20 de agosto de 2016

Mi generación -y unas cuantas más- andan de luto


El pasado 17 de agosto falleció en Barcelona Víctor Mora, novelista y guionista de cómics. Mora había cumplido en junio 85 años y tiene una larga historia de creaciones de personajes e historietas, generalmente de aventuras, para tebeos y publicaciones infantiles y juveniles, amen de una complicada historia personal de exilio y militancia en el PSUC unida a su capacidad de sobrevivir a lo largo del régimen anterior.

Aunque la lista de personajes ideados por Víctor Mora es larga -el Capitán Kerr, el Sheriff King, el Corsario de Hierro, ...- mis recuerdos, e imagino que los de muchos, van unidos a dos creaciones que fueron protagonistas de buena parte de mi infancia: "El Capitán Trueno" y "El Jabato". El primero de ellos era un caballero español del tiempo de las Cruzadas que protagonizaba sus aventuras junto a un poderoso y enorme gigante llamado Goliath, tan lleno de brutalidad como de bonhomía y Crispín un jovencísimo y rubio muchacho de quien ahora descubro era hijo del conde de Northumbria y de su joven esposa Yolanda; al fallecer su madre -siendo bebé- había sido dejado bajo la custodia de Trueno, convirtiéndose con el tiempo en su escudero. En casi todas las aventuras se hacía referencia a la amada del capitán, Sigrid, la reina nórdica de Thule, siempre mencionada, aunque su figura no apareciera en exceso. Quedan en mi memoria esas frases lapidarias del protagonista: "Abrir paso, sarraceno, a un caballero español", " (...) mi condición de cristiano me impide ver como muere ese bellaco".

Pienso que el  Jabato tenía un poco de menos de fama que el Capitán Trueno, a pesar de lo cual sus tebeos también llenaban las estantería u otras dependencias de nuestras habitaciones de niños. El Jabato era un pacífico campesino que, esclavizado por Roma y convertido a la fuerza en gladiador, lideró una rebelión de gladiadores tras la que escapa del circo para dedicarse a recorrer el mundo como un justiciero errante. Sus compañeros de fatigas son Taurus, un gigantesco leñador, personaje paralelo a Goliath, que se suele pasar las historietas repartiendo bofetadas y Fideo de Mileto, un poeta escuchimizado, con su inseparable lira y que viene a ser como la versión romana y/o hispana del Asurancetúrix, el a la vez simpático y temido bardo de Asterix. Jabato también tiene su amor por ahí, una esclava liberada de nombre Claudia.

Los obituarios  nos cuentan muchas cosas sobre Víctor Mora, a ellos me remito. Por el momento, sirvan estas líneas como homenaje a quien tuvo el arte, la imaginación, la constancia y el saber hacer suficientes para hacer disfrutar a unas cuantas generaciones.

Descanse en paz.