11 de abril de 2010

Blancanieves en un brete



"El Ministerio de Igualdad de Bibiana Aído pretende acabar con la lectura en los colegios de cuentos clásicos como Blancanieves, la Cenicienta o la Bella Durmiente porque los considera sexistas. Las princesas románticas que necesitan ser salvadas por un valiente príncipe azul, o las que limpian la casa de los enanitos fomentan, a su juicio, el sexismo ya desde la escuela."

Hace unos días nos despertábamos con la anterior noticia, la cual no se si responde a una intención real y cierta o se trata de una de esas pequeñas pelotas de nieve que poco a poco se van haciendo enormes conforme se alimentan en la cuesta inclinada del rumor y los intereses políticos. No obstante, uno está ya curado de espanto y no se extraña de que algunas mentes pensantes con responsabilidades de mando nos sorprendan con planteamientos de este tipo que pretenden fundamentarse en ideales igualitarios mal digeridos.

Dudo mucho que Jakob y Wilhelm Grimm, Charles Perrault o Hans Christian Andersen manejaran intenciones machistas cuando escribieron sus geniales obras, que han perdurado hasta nuestros días y que deberían seguir siendo el soporte del ocio de los niños de hoy por mucho que lo quiera impedir alguna que otra mente destalentada y estrecha. "Blancanieves y los 7 enanitos", "La cenicienta", "El soldadito de plomo", "El patito feo", "El gato con botas", "Caperucita roja" o "La reina de las nieves" son cuentos que cultivaron nuestra infancia, como lo hicieron con la de nuestros padres, nuestros abuelos y hasta nuestros tatarabuelos, y deberían cultivar también la de nuestros nietos y biznietos si es que no acabamos perdiendo el sentido común.

La lectura enriquece, educa, crea hábitos y alimenta la inteligencia; seríamos muy torpes si en ésto, como en otras cosas, nos diera por pensar que lo que ha estado valiendo durante siglos debe quedar, de golpe y porrazo, en entredicho, que somos seres infalibles, hemos descubierto el Pacífico y la frontera que divide la historia del mundo queda marcada por nuestra aparición, que hay un antes y un después en el universo con la creación del Ministerio de Igualdad. Cuando veo a mis sobrinos abrir un libro no me paro a pensar si con "La bella durmiente" o "Pedro y el dragón Elliot" van a convertirse en unos machistas indecentes, porque me parece pueril el planteamiento y porque estoy convencido que lo que les enseñará a respetar derechos y libertades será, por encima de todo, la educación que reciban -sobre todo en su casa- no lo que lean, si ésto es de calidad y garantías, como es el caso de los autores citados y unos cuantos más. ¿O es que vamos a cerrar los libros a nuestros niños mientras les inundamos cada vez más de televisión incontrolada y juegos de consola?.

¿Vamos a cuestionar también a Stevenson, Mark Twain, Karl May, Emilio Salgari o Walter Scott?; ¿somos tan vanidosos que pensamos que podemos tachar de un plumazo décadas de cultura, costumbre y educación?, ¿detrás del planteamiento de que Blancanieves es sexista hay un análisis sincero y bienintencionado o pura superficialidad, cerrazón mental y visión, con perdón, mentecata de la vida?. Porque con estos planteamientos empiezo a temer que el amor por Dulcinea del Quijote oscurezca para siempre a nuestros bachilleres el estudio de la mejor obra literaria de la historia, y ya no digamos "El burlador de Sevilla" de Tirso o el "Don Juan" de Zorrilla .... ¿los tachamos?, ¿nos planteamos que no han existido nunca?.


12 comentarios:

Aurora Pimentel dijo...

De verdad, esta chica no da el 2, es que no lo da y no tiene una idea buena, unas son terribles y otras son estúpidas. Y a Twain en EEUU lo tienen en algunos ámbitos proscrito, increíble pero cierto.

Un abrazo fuerte

veronicia dijo...

Querido Modestino yo adoro los cuentos infantiles, sobre todos los de princesas… La Bella Durmiente, Blanca Nieves, Cenicienta, pero Caperucita Roja, Garbancito, Los siete cabritillas, se los cuento a mis sobrinos una y otra vez, describo vestidos, casas, buenos comportamientos, ensalzo el valor de la amistad, la inteligencia , la perseverancia… No doy crédito a lo que ha dicho la ministra… suscribo palabra por palabra todo lo dicho por ti.
Yo creo que nuestro presidente lo tiene todo fríamente calculado y obliga a sus ministros a decir una barbaridad cada quince días para que enfoquemos nuestra ira contra el ministro de turno y olvidemos la gestión del ejecutivo de la crisis.
Modestino si te quieres reír te dejo este vínculo de facebook, los comentarios lo dicen todo.
http://www.facebook.com/pages/Cambio-lo-que-cuesta-el-ministerio-de-Bibiana-Aido-por-comida-para-Africa/369336083695?ref=ts&v=wall
La boda bien? un abrazo fuerte y suerte al zaragoza contra el Osasuna!

Asier dijo...

Esto es una idiocia monumental. Esta mujer no tiene ni idea de lo que esta diciendo. Qué tendran que ver culos y témporas. Y eso que el que suscribe es un progre de esos. En fin, qué pais.
Espero que lo que cuentas no sea una tomadura de pelo.

Mariapi dijo...

Por desgracia, no es sólo una opinión de la ministra. En muchas ocasiones he acompañado a mis hijos a espectáculos de teatro o marionetas para niños, y han representado los cuentos debidamente adaptados a "lo políticamente correcto". LLega a ser absurdo y no sólo los padres, también los niños al final ya se aburren de tanto adoctrinamiento

Modestino dijo...

Yo creo que es un problema de incapacidad para estar por encima de determinados esquemas políticamente correctos y la imposición ideológica del feminismo radical.

Anónimo dijo...

No es la manera prohibir que lean cuentos, pero supongo que la ministra no tiene otra intención más que fomentar en la escuela, la igualdad entre niños y niñas.
Hoy en día las niñas estan preparadas para hacer todo tipo de trabajos además de atender, en su momento, a la familia.
Tampoco está de más que a los niños se les acostumbre a saber hacer la comida y a mantener la casa limpia, puede que les toque vivir solos o si estan con pareja deben saber compartir estas tareas para que la convivencia sea mucho mejor.
Si el cuento de Blancanieves se hubiera escrito hoy, seguro que Blancanieves sería la ingeniera de la mina y uno de los enanitos sería forofo de la decoración y del feng shui.

Modestino dijo...

Sí, pero el cuento se escribió en otra época, y hay que respetar cómo se hizo entonces. No es incompatible con difundir los cuentos modernos. Ya "Pippi Calzaslargas" fue toda una revolución en su día, pero nadie pretendió convertirla en exclusiva.

Hay una ideologización excesiva en casi todo, desde mi punto de vista.

Y para preparar a los niños para la vida moderna, algo en lo que estoy completamente de acuerdo contigo, no hace falta cerrarles puertas.

FRANK dijo...

A dónde va el cariño con el que Blancanieves cuida y cocina para los descuidados enanitos, mientras estos pican piedras en la mina? Se ve recompensado? No hay más que ver lo contentos que estaban los enanitos con ella; y, como la quieren, como si fuera una hermana mayor o, quizá más, como a una madre. Es que toda esa muestra de amor no compensa a Blancanieves por sus quehaceres cotidianos?

Este Ministerio de la Igualdad se está convirtiendo en una especie de censura a lo progre, si ya van por Blancanieves, no quiero ni pensar lo que ha caído y lo que va a caer.

Sunsi dijo...

Modestino... Te leía y me daba el ataque. Me dan ganas de escribir un panfleto reaccionario... Creo que se olvida el tópico de las dos lecturas. En cada cuento, paralela a la historia, hay una moraleja, un valor... Ternura, solidaridad y belleza interior (Blancanieves es el prototipo), igualdad en la diferencia (El Patito feo), el triunfo de la bondad (La Cenicienta)... Descontextualizar los cuentos infantiles es, cuando menos,ignorancia. Me cuesta decirlo porque no me va el insulto. Pero creo que el sustantivo que mejor define esta actitud es LA ESTUPIDEZ.

Manda narices...

Un saludo, Modestino.

Tintin dijo...

Modestino, perdóname, pero me ha llegado al alma la noticia y de verdad, si es cierto lo publicado, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡hemos batido todos los records mundiales en gilipoyez ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Modestino dijo...

Sí, Sunsi>: descontextualizar, es la palabra que buscaba, es el problema.

ana dijo...

Afortunadamente, diga lo que diga el ministerio...

... no estamos locos, que sabemos lo que queremos...

Y pienso que esta pobre ministra, en su vida ha sentido las ataduras del cariño, sí, sí, las ataduras, esas que ella dice que nos alienan, que nos hacen exclavas a nosotras... ese cariño que nos ata a los otros, que nos pone límites, y que por otra parte nos sostiene un poco.

Las ataduras libres, esas que hacen que nuestra mirada sea horizonte de verdad. Esta nunca ha tenido príncipe, te lo digo yo, príncipe de los de verdad.

Que ni ha querido, ni nunca la han querido así; en la libertad de las ataduras. Y aún no se ha enterado que no, que no somos iguales, ni queremos serlo. Y que luchen más por la igualdad de oportunidades, por la verdadera conciliación de las familias con las jornadas laborales... en fin. Anda que no queda nada... menos mal que...

... no estamos locos, que sabemos lo que queremos...