parecido al de David Villa: hábil, sabiendo caer a las bandas y con el punto de mira siempre preparado, el atacante Alfaro, cedido por el Sevilla y que tiene un futuro espléndido y el organizador Ricardo, un jugador que si no se malogra está llamado a llegar muy lejos. Junto a ellos destacaron el central Pablo Sicilia y los interiores Juanlu y Kome, que llevaron por la calle de la amargura a los laterales zaragocistas.
Frente a ellos el Zaragoza opuso entrega, empuje y compromiso. Se ve a los jugadores en una forma física espléndida, algo que puede ser decisivo para llevarse el gato al agua en esta fase decisiva de la Liga. A lo mejor hay quien está aún lamentando el empate, pero no tengo ninguna duda que a base de coraje y esfuerzo el equipo supo levantar un partido que estaba cuesta arriba y derivó en empate lo que apuntaba a triunfo visitante.El encuentro tuvo tres fases bien definidas; una primera con el Zaragoza lanzado, espoleado por el gol de Ander Herrera (su primer gol oficial como zaragocista)obtenido a los dos minutos y que pudo dar un golpetazo importante si Gabi no hubiera fallado un mano a mano con Luis García y éste no hubiera mandado a corner una volea de Arizmendi. Poco a poco el Tenerife se hizo con el partido y dominó completamente a los blanquillos; se veía venir el empate y tras una oportunidad de Nino, este mismo jugador aprovechó un fallo sucesivo de Pignol y Pavón para batir por bajo a Doblas.
El segundo tiempo se inició también con dominio visitante, pero tras la entrada de Ewerthon en las filas locales el Zaragoza se fue a por el partido y comenzó a dominar la situación, con más corazón que cabeza eso sí y sin que el Tenerife perdiera nunca la compostura. Los cambios de Oltra fueron conservadores y mientras su equipo parecía conformarse con el empate el Zaragoza estuvo a punto de llevarse el gato al agua con dos oportunidades, de Ewerthon y Gabi, un tiro de Caffa y, sobre todo, con un gol completamente legal del pichichi zaragocista que anuló incomprensiblemente el trencilla de turno: no creo justo cargar en los árbitros la culpa de las dificultades que está teniendo el Real Zaragoza para lograr su objetivo, pero ya van varias decisiones en las que el equipo ha salido injustamente perjudicado: expulsión injusta de Gabi frente al Rayo, y goles mal anulados a Pulido y Ewerthon frente a Hércules y Tenerife respectivamente. También ha habido decisiones que nos han beneficiado, pero duele escuchar en ambientes rivales que los de negro benefician al equipo aragonés.

El partido acabó con el Zaragoza volcado sobre el área rival, aunque también hay que admitir que ya estaban sus jugadores con el resuello agotado. El Tenerife, que jugó el balón de maravilla, solamente tuvo dos ocasiones, que aprovechó muy bien y pienso que se conformó con el empate.


Pienso que el partido también nos puede venir bien para que los aficionados nos demos un baño de realismo; a pesar de la buena racha, el Zaragoza es un equipo con limitaciones, con algunos jugadores de nivel muy modesto y que ya no es, como se pensaba, el mejor de la categoría. Frente a ello, se está oponiendo una preparación física excelente, un compromiso admirable y unos planteamientos acertados, lo que puede bastar para conseguir el ascenso, pero va a ser necesario seguir sufriendo mucho.

El equipo, pese al pretendido traspiés, volverá a pasar la semana en ascenso; el sábado es el derbi, un Huesca-Zaragoza con todos los alicientes. El partido se las trae y el ambiente echará chispas; al Zaragoza no le cabe otra que ganar. El Huesca, afortunadamente para él, ya ha cumplido de sobras.
Fotos: www.zaragocistas.com
1 comentario:
Ayer se incorporó el Salamanca a la lista de aspirantes al ascenso; lo tiene muy complicado, pero no hay que descartarle.
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