28 de octubre de 2009

Real como la vida misma




Generalmente un recibe una gran cantidad de material vía forward; primero fueron archivos en formato word, pero pronto pasó a ponerse de moda el power-point para imponerse finalmente los vídeos. Hay cosas divertidas, alguna que otra ordinariez y cierta tendencia a historietas cursis y pastelonas, aderezadas con un lenguaje empalagoso cuando tienen su origen en países de allende el Atlántico. Pero de vez en cuando te llega algo que te hace pensar; es lo que me ocurrió el otro día con el vídeo que hoy comparto con todos. No deja de ser una historieta sencilla, pero al verlo no me cupo la menor duda de que me encontraba ante algo tremendamente real, ante un relato con moraleja, pero no superficial, sensiblona ni retorcida, sino algo que hace pensar. Y es que refleja una actitud egoísta y suficiente en la que se suele caer con mucha frecuencia. Yo, personalmente, me he visto reflejado en el vídeo. Y es que frecuentemente olvidamos de donde venimos y adonde vamos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicen que con la edad nos volvemos niños.
El problema es que,igual que nadie nos enseña a ser padres, tampoco sabemos como tratar a nuestros mayores cuando por la edad se convierten en niños.
Hay situaciones tan penosas, que se te agarrota el corazón y no sabes como actuar para que ellos se sientan queridos pero a la vez no se note demasiado lo frágiles y dependientes que se han vuelto.
Un saludo.

Modestino dijo...

Relatas muy bien la situación, efectivamente a veces uno no sabe cómo hacer para no actuar con indiferencia y egoismo y a la vez no mostrar ese tipo de compasión que puede ser también molesto.

De cualquier manera, a mí este vídeo lo que me enseña es que no podemos olvidar lo que un día esas personas hicieron por nosotros -o por nustros semejantes- ... y tampoco que en un momento dado nosotros podremos estar en su situación.

Sunsi dijo...

Modestino. Estoy en el aire y no tengo internet. Mi hermano me ha dejado su ordenador por unas horas. Ana colgó este vídeo. Un buen vídeo. Para no olvidarnos de que ellos eran ágiles, pensaban con menos dificultad, vivían con muchas menos limitaciones...hace unos cuantos años. Igual que nosotros. Pensar que se nos puede pasar por la mente, aunque sea un instante, que estorban... Si existiera una vacuna contra la insensibilidad... Qué duros de corazón podemos llegar a ser ...

Gracias, Modestino