6 de mayo de 2011

Algo más que Tip

Hace ya más de doce años que falleció en Madrid Luis Sánchez Polack, conocido por el gran público como Tip y que ha sido uno de los grandes humoristas españoles de la segunda mitad del siglo XX. El artista valenciano formó parte de dos de las parejas de cómicos más célebres de su época, primero junto a Joaquín Portillo, "Top", durante catorce años y posteriormente, a partir de 1967, con José Luis Coll, formando un dúo con el que nos desternillamos de risa bastantes españoles durante décadas. Yo no puedo dar fe de esa primera época de "Tip y Top", pero sí de que ya mucho antes de formar pareja -artística- con Coll Luis Sánchez Polack era ya un habitual de la Televisión de los años 60, recordando actuaciones suyas, siempre en tono de chiste, en programas como "El último café", con guión de Alfonso Paso, donde encarnaba a un escritor bohemio y con poco éxito que frecuentaba el café que atendían otros dos cómicos de entonces, Valeriano Andrés y Antonio Garisa. Siempre era llamativo el aspecto degarbado y quijotesco de Tip, así como su humor absolutamente surrealista, con esa rapidez mental que se notaba no solamente en sus actuaciones con otro genio de la improvisación como era José Luis Coll, sino en cualquier actuación o entrevista en las que apareciera. Recuerdo por ejemplo su actuación en la mítica película de Ladislao Vajda "Tarde de toros" (1955). Sus últimos años en el "Debate sobre el estado de la nación" de Luis del Olmo fueron otra ocasión de demostrar su genialidad, con escenas tan inolvidables como la partida a los chinos con Don Juan de Borbón.

Hace un tiempo tuve ocasión de hojear una especie de biografía del artista escrita por Pilar Blanco y titulada "Tip, poeta de ingenio"; leí el libro a saltos, y me pareció de una redacción más bien caótica, pero allí descubrí a un Tip mucho más humano, un personaje con una capacidad de querer y ayudar a los demás especial. Allí aparece el Tip familiar, cristiano convencido, por más que los avatares propios de la farándula parezca a veces que no se compaginan con ello. Y un Tip marcado por un matrimonio que no funcionó y por la tragedia del fallecimiento de su único hijo, a quien apodaba "pelotilla", todo un mote propio del cómico; resulta estremecedor el relato de la reacción de Sánchez Polack ante la muerte del niño, agobiado por unos remordimientos injustificados y consolándose con la compañía de una mujer con la que no se entendía bien. Posteriormente Tip se separaría, y encontraría el amor en una valenciana llamada -¡como no!- Amparo, con la que se acabaría casando, primero por lo civil y posteriormente, tras obtener la nulidad de su primer matrimonio, por la Iglesia. Era, además, un hombre tolerante, notoriamente conservador, pero capaz de hacer pareja profesional con hombres de izquierda, como lo eran Joaquín Portillo y José Luis Coll, sin importarle absolutamente nada esas discrepancias ideológicas que el superaba con su humanidad y su magnanimidad.

Luis Sánchez Polack, "Tip", fue uno de esos personajes que uno no puede olvidar nunca, que parece que no se pueden morir nunca, porque necesitas de su sentido del humor, de esa capacidad de "reirse de su padre", de tormarse todo s broma, de ironizar sobre lo más serio y partirse de risa ante lo solemne y lo estirado. Fue un humor reconfortante, desmedido, inteligente y original. Quedó para siempre en el baúl de nuestra nostalgia.


9 comentarios:

Driver quisquilloso dijo...

Recuerdo con especial intensidad un monólogo de Tip, en la que una quisquilla intenta entrar en una familia de bien, mediante una boda de interés.
Es difícil imaginar diálogos tan bien construídos e imaginativos.
La quisquilla que intenta caerle bien a su futuro suegro.
La forma de preguntar de la quisquilla sobre el patrimonio familiar.
Las insinuaciones de la quisquilla sobre el futuro de la vida marital.
...
Hay veces que cuando degusto un plato de quisquillas con cervecita, se me vienen a la cabeza esos diálogos.

Y me río solo.
...
Casi nadie ha conseguido esa reacción mía.
Tal vez es lo que tiene la genialidad, hace que te saltes las costumbres más arraigadas.

paterfamilias dijo...

Mi primer recuerdo de este TIPo es formando pareja con Coll en un programa de la tele (en blanco y negro). Recuerdo a mi padre riéndose a carcajadas (es muy serio) e intentar adivinar por qué se reía así. Se me ha quedado grabada aquella frase de "la próxima semana hablaremos del Gobierno" con la que, al parecer, acababan sus intervenciones en ese programa.

Más tarde tuve la ocasión de verle en otras actuaciones y, la verdad, era muy gracioso.

Gracias por mostrarnos la parte más humana y menos conocida de Tip.

Mariapi dijo...

Ningún humorista he podido superar las risas que me regalaba Tip...sólo se acercan "Les Luthiers".
Gracias por recordarlo,

Modestino dijo...

Tip era genial y, teniendo su humor bastante de absurdo y surrealista, era muy humano, mucho.

Aún recuerdo a Tip y Coll parodfiando eso de "Persona a tu pueblo, Señor, .." con letra de "Perdona al gobierno, Señor, perdona al gobierno ... ".

Tommy dijo...

Ahora que estamos en plenas elecciones, recordaré una entrevista con Tip, creo que la hacía Iñigo, en que le preguntaban por qué no había acudido a la famosa "bodeguiya" cuando le invitaron -eran aquellos tiempos del impar Felipe González- y contestó que no había ido porque tenía gripe y que si tenía gripe no podía estar con Felipe. Iñigo le dijo entonces: vaya, le ha salido un pareado. Y Tip contestó: sí, por eso lo he dicho. Todo un ejemplo de buen humor (y de buen gusto).

Lo de lo quisquilla que cuenta Driver me recuerda a otro famoso monólogo: el de la gamba, que Tip pronunció para conmemorar la festividad de San Antonio Abad. Tenía una gamba que se llamaba Mauricita porque se parecía a Chevalier, que era honesta como pocas gambas y que cuando la chicoleaban se ponía tan colorada que parecía que estaba recién cocida, y eso que no hablaba pero con la mirada te lo decía todo. Al final se casaba con un langostino de Vinaroz, de buena posición, y tenían miles de quisquillas, algunas de las cuales se metieron monjas, que estudiaron en el Colegio de los Padres Langostinos del Escorial.

Como se cuenta en el libro de Pilar Blanco al que alude Modestino, en sus programas radiofónicos, y pese a lo que podía parecer, Tip dejaba poco lugar a la improvisación, pues acudía a la radio con un guión al que se sujetaba férreamente y que incluía hasta los efectos y los cambios de entonación. En fin, uno de los más grandes. Y una fantástica idea, Modestino, recordarle en este aniversario.

Modestino dijo...

He de reconocer, Tommy, que no se si hay algún aniversario de Tip por el medio ...

sunsi dijo...

Insuperable Tip. No añado más de lo que habéis dicho. Solo ese diálogo que hizo historia: Cómo llenar un vaso de agua. Te dejo el enlace después de haber visto el vídeo... Fantástico:
http://www.youtube.com/watch?v=qHqDpUpbpJI

Gracias, Modestino.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Modestino ¡una idea genial hacer un memorial de Tip, no ha habido un humorista igual!...
Era una especie de compendio entre un Miguel Mihura y Pedro Muñoz Seca. Resucitó el género de la astracanada verbal.
Yo quiero recordar aquí aquella especie de micro "hagiografías" de santos absolutamente inexistentes y de nombres absurdos tipo Santo Virulo del Cojoncio Turulandio que hacía en el espacio con Luis del Olmo "El estado de la Nación".
Y parafraseo como acababa siempre con voz campanuda ¡¡¡SANTO VARÓOON, SANTO VARÓOON! :-)))))))))
Agradecida por el buen rato, amigo Modestino...
Asun

Modestino dijo...

Si a Mihura y Muñoz Seca añades a Jardiel Poncela sale un trío de genios del tetaro cómico.