6 de junio de 2011

Madrid reivindicado


El pasado lunes hablé de mi estancia del sábado anterior en Barcelona; el día había salido perfecto y la ciudad condal quedó definida como un lugar cosmopolita, culto, bien urbanizado y con monumentos bellísimos, además de un sitio donde uno se o puede pasar estupendamente en unas pocas horas. Esta semana que acaba de terminar tenía un curso de carácter profesional en Madrid, con lo que surgía la oportunidad de contrastar experiencias; Madrid, evidentemente, no es nuevo para mí y ya sabía de sus excelencias, pero en esta ocasión he tenido la oportunidad de pasar unas horas con un "lugareño" que me ha ofrecido una versión excelente de una zona bien típica de la capital del reino. Mi "cicerone" fue el mismísimo Driver, quien demostró que como guía tampoco tiene parangón.

Nuestro encuentro fue plenamente improvisado, pues los avatares de la propia vida exigieron adelantar una cita que había quedado fijada para el sábado 4; sobre la marcha cambiamos de planes -no se trataba de retrasar un encuentro recíprocamente deseado- y a última hora de la tarde del jueves me recogió en el Hotel "Prisma" -muy representativo de la discreción y pulcritud de la cadena NH- y tomamos una primera decisión acertada: cenar en el Mercado de San Miguel; este lugar, del que curiosamente acababa de hablar en tonos bien elogiosos, es una muestra más de como la iniciativa y la imaginación pueden convertir un edificio en franca decadencia en un lugar de éxito. Para acceder hasta allí hubimos de pasar en primer lugar por una Puerta de Sol convertida casi en un pueblo chabolista por los restos de indignados que seguían allí y una Plaza Mayor que de noche adquiere, por la luz, por el ambiente y por toda la magia que conlleva, un sabor muy especial. El Mercado de San Miguel presentaba un aspecto espléndido: los jueves por la noche son siempre un punto de encuentro los jueves por la noche; disfrutamos de una cervecita y unas cuantas tapas apetecibles en las que aparecían morcilla, queso de cabra, jamoncillo, ... y sobre todo resultó ocasión para romper el hielo y plantearte que se ha de volver más veces. Tras dar un recorrido meramente orientativo por otros puestos dimos por finalizada la primera etapa.

Comentamos Driver y yo acerca del gin-tonic que en Barcelona no había sido precisamente de 1ª división, razón por la cual vimos en el tema cierta ocasión de revancha, con lo que la decisión fue dirigirse a tomar uno en torno al Palacio Real. De paso pudimos ver el Palacio Real, un edificio que evoca tantas cosas gratas, como la buena música, el arte, la cultura, ... y posteriormente encontramos en la Plaza de Oriente un oasis de paz en medio de una noche en la que habíamos encontrado hasta entonces un notable bullicio de personas. Paseamos por los jardines, contemplamos la estatua de Felipe IV y sacamos conclusiones del monumento que en un lateral homenajea a los soldados que lucharon en las guerras coloniales, y en concreto a un tal Luis Noval, que acabo de averiguar era un heroico cabo que murió en la guerra de Marruecos de 1909; en internet he encontrado el siguiente relato: "El cabo fue capturado mientras recorría una noche la línea de escuchas del campamento intentando los marroquíes tomarlo por sorpresa haciéndose pasar por españoles gritando "¡Alto el fuego que somos españoles!". Cuando un oficial español ordenó el alto el fuego al distinguir al cabo, éste advirtió a sus compañeros diciendo "¡Tirar, que vengo entre moros! ¡fuego! ¡viva España!". Roto el fuego, se rechazó el ataque con grandes pérdidas, falleciendo el cabo en el ataque."

El gin-tonic en el "Café de Oriente" resultó excedente, aún más si cabe por la compañía y la conversación; ese trata un café-restaurante tan antiguo como bien rehabilitado, con unas columnas de mármol y una decoración elegantísima. Los camareros de este tipo de establecimientos, y esto es una teoría muy personal y discutible, suelen ser más bien mayores y presentar un aspecto distante, serio y hasta de cierta superioridad, como si vieran en algunos clientes cierto aire de pardillos y tuvieran que resignarse a servir a gente que les puede venir grande el lugar. Tras la charla amena tocó poner punto final a la velada y volvimos sobre nuestros pasos, repitiendo el paseo por una Calle Mayor llena de ambiente y una Puerta del Sol cargada de reivindicación.

Sin ninguna duda, Madrid estuvo a la altura y pocos ciudadanos españoles pueden presumir de haber pasado, el plazo de cinco días, dos jornadas estupendas por los centros neurálgicos de Barcelona y Madrid: ¡casi nada¡. Ah!, y a Driver le debo una.


25 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Pues si Modestino ¡eres un privilegiado!

De Barcelona tengo la suerte de vivir en ella, pero a Madrid hace muchos años que no voy ¡estará, segun cuentas, desconocida!
¡Hay que ver que bien te quedan estos posts en primera persona, felicidades, ha sido un recorrido completísimo!
Afectosamente

Asun
PD ¡Me alegra que pudieras resarcite del gin tonic catalán y en el Café de Oriente, nada menos...si es que donde esté la capital...:-)))

Modestino dijo...

En Barcelona también hay sitios estupendos donde tomar un gin-tonic, lo que pasa es que en su día las circunstancias obligaron a tomarlo en lugar poco propicio a las exqusiteces, pero también tuvo su encanto.

Driver dijo...

Me resultó muy agradable acompañarte por el Madrid de los Austrias.
Quede para el recuerdo la cara de perplejidad de Carlos III, que desde su estatua ecuestre miraba sorprendido a la muchedumbre de "enojados" de Sol.
Sinceramente, le vi con ganas de dar orden a la Guardia Real para que procediera a su desalojo, más por cuestión de ornato, limpieza y justo trato al conjunto de sus súbditos, que por cuestiones relacionadas con la actualidad más rabiosa y confusa.

En cuanto a los gin-tonics, creo que el camarero me pilló la cara de sorpresa (pudiérase emplear el término de "cara de pardillo") al comprobar que el local disponía de carta al efecto.

Y en cuanto a la estatua del héroe, me recordó alguna frase de recientes presidentes de las colonias inglesas en América.
Un tal Kennedy.

"No te preguntes por lo que tu país pude hacer por tí, sino lo que tú puedes hacer por tu pais".
...

En fin, espero que vuelvas a la capital del Reino, donde a buen seguro te atraerían negocios de gran enjundia y notable trascendencia, cual pudiera ser un Real Madrid- Zaragoza, o mejor, un Atleti-Zaragoza.
Puedes elegir entre un campo lleno de "merengues" u otro repleto de "rojiblancos".

Cada uno en su estilo nos harían pasar una agradable tarde de asueto deportivo.

Me ofrezco pues a adquirir con anticipación los boletos, entradas o salvoconductos reales, imprescindible para tan sublime empresa futbolera.

Ya sabes.
En la capital me tienes para las empresas que tengas a bien plantaer al Rey, nuestro Señor.

O al diablo, pues no siempre estuvo clara la frágil linea que separa al poder del infierno.
...
En cualquier caso dispones de coche de caballo, capa, florete y salvoconducto real para recorrer estas calles capitalinas.

Donde un conductor fiel te puede tanto salvar del ataque de botarates y gente de mal, como acompañarte a noble término hacia las aguas donde navegan los hombres (y señora) de bien.
...
Lo dicho, un placer, jurisconsulto.

Modestino dijo...

Te digo lo mismo que Claude Rains a Humphrey Bogart en "Casablanca".

El placer fue mío y quedo embarcado en esos negocios futboleros que planteas.

Driver dijo...

Emplazados quedamos para asistir al encuentro entre "los ejércitos maños" y "las huestes castellanas", sin olvidar la posterior reposición de fuerzas en venta, taberna o garito.

Pues tan importante va a ser este otoño alimentar el ánima como reabastecer el cuerpo.
Pues tanto el uno como el otro se encuentran olvidados por los actuales gobernantes de cuidado, atención , mimo y buen gobierno.

Así que tendremos que cuidarnos a nosotros mismos y procurarnos las atenciones que de forma tan rotunda merecemos.

¡Atento pues al calendario!

.

Pepín-o dijo...

...me parece muy buen vuestro encuentro amigos bloggeros. Confirmo que el Gin-Tonic es la bebida oficial de la Bloggosfera.

De todas formas agradecería una explicación de ambos de porque no apareció ni tan siquiera una rodaja de mi en vuestras copas...

¿os fías más de lo que dice Ángela M?

Modestino dijo...

Yo creo que quien no se fió fue el camarero, nosotros nos bebimos Lo que nos puso ;).

Driver dijo...

Seré sincero:
Fue tal la variedad de tónicas, ginebras, mezcolanzas y alabanzas que la carta de gin-tonics contemplaba de forma extensa, que tras unos minutos de meditación, sólo fui capaz de hacer una ínfima aportación a la casuística gintoniquera:
"¿Me podría quitar un par de hielitos?".
El experto camarero me miró como si le pidieras a un soumillier de altos vuelos un vaso de CASERA en un restaurant de cinco tenedores.
...
Le oí los pensamientos.
"¡Señor, qué cruz!"

veronicia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Modestino dijo...

Por supuesto que todo es más bonito cuando vas en buena compañía ... pero hay lugares que Lo son ya de entrada, ... y es que en muy buena compañía hay que ir para que te parezcan bonitos El Vendrell o Sariñena, por poner dos ejemplos à voleo.

veronicia dijo...

Modestino; está claro... Madrid es mucho más bonito y tiene más enjundia con Driver para compartir.

Barcelona gana muchísimo si se va con un AMIGO...

Con todo el cariño del mundo no hay como estar en buena compañía para que embellecan los lugares!


(por si lo lee opinadora que video tan precioso puso ayer, gracias)

veronicia dijo...

Borré el comentario para poner bien Madrid...lo había puesto con, pero soy todo discreción con éste comentario aclaratorio la falta de ortografía habrá pasado del todo desapercibida...

Un tatarabuelo mio era de Sariñena pero era tierra de secano tubieron que emigrar. Él era muy mayor y se negaba. Se ató a una silla para impedir que se lo llevasen... no le parecia que en el mundo hubiera lugar más bonito... Y así atado a la silla lo subieron al carro y abandonaron la Sariñena de sus amores.

opinadora dijo...

La verdad lo has puesto dificil, entre Madrid o antes Barcelona,vaya dos sitios.Si la tesitura fuera villatortas de arriba o villatortas de abajo,lo tendria claro:ninguno de los dos sitios.
Pero bueno, por aquello de que se ama lo que se conoce,me quedo con Madrid.
Aunque como muy bien dices ,en buena compañia es distinto.

Modestino dijo...

Muy aragonés lo de atarse à la silla. Madri/Barcelona es un dilema sin solución ... Cualquiera se atreve à optar ...

opinadora dijo...

Me alegro que os gustara el video.

sunsi dijo...

Me he arrebatado cuando has nombrado el Mercado de San Miguel. Me gustó muchísimo. ¡Cómo no, el Cicerone era Driver...! ¿A que no te aburriste ni un segundo, Modestino? ¡¡¡El café de Oriente!!! Qué envidia. Me alegro mucho de que os conocierais. EL camarada camionero cuenta-cuentos y EL mítico bloguero...

¿Entre Madrid y Barcelona? Me parece que Madrid. Quizá porque lo redescubrí con Driver y Ministra y con Sarracena y Capitán...Barcelona me estresa mucho. Y he vivido 6 años... pero siempre estoy deseando volver a Tarraco.

Un saludo afectuoso, Modestino.
¿No vendrías un día a Tarraco en agosto, cuando esté también el camionero y el chico del pepino?

Modestino dijo...

¿Y quién es el chico del pepino?. No, con Driver ni una concesión al tedio.

Brunetti dijo...

En todo caso, y con independencia de que a algunos les guste más Madrid y a otros Barcelona, creo que debe quedar claro que en la Ciudad Condal seguro que saben hacer gin-tonics tan excelentes como los os tomasteis en la Villa y Corte (envidia la mía).

Otra cosa es que ese día, en Barna, no atináramos con el garito apropiado.

P.D. Con pepinos o sin pepinos de por medio, considero que Angela Merkel (casi) siempre tiene razón: somos un país tan desastroso que alguien tiene que leernos la cartilla de en vez en cuando. Como si fuera nuestra madre o nuestra maestra, porque tenemos una querencia natural e histórica al despipote, al aquí no paga nadie y todo vale, al tonto el último y al ¡Viva la Virgen!, con perdón.

Modestino dijo...

Gin-tonics buenos: en todas partes, solamente hay que encontrar buenos profesionales ... o aficionados expertos.

Driver dijo...

Modestino, el señor del pepino es Tomae, tarraconense de cepa, habitante de Lleida, seguidor del Barsa y mi "hermano bloguero".
Creo que el futuro es éste, hermanarnos a pesar de las diferencias culturales y prejuicios totalitarios que nos han inculcado de forma malintencionada y soez.
...
Amo Madrid, y admiro Barna.
Amo Roma, y admiro Firenze.
Me gusta Casillas, pero alucino con Messi.
...
Tal vez llegó el tiempo de no hacer caso de los prejuicios históricos y paticortos.

Llegó el tiempo de conducir a tope, por La Castellana, o por la Diagonal.

Con el viento fresco en la cara.

Driver dijo...

Abusando un poco de la hospitalidad de Modestino, me apetece terminar este "Madrid reivindicado" aportando un cuento.
Tal vez sea mi forma de contestar a preguntas difíciles, a cuestiones nunca cerradas.
O tal vez fue un simple sueño tras una siesta bajo un pino en la costa.
Pero es cuento y es madrileño, de eso no tengo duda.



LA GAVIOTA ASTRONAUTA.

De entre todas las gaviotas de mi bandada, yo soy la única que tiene estudios.
El Señor Dios decidió que así fuera. Me preguntó lo que quería ser de mayor.
“Astronauta”, le respondí.
“Ésta parece lista, le daremos estudios y una vez que pase la prueba, la nombraremos gaviota principal”.

Así que fui a la Universidad; pero para no asustar a los humanos tuve que estudiar por la noche y a escondidas.

Cuando las señoras de la limpieza acaban su trabajo y los bedeles cierran las puertas, me cuelo por las ventanas de los despachos, busco las cátedras principales y estudio los bellos manuales del conocimiento.
Durante un par de décadas tuve acceso a las principales bibliotecas del mundo, a los más lúcidos artículos, tesinas y fuentes del conocimiento; hasta entonces ninguna gaviota había analizado y sintetizado tanta información intelectiva.
Estudié Magisterio, Economía, Sociología, Derecho Internacional y sobre todo Ingenieria Aeronaútica, mi verdadera pasión.

Una vez estuve preparada el Señor Dios me puso a prueba.
Me encomendó un trabajo muy importante para EL.

“Gaviota astronauta-me dijo con su potente voz-, vas a volar a 400 km. de altura, me observas bien la cuenca mediterránea, y me analizas, con los profundos conocimientos que has adquirido de los humanos, las diferencias lingüísticas, sociales, económicas y religiosas de los habitantes de los países que bordean ese mar”.

"¡Glups!, 400 km. son muchos; no creo que lo consiga."

“Debes intentarlo al menos", me dijo EL.

Así que la mañana del domingo siete del septiembre del 2.008, esta pobre gaviota se puso a aletear en vertical, en contra de las leyes de la Gravitación Universal.

Al principio tuve miedo, pero conforme fui ascendiendo me di cuenta que el conocimiento adquirido me servía para seguir subiendo.
Como una flecha.

Tras doce horas de aleteo vertical me situé a la altura que el JEFE me indicó y observé los países que rodean este bello mar interior.
Os lo juro, me esforcé mucho, y tras recordar todo lo que había estudiado, me puse con tamaña empresa.

Pronto me quedé desolada.

Desde aquí arriba no se aprecia ninguna diferencia entre países; es más, no hay fronteras.

Intenté averiguar el porqué de las luchas, recelos y diferencias entre los humanos que pueblan estos países.
Lo único que percibí es lo que tienen en común.

Un bello mar azul y verde.
Un resurgir diario de la vida animal y vegetal.
Una cultura ancestral, que viene de muy antiguo, y que los hace ser hermanos.
Un Dios que los ama.

Bajé a tierra e informé al Señor Dios de mis conclusiones.

Me respondió:”Si no hay fronteras, deberíamos querernos un poco más”.

Ser almas libres.
...

Soy una gaviota astronauta.
Observo mi entorno desde una altura increible.

Donde las diferencias no se ven, simplemente porque nunca existieron.


.

Modestino dijo...

Magnífica ocasión de volver a la niñez y terminar el día con un cuento. Buenas noches, Driver.

meloenvuelvepararegalo dijo...

Espero dentro de poco escaparme y dar un paseo de esos por la capital. No sé si me tomaré un gin-tonic o no, pero unas tapas, seguro!
Me han encantado las veladas y debe ser un lujo contar con un Driver profesional a tu lado :)

Anónimo dijo...

La primera foto es de la Plaza Mayor de Salamanca, no de la de Madrid.

Modestino dijo...

Muchisimas gracias!, enseguida lo cambio.