25 de agosto de 2016

Terremoto en país lejano

Un terremoto en Myanmar de 6,8 se siente en Bangkok y Bangladés

Al menos cuatro personas han muerto y 60 pagodas se han venido abajo, según la prensa local


Un terremoto de 6,8 de magnitud ha sido registrado en Myanmar (antigua Birmania) y ha sacudido los edificios de todo el país. Al menos cuatro personas han muerto y 60 pagodas en Bagan se han derribado por la fuerza del temblor, según el diario local Myanmar Times. Según el Ministerio de Exteriores, habría un ciudadano español entre los heridos, informa Efe. El centro del seísmo se ha localizado a 143 kilómetros de la ciudad de Miektila, a 84 kilómetros de profundidad, según el servicio geológico de Estados Unidos (USGS, en sus siglas en inglés).

Ayer nos despertábamos con la impresión del terremoto que había asolado la zona central del Italia. La noticia ha sido, con toda lógica, portada de todos los medios de comunicación digitales y escritos, y también ha protagonizado los telediarios y noticias radiofónicas. Esta mañana la noticia era un nuevo terremoto en Birmania, aunque en esta ocasión la tragedia no encabezaba diario digital alguno y  he tenido que enterarme a través de las redes sociales.

 Es posible que el seismo de Myanmar haya tenido menor entidad que el de Italia, ... lo ignoro. Pero esto no puede ser excusa para que haya habido semejante diferencia en el tratamiento de uno y de otro. ¿Hay países y ciudadanos de segunda fila?. Estoy seguro de que el dolor y el sentimiento de desolación antes estos dramas  son reacciones inmediatas en cualquier lugar del mundo.

 Hace poco una amiga estuvo unos cuantos días allí, y con el entusiasmo y la pasión por las gentes que le caracteriza, me fue informando de las formas de vida y costumbres de los habitantes de esos lugares. Generalmente se trata de gente sencilla, que vive pobremente y a quienes la vida les ha enseñado a espabilarse para buscar el sustento diario. Y como muestra, un botón: los niños de la zona se dedican a dibujar pájaros, flores, árboles, ... en papeles del tamaño de una postal, introduciéndolos en un plástico y pegando varios de ellos con celo ... Una vez elaborado el "producto" lo venden a los turistas y el dinero que reciben lo llevan a casa. He de confesar que semejante forma de "buscarse la vida" me produjo un sensación que tenía algo de ternura, otro poco de admiración y hasta un ramalazo de dolor.

Hace unos pocos días recibí una de esas "postales", en ella está dibujado, muy bien por cierto, un pajarillo de color rosáceo, posiblemente un "Cardenal". Lo puse bajo la pantalla del ordenador de mi despacho, así me servía para recordar a quien en su día lo había vendido y a quien me lo había enviado. Hoy ver el "dibujito" me produce tristeza, pero a la vez excita mi solidaridad y me mueve a rezar por quien posiblemente ahora lo esté pasando mal, aunque estoy seguro de que sabrá salir adelante, porque la naturaleza hace fuertes a quienes tienen menos.

 

3 comentarios:

Susana M dijo...

Tienes razón. No es justo que no se hable de ellos. Un beso.

Anónimo dijo...

No me extraña nada... en definitiva la mayor parte de la gente no sabe señalar en un mapa ni donde está y en eso se resume la diferencia de tratamiento. Aqui no nos importa mas que lo que pasa frente a nuestras narices. Así de triste.

gloria dijo...

Hoy solo puedo decir gracias, por esta reflexion,. Por todos ellos, porque no es justo.