12 de junio de 2011

Javier Reverte nos habla del "mal de África"

"África es un continente que enamora y que genera en quien lo visita unos deseos irreprimibles de volver", así definía el llamado "mal de África" Eduardo Garrigues, ex-embajador de España en Namibia y Botswana, y de eso es de lo que fundamentalmente nos habla Javier Reverté en "El sueño de África", el primer tomo de su trilogía africana, que he devorado con la única pena de no poder retener todas y cada una de las páginas de este formidable libro de viajes. Me habían hablado maravillas de la trilogía de Reverte, y tanta recomendación puede acabar siendo peligrosa, pues uno se crea unas expectativas y acaba exigiendo mucho al libro; pero en esta ocasión aquél ha estado absolutamente a la altura y ya me estoy frotando las manos para enfrentarme a los otros dos volúmenes de la trilogía: "Vagabundo en África" y "Los caminos perdidos de África".

El autor maneja habilmente una combinación interesantísima de historia y libro de viajes; así, conforme se va adentrando en el África Oriental -Uganda, Tanzania, Kenia- va contando aventuras y sucedidos protagonizados por personajes históricos, con la descripción de lugares, paisajes, pueblos, indígenas y animales. Incluso para una persona nada dada a la mínima aventura, tan poco audaz como yo la lectura de "El sueño de África" lleva a envidiar al escritor viajero y a comprender que haya tantas personas que hayan sufrido el mal de África, algo que viene a ser como establecer en tu vida un antes y un después desde la estancia en el continente negro.

Pienso que el libro es en buena parte una historia de personajes; por los distintos capítulos van pasando historias apasionantes de hombres y mujeres audaces y aventureros, empezando por el legendario David Livingstone y continuando por Henry Morton Stanley, Karen Blixen y hasta el mismísimo Vasco de Gama. Reverte no nos presenta héroes inmaculados, por mucho que no deje de idealizar -imagino que justificadamente- a Livingstone, sino personas de carne y hueso, con sus miserias y sus errores. El descubrimiento del nacimiento del Nilo, las luchas tribales, la rebelicón de los kikuyu en Kenia durante los años 50 con los llamados "mau-mau", las batallas de la gran guerra desarrolladas allí, la durísima lucha contra el mercado de esclavos, los grandes safaris y cacerías, los comerciantes de marfil, ... hay un montón de relatos que dan al libro una riqueza difícil de igualar.

Resultaron especialmente atrayentes las descripciones de tribus del lugar como los masai -verdaderamente apasionantes sus modos de vida, sus costumbres- o los kikuyu, así como la descripción de la isla de Zanzibar,con sus historias ocultas llenas de interés y dramatismo. Igualmente me gustó ver reproducidas por escrito historias que había visto reflejadas en el cine, como la vida de Karen Blixen, autora del libro "Memorias de África" que tan acertadamente llevó a la pantalla Sidney Pollack e interpretaron Meryl Streep y Robert Redford y de la tremenda historia de los dos leones asesinos que impusieron el terror durante la construcción de un puente sobre el río Tsavo de Kenia durante la construcción de la línea del ferrocarril, una historia que he descubierto aquí que era verídica y que ya conocía de hace años tras visionar la película de Stephen Hopkins "Los demonios de la noche", interpretada por Val Kilmer y Michael Douglas.

Podría extenderme hasta el infinito contando las bondades de este libro, pero lo mejor es dar la oportunidad de leerlo a quien no lo haya hecho.


19 comentarios:

sunsi dijo...

Esta vez me lo apunto y el martes lo compro. Seguro. A una amiga mía que tiene asuntos en el Congo, África la ha marcado. Como si hubiera vuelto a nacer. Un continente que te vacuna de casi todo lo que no es importante.

Gracias, Modestino, y feliz domingo.

veronicia dijo...

Modestino, bondades hasta el infinito... a mi me pasa una cosa muy curiosa con algunos libros; se que leerlos habra un antes y un después porque no podré contener el deseo irrefrenable de ir.
Me apunto y que sea lo que tenga que ser, uno de mis héroes siempre ha sido Antoine de Saint-Exupéry.


(No tiene nada que ver pero recomiendo Hotel Ruanda y el Ultimo rey de escocia)

Modestino dijo...

Me apunto tus recomendaciones; por otra parte, a lo mejor África acaba siendo más apasionante que el transiberiano. ;)

Rai dijo...

Pues de Reverte todo, y de Africa esta también "Vagabundo en Africa", donde el ahmbre y el Sida se mezclan con la alegria de los africanos; pero para mi sobre todo "El corazón de Ulises", viajes al Mediterraneo, a Grecia y a Turquia. Me encanto.

veronicia dijo...

Modestino; me dicen "blaquita" y algunos son unos pedazos de armarios de caoba que el único problema que tienen no tener papeles para acompañarme personalmente y me recomiendan como guías a su familia... porque mujer en viaje "free lander" nunca me ha contado nadie de ése continente que sea una buena idea.
Ahora estoy picada! más deprisa lo leo, mira que como pueda ir sola a algún sitio...

(Transiberiano es transiberiano:) como no sea que levanten las vias... y aún así)

Modestino dijo...

Tomo nota, aunque tendré que ir poco à poco.

tomae dijo...

En "Isla Africa" Ramon Lobo, menciona a un amigo que conoces que murió allí como reportero...

...y diría que Kapuscinski ("transiberianista" también) es de los mejores para aproximarnos a aquel continente.

Buen Domingo Modestino!

Modestino dijo...

Tomo nota de "Isla África", de Kapucinski leí hace cuatro años "Ebano": buenísimo.

ana dijo...

Los autores que sacáis hoy al encerado son de lo mejor. África es mi continente... también lo es la sonoridad de su sonrisa.

Se puede estar tan lejos desde el sillón de tu casa... y todo gracias a ellos; Reverte, Kapuscinski...

Saludos Modestino.

Modestino dijo...

Sakudos Ana: te esperaba ayer defendiendo las bondades de la morcilla de León ... ;).

Lewis Ceballos dijo...

Siempre encantado de apreciar la música que pones en tus entradas de blog, del mismo modo justo ahora estaban echando en la televisión madagascar, donde haciendo zapping pude ver durante unos segundos la belleza de africa en dibujos...no me quiero imaginar en real!
un saludo!

Driver dijo...

De entre los libros menos conocidos de Julio Verne, recuerdo uno que leí de jovenzuelo y que se desarrollaba en un safari en el norte de Africa.

Cuando el vapor atravesaba el Mediterráneo veías las olas azules con peñachos blancos.

Cuando el grupo de viajeros hacía parada y fonda en un establecimiento hostelero tunecino, tus jugos gástricos se alteraban en ruidosa algarada.


Si sudabas en la ascensión a un monte, la recompensa estaba en las vistas que la sabana te ofrecía.

Y si por la noche una leona rondaba el campamento, te encomendabas a todos los santos, conocidos y futuros.

Creo recordar que el libro era algo como "Memorias Algerinas", pero no estoy seguro.

Lo que sí está claro es que Verne dio un salto cualitativo y de calidad, pues tras dominar los libros de viaje aplicó su avezada pluma a objetivos tan increíbles como apasionantes: la Luna y nada menos que el centro de la Tierra.

Sin duda un adelantado en su época, capaz de llevar la imaginación del lector hacia un futuro creíble.

ana dijo...

Estoy desconectadilla... ainsss. Y no, como la morcilla de León, ná.

Yalosientoenfinquenosabéis...!!!

Saludos.

ana dijo...

Driverini... día algo de la morcilla de Leónnnnn... que estos no sabennnnn.

:))))))))))))

Modestino dijo...

Claro que se ... la probé en el Húmedo, pero me gusta más -si cabe- la de arroz y ayer hice patria ;).

Driver dijo...

Estando de visita en León,
con Ana y Diminuta,
sentí un ataque de "gusa"
así que en el casco viejo,
nos pusimos bien tibios,

¡cómo se disfruta!

Era tal el olor,
de tan gustoso manjar,
que con sólo mirarlo,
creí el cielo tocar.

Más a la hora de deglutir,
sentí tal estado de gracia,
que no sabría bien deciros,
si estaba de la gloria en la orilla,
comiendo...

aquella divina morcilla.

...
Y puesto que no se me da bien discutir,
si son mejores las de allí o las de allá,
creo que mi postura diáfana,
será mejor sin duda,
la opción de la ingesta repetir.

ana dijo...

No Modestino, no. No, no, no, nonononó... estás equivocadillo... pero puedes seguir haciendo patria... faltaría plus...jajajajaja.

Saludosssss.

La verdad acabará por hacer historia. Sólo hay que tener el estómago blindado...por una sana, eficaz y robusta vesícula...

Modestino dijo...

Yo creo que ambas morcillas son compatibles, y la solución à nuestro debate podría estar en fomentar encuentros para degustar una y otra, y que se apunten Driver y quién desee.
Aunque el post de la morcilla era el de ayer y no éste.

ana dijo...

Bueno, pero como tú lo recordaste... no estaría mal hacer una ruta para la degustación de morcilla. Que cada tierra tiene lo suyo... ;)

... quedan invitados a la degustación!!!!!!