12 de mayo de 2011

La desgracia toca ahora en casa


Poco puedo decir del drama surgido en la localidad murciana de Lorca; pero me hubiera parecido frívolo e injusto hablar de cualquier otro tema distinto al terremoto ocurrido el pasado miércoles en Lorca que ha dejado un notable rastro de muertos, heridos y destrucción. Ante todo, quiero mostrar mi solidaridad con toda la ciudad de Lorca y, en especial, con aquéllos que de una manera u otra han sufrido en sus propias carnes o en la de sus seres queridos las consecuencias del drama. Quiero que sepan que cuentan con mi cariño y mis oraciones, porque si alguna cosa buena podemos sacar de estas tragedias es que nos sirvan para ser más solidarios, para darnos cuenta que hay lugares donde alguien necesita que le hagamos caso, que cuando menos compartamos su sufrimiento, que no es poco. La verdad es que estos días me he sentido más bien ridículo cuando me he descubierto sufriendo por el más que probable descenso del Real Zaragoza.

No hace mucho andábamos impresionados por la magnitud de la tragedia de Japón, anteriormente con la de Haití y hace algún año más con el terrible tsunami que asoló las costas de Indonesia y Asia oriental; pero es posible que aunque seamos humanos y nos duelan sinceramente estos dramas no dejemos de verlos como algo lejano, una desgracia que sufre gente que anda muy lejos de nosotros. Por eso cuando la desolación se cierne sobre quienes se encuentran a pocos kilómetros, nos debería sonar el despertador, habríamos de reflexionar sobre nuestra capacidad de reaccionar ante la desgracia ajena y ponernos manos a la obra, porque intuyo que habrá un día en que nos pedirán cuentas de lo que hacemos por paliar el dolor del otro.

Tener una página web, un blog, puede servir de terapia, de modesta plataforma para dar a conocer opiniones y sentimientos, de desahogo personal y hasta de fuente de miserias y vanidades propias, pero hay días en que uno lo agradece especialmente, porque puede al menos poner de manifiesto al prójimo que lo que le ocurre no le resulta indiferente, que aquí estamos, pendientes de ellos.


14 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Ay, Modestino, tienes razón!...me siento culpable de verdad de estar de guasa en mi blog...
Desde aquí de corazón me sumo al duelo de todos los damnificados y me disculpo por mi insensibilidad.
Gracias por proporcionarme esta oportunidad en tu "casa" de manifestar mi sincero afecto y solidaridad.
Saludos cordiales y un beso para todos los habitantes de esa localidad preciosa, en especial a los que más han sufrido.
¡Buenas noches, agradecida, Modestino!
Asun

Modestino dijo...

Pues mi post no plantea ningún reproche a nadie. Cada cual en Su casa se toma la vida a Su gusto. Saludos amiga.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Tu no me has reprochado nada! Soy yo quién me lo digo a mí misma...
"Tener una página web, un blog, puede servir de terapia, de modesta plataforma para dar a conocer opiniones y sentimientos, de desahogo personal y hasta de fuente de miserias y vanidades propias, pero hay días en que uno lo agradece especialmente, porque puede al menos poner de manifiesto al prójimo que lo que le ocurre no le resulta indiferente, que aquí estamos, pendientes de ellos."

Esto es tan bonito que permíteme que lo suscriba en su totalidad
¡Qué descanses, querido!
Asun

Modestino dijo...

Pues añado tú firma. Bona nit.

Driver dijo...

Modestino, agradezco en nombre de mis paisanos tu sincera aportación.
Mi familia es de Murcia, y allí viví desde los 3 hasta los 18 años;
allí fue donde mamé la leche que formó mis sentimientos y emociones sobre la naturaleza humana.
En el campo de Lorca fue donde se refugió mi familia paterna en la Guerra Civil, salvándose de la hambruna y de la locura colectiva.
En el perfil plano de esta ciudad se levantaron construcciones en piedra de cuantas culturas pasaron por nuestra piel de toro.
Es allí donde se celebran cada año unos "desfiles bíblico-pasionales" declarados de interés cultural, desfilando impresionantes cuádrigas, caballistas, hebreos y romanos que nos retrotraen a los tiempos en los que Jesucristo vino a este loco mundo.
Es en sus campos y en sus calles donde se acoje a cuantos trabajadores del mundo quieren intentar sacar a su familia adelante.
De sus campos salen los frutos que son consumidos en muchos de los mercados de centroeuropa.
Allí es donde verás la pasión hecha tradición, donde desde el momento en el que vienes al mundo, o eres "blanco" o eres "azul", seguidor de tu Virgen Blanca o tu Virgen Azul; y cuando llega el momento de adorarlas te olvidas de familia, amores y relaciones humanas, pues lo que prima es el hervor que tu sangre latina es capaz de levantar por la Virgen de tus amores.

Es allí donde sin fanfarrias, política, intereses partidistas, ni consignas, la palabra solidaridad se vive en cada esquina y en cada recolección de los frutos de la tierra.

Por eso y porque conozco los materiales con los que está construída el alma de sus gentes, se que se levantarán con fuerza y orgullo tras el terremoto, agradecerán la ayuda, reconstruirán sus iglesias, rehabilitarán las bóvedas de sus templos, volverán a traer a los mejores caballistas del mundo para que cabalguen a pelo sobre sus blancas monturas, sacarán a sus vírgenes engalanadas con las flores más perfumadas del orbe mundial, sanarán las cicatrices de las grietas de sus fachadas y compartirán con gentes venidas de otros continentes su pan y su sal.

Y te diré el motivo.

Llevan toda la vida haciéndolo, con pasión, orgullo y una suerte de solidaridad, que no está escrita ni en los manuales de los partidos, ni en los códigos de la jurisprudencia, ni tan siquiera en los dictámenes de lo correctamente político.

Lo llevan escrito en la sangre.

La misma que les hace ser solidarios con aquellos que vienen a sudar en sus campos.

Campos semejantes a los que en Galilea recorrió un tal Jesucristo, donde las gentes sencillas sembraban y recogían los frutos de un tierra bendita.

Bajo un sol rotundo y mediterráneo.

Mariapi dijo...

Gracias, Modestino. Rezo por ellos. recuerdo especialmente a la madre que paseaba con sus dos hijos pequeños y que con la protección de su cuerpo les salvó de la muerte, otra vez les dio su vida.

Modestino dijo...

Driver, un comentario precioso, emotivo que voy a leer varias veces a lo largo del día.
Mariapi, es que las madres sois la caraba, únicas ... completamente en serio.

sunsi dijo...

Gracias por el post, Modestino. Hacen mucha falta reflexiones como la tuya . Y cada uno tiene su personal "Real Zaragoza". No es que no importe, pero coloca todo en su lugar. Cada día leemos una historia humana , con cara y nombres... hijos o padres o abuelos. Sin palabras.

Un saludo, Modestino

Modestino dijo...

Lo del Zaragoza es como un drama chusco ...

veronicia dijo...

Ante una adversidad tan grande como perderlo todo en un terremoto hay quien se hace más fuerte; y digo esto desde la certeza más absoluta.

Y no hablo solo de terremotos como el de Lorca que en pocas horas todo está bajo control, me refiero a terremotos que durante dias, semanas o meses dejan a las personas a su suerte.

Los que sobreviven a grandes tragedias aprecian la vida en su sencillez y parte de la vida es sufrir con su equipo de futbol, celebrar un gol a gritos, o decir te quiero cada día (no sea que mañana se hunda el cielo)

Con todo mi cariño para quien sobrevive a un terremoto.

Modestino dijo...

Uno mi cariño a tu cariño, Veronicia. Feliz domingo.

ana dijo...

... pues yo tampoco me he podido sacar del pensamiento a esa madre protegiendo a sus pequeños. Es que no puedo.

Saludos.

Lewis Ceballos dijo...

Vaya tela, ultimamente el mundo parece venirsenos encima por completo...es una pena que ocurran estas cosas...y el vernos impotentes de poder hacer algo al respecto, bien es que el blog es un método de expresion que nos permite liberar eses sentimientos y pensamientos que a veces no podemos demostrar en carne y hueso!por ello me he unido a vosotros bloggers!
un saludo!t

Modestino dijo...

Gracias por sumarte¡¡¡