18 de mayo de 2011

La cafetería "pija" de la Zaragoza de los 60



Yo juraría que nunca entré en "Las Vegas", pero su nombre, el aspecto de su entrada y sus veladores los tuve bien grabados durante esos años 60 y 70 en los que iba encontrándome con la vida en la Zaragoza de mi infancia y juventud. Imagino que quienes por tener algún año más que yo tuvieron ocasión de recorrer los distintos locales hosteleros de la capital maña nos podrían hablar de otros establecimientos capaces de hacerle la competencia, pero creo que como cafetería "Las Vegas" marcó toda una época en Zaragoza.

"Las Vegas" fue, posiblemente, uno de los centros de la Zaragoza más "pija" y snob de entonces; en la cafetería ubicada al principio del Paseo Independencia, justo al lado de la Plaza España, se podía ver a los cadetes que cruzaban el puente los fines de semana en busca de diversión y ligoteo, a las "alegres comadres" de la milla de oro que ponían boca abajo a los zaragozanos más "nombrados" relatando la última puesta de largo de "La Lonja", bodas, comuniones o bautizos o algún que otro cotilleo inconfesable, a las chicas casaderas de familia bien que no habían conseguido enganchar novio adecuado o, en correspondencia, algún estudiantillo de provincias que aspiraba al "braguetazo".

Eran tiempos de una Zaragoza provinciana, sin excesivas aspiraciones ni demasiados agobios de ningún tipo, en la que los aficionados al fútbol -¡ay que tiempos!- disfrutaban con los "5 magníficos", la gente hacía cola para ver el estreno de las últimas películas de Sofía Loren, Belmondo o Liz Taylor en el Palafox, el Fleta o el Coliseo Equitativa, sin olvidar las primeras experiencias de "Arte y ensayo" en el Elíseos. Una Zaragoza en blanco y negro, que de vez en cuando se estremecía con alguna tragedia local o se ponía nerviosa por el leve terremoto de aquel verano o la injustificada alarma de epidemia de cólera de aquel otro. Una Zaragoza de tranvías de trole y taxis Seat 1500, en la que había que cruzar el puente para acudir a la "Estación del Norte", las Fiestas del Pilar no tenían peñas y sí ferias, el Circo Atlas y Coslada, aún se veían "Isocarros" y afiladores, los cupones de la ONCE eran auténticos "cupones" y los guardias urbanos se cubrían la cabeza con un casco que parecía otra cosa.

Y en medio de ellos "Las Vegas" fue como el toque de glamour, la reserva del encanto, la elegancia y el buen estilo, el lugar donde abrirse a Europa, aunque puede que no mucho más allá de Biarritz. Pasados los años apareció "Imperia", allí al principio de Sagasta, muy cerca de la esquina que provoca expresiones a su paso. Dicen que en "Imperia" se hacían los mejores croissants de la ciudad y que robó unos cuantos clientes a aquélla, pero no dejó de ser la advenediza, la nueva rica, y no se si le hizo sombra. Lo único cierto es que ni una ni otra han pervivido, sólo su recuerdo y los que éste provoque en quienes fueron asiduos de sus instalaciones. Con los 70 las cafeterías "chic" crecieron como setas: "Formigal" en el Hotel Corona de Aragón, "Avenida" en Independencia, "Mary Land" en Capitán Portolés, "Gurrea" en el Pasaje "Ebrosa", "Italia" y el nuevo "Savoy" en el Coso, "Gora" en Francisco Vitoria, "Wendy" en San Ignacio de Loyola, ... casi todas ellas acabaron desapareciendo y nunca lucieron como lució "Las Vegas" en los días brillantes de Zaragoza.


9 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Modestino, siempre te digo - y hoy me ratifico - en que me encantas cuando escribes entradas costumbristas "vividas", les das finas pinceladas de realidad...
Yo de Zaragoza sólo conozco el Pilar, me gustaría visitarla en profundidad.
¡Así que gracias por esta panorámica que desconocía!
Lo de la cafetería con categoría "institucional" me ha recordado lo que fue el "Salón rosa" en Barcelona, los ratos mejores de mi infancia los pasé allí con mi abuela...
¡Gracias por hacerme sentir, en esta ocasión el sabor de las meriendas aderezadas de dulce nostalgia!
Afectosamente
Asun

Modestino dijo...

Meriendas de chocolate vienés: con nata y churros o brioche ... algún día habrá que hablar de la cafetería "Niké".

Un saludo.

Anónimo dijo...

La verdad que en España,la cultura del bar y la cafeteria es digna de estudio.Lei hace poco que en Barcelona ,hay mas bares que en toda Holanda.
Y que me parece muy bien,que conste.

Modestino dijo...

Si que existe esa cultura de la barra, lo que pasa es que habrá que saber cultivarla con sentido común y razonabilidad.

Interesante el dato de Barcelona, aunque siempre he escuchado en Cataluña precisamente que allí la densidad de bares es menor que en el resto de España.

una sonrisa... dijo...

Querido Modestino quisiera poder escribir unas memorias así dentro de veinte años sobre un día como hoy y decir... eran días felices de angustias por culpa de mi club de futbol.... los parroflautas de la II flotilla libertad estaban por hacerse a la mar (lástima que el barco fuera tan pequeño pensandolo ahora se podrian haber ido más....) y mientras los partidos hacian campaña los ciudadanos haciamos campin, y botellón... fué entonces cuando cogí la furgoneta de mi cuñao llena de bidones de cerbeza y un tirador y me saqué los euros que faltaban para el viaje de mis sueños... que mes de mayo más precioso!

una sonrisa corregida dijo...

perdón por lo de cerveza, a quien se le ocurre poner en un teclado la b y la v juntas...

Modestino dijo...

Una semana llena de incertidumbres desde luego.

Anónimo dijo...

Yo trabajé 3 años en esa cafetería, desde botones a dependiente de barra (o barman). Mis recuerdos de la última etapa de adolescencia y primera juventud (de los 14 a los 18)-casi nada de hormonas, ilusiones y marcha- están íntimamente relacionados con aquel local. No quiero aburrir al lector, pero si alguien quiere compartir estas vivencias o recuerdos,este es mi Email: flormarc59@hotmail.com. Será un auténtico placer y quien sabe, si la recuperación de una amistad de juventud o ganacia de otra ya, de 3ª edad.

Modestino dijo...

Me alegra servir de recuerdo a quienes formasteis parte de la historia particular de "Las Vegas"; gracias por tú aportación.