25 de mayo de 2011

El adios de "lo pelat"

En el partido que enfrentó al Español y al Sevilla en la última jornada de la pasada Liga se despidió del fútbol Iván de la Peña, uno de los jugadores con más clase que han pisado los campos de fútbol en los últimos 15 años. La irrupción del cántabro en el fútbol español fue un auténtico fenómeno en su día, pues cuando aún era infantil y jugaba en su tierra ya se hablaban maravillas de él y se le calificaba como un auténtico mago del balón, tanto que el F.C. Barcelona se lo llevó a La Masía y lo convirtió en la gran esperanza de la casa. De la Peña iba siempre con la cabeza rapada, por eso los culés, tan aficionados a simbolismos y romanticismos, le acabaron llamando "lo pelat". El hombre era capaz de realizar todo tipo de malabarismos con el balón, tenía un dominio de la pelota espectacular, funcionaba en el campo como un veterano desde su más tierna infancia y poseía una visión de juego impresionante. Corría el verano de 1995 y en el eterno rival se hablaban maravillas de Raul González, un ariete jovencísmo al que Valdano había hecho debutar en primera división con 17 años la temporada anterior; Johan Cruyff, que ya tenía en la plantilla canteranos excelentes como Pep Guardiola, Oscar García Junyent el "Chapi" Ferrer y Sergi Barjuan, había decidido subir al primer equipo a seis jóvenes que eran considerados una generación de oro: Quique Álvarez, Roger, Toni Velamazán, Albert Celades, Moreno y, como cabeza de todos ellos, Iván de la Peña. Nadie dudaba que el cántabro iba a marcar una época en el Camp Nou.

Pero a la hora de la verdad las cosas sucedieron de manera bien distinta y "lo pelat" nunca llegó a triunfar plenamente en "Can Barça"; se pueden aportar un buen número de argumentos para justificar la situación: se dice que trabajaba poco, que físicamente era poca cosa, que era muy blandito, anárquico y tendente a las lesiones, que no defendía, que era individualista, ... pero yo soy de la opinión de que la causa principal hay que encontrarla en los entrenadores: de la Peña necesita que le comprendan y no todos lo hacen. Johan Cruyff, que le entrenó en su primer año como blaugrana, es un personaje especial y no puedo evitar intuir que el holandés exigió al cántabro demasiado desde el principio,a demás de que daba la impresión de que le quemaba en exceso la fama del joven jugador, tanto que se dedicó a ponerle palitos en las ruedas; sino no se explica que el mister del "Dream team" fuera mucho más generoso en oportunidades con jugadores como Sánchez Jara, Busquets padre o su propio hijo Jordi. Tras Cruyff vino Bobby Robson, con quien de la Peña estuvo más agusto, pero al inglés le sucedió Louis Van Gaal, un sargento de hierro a quien no le solían gustar las virguerías. Tengo la sensación de que a de la Peña le pusieron demasiados obstáculos para que llegara a ser, como prometía, un jugador que marcara una época en su club.

Tras tres temporadas en Barcelona, el cántabro inició un periplo por el extranjero -Olimpique de Marsella y Lazio- que fue muy poco exitoso; no se que les pasa a algunos jugadores españoles de primera fila, pero pierden la fuerza cuando salen de nuestras fronteras, es el caso de Martín Vázquez en el Torino y a Mendieta en la Lazio. El jugador regresó en la temporada 2000-2001, pero tampoco tuvo éxito. Y fue en el equipo vecino, el R.C.D. Español, a donde llegó el año 2002 donde Iván de la Peña se encontró a si mismo, gozó de libertad para realizar el juego que le gusta y deleitó por fin a los espectadores con una forma de jugar reservada para los elegidos. Con los periquitos ha estado nueve temporadas, ganando con ellos la Copa del rey en una final de triste recuerdo para los zaragocistas en 2006 y convirtiéndose en el cerebro del equipo blanquiazul. Con la camiseta del Español vimos a ese de la Peña imperial, jugando con la cabeza alta, dotando de serenidad y seguridad al equipo, lanzando unos disparos tan sorprendentes como envenenados y dando unas asistencias imprevisibles y geniales. En Montjuich de la Peña paseaba su elegancia por el campo, rápido, intuitivo, creador, ... y demostraba que por mucho fútbol físico que se imponga, por mucha querencia de los entrenadores a los centrocampistas de casi dos metros, por mucho juego de choque que se exija en la actualidad, los jugadores tocados por la mano de Dios siempre tienen sitio.


10 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Modestino...te has pasado un pelín! "Jugadores tocados por la mano de Dios"...lo que hace la afición, que lo tuyo ya es vicio...¡pero tú disfruta, amigo, que te lo tienes merecido!
Con afecto
Asun

Modestino dijo...

Bueno ... son tópicos futbolísticos, modos de hablar ... aunque viendo jugar al mozo uno solamente se lo explica por una influencia divina.

tomae dese el "banquillo" dijo...

Modestino, gracias por atender a la sugerencia, paso haciendo "un regate" ... luego vengo, ha hacerte un pase (si me deja el entrenador) ...Saludos.

PD ...Asun , si no es tocado por la mano de Dios, al menos lo es por la de Buda. ;)

Modestino dijo...

Me encantan las sugerencias, y en cuanto a la tuya no tuve ninguna duda.

Brunetti dijo...

A mí, De la Peña siempre me pareció un jugador muy sobrevalorado. Y el tiempo y su trayectoria me han venido a dar la razón.

Era un buen pelotero, sin duda, pero eso no basta hoy día para triunfar en un grande.

En todo caso, le deseo mucha suerte porque tengo la impresión de que es una excelente persona.

Modestino dijo...

Sí que comparto el que tiene un físico y un estilo de juego poco adecuado al fútbol moderno, más propio por ejemplo de la selección brasileña de antaño, pero Su enorme técnica y clase no me parece que estuvieran sobrevaloradas, en este aspecto ha habido pocos como el en España.

tomae dijo...

...pues como iba diciendo, lo de tocado por la mano de Buda, también podía ser porque recuerdo que también lo llamaron "pequeño Buda".

Como de fútbol se puede hablar sin saber mucho quiero destacar de Iván(también lo decían de Laudrup) su habilidad para dar "asistencias", término que se usa más en Baloncesto, pero que a algunos futbolistas se les ha incorporado esa habilidad, por lo magistral de sus pases que bien seguro acaban en gol.

...y sí Modestino, reconozco que gestionar el talento, no está al alcance de cualquier entrenador;(quien pudiera haberlo hecho con Mágico González). Aunque eso ocurre en todos los ámbitos profesionales.

No sé que más decir, me ha encantado este post...he buscado su canción que le cantaban los "brigadas blanquiazules" pero no la he encontrado ...venía decir:

mi-ra i-van, mi-ra i-van, i-van de-la-pe-ña (con la música de Antón pirulero que cada cual siga su juego)

PD. Bruneti, te vi encomendado la suerte del Nàstic a sta. Tecla...Gracias!

Modestino dijo...

No se yo sí Brunetti reza mucho por el Nastic ... Mágico González da él solo para una entrada.

Brunetti dijo...

En efecto, Modestino, sólo bebo los vientos por el Córdoba CF, un equipo ruinoso, pusilánime, indolente, plano y repleto de inútiles, tanto dentro como fuera del rectángulo.

Pero ya sabes que uno no se enamora de quien quiere.

Salud!

Modestino dijo...

Has descrito al Córdoba -tal como lo ves tú- y pensaba que hablabas del Zaragoza ;) ...

Sí, cada uno se enamora de quien quiere, y no tienes ni mal gusto ni mala suerte .... pero en el tema del equipo, no es una cuestión de amor, sino de fidelidad a los colores, me parece.