8 de agosto de 2014

Música de calle


En los últimos tiempos cuando paseo por Zaragoza observo la presencia de artistas que tocan diversos instrumentos en la calle, a la vez que mantienen una caja,  funda de instrumento musical u otro objeto adecuado para que los paseantes depositen, si su generosidad y buena voluntad les mueve a ello, su libre aportación por el espectáculo. Ayer, en concreto, actuaba una pequeña orquesta junto al "Corte Inglés" de Independencia, mientras un joven y bien vestido violinista lo hacía justo al otro lado del paseo. Comprobé como en uno y otro caso el personal reaccionaba con agrado y solidaridad,  yo realicé mi modesta aportación a los primeros, mientras la persona que me acompañaba hacía lo propio con el violinista. En otras ocasiones he visto a una señora de aires germánicos tocando el violín en la calle Alfonso, sin olvidar a esos simpáticos sudamericanos que nos ofrecen de ves en cuando su bello folclore.

En estos tiempos de crisis hay muchos que lo pasan mal y se ven forzados a pedir, y también unos cuantos, me temo que no pocos, que se aprovechan de la caridad del personal para fomentar las mafias, ejercitar el engaño e incluso, a veces, servirse de ciertas formas de chantaje. Al margen de desgracias y trampas, es de agradecer ese aire fresco que ofrecen, en medio de los calores veraniegos y la deshumanización de la calle, estos artistas que posiblemente no tienen ni la suerte ni los contratos que merecen, y que con la misma soltura, naturalidad y buena cara que si estuvieran actuando en el Olimpia, el Teatro Real o la Scala ofrecen sus piezas gratuitamente creando ese ambiente de sana complicidad que a todos nos hace más humanos.

Hace ya mucho tiempo que me he propuesto realizar mi aportación económica a esta gente, lo necesitan, se lo ganan a pulso, se lo merecen. 


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi son personas generosas y dotadas de talento que cuando tocan en la calle me alegran el espíritu. Me parece justo que si yo disfruto de su música tener un pequeño reconocimiento.

Modestino dijo...

Si, además suelen hacerlo bastante bien.

J. A. B. dijo...

No entiendo sr. Modestino, como puede dar beneficio a esta gente que ocupa el espacio público. Sepa usted que mientras esos músicos hacen las "delicias" de sus oídos; su actividad no solo menoscaba la profesionalidad y jornal de otros que dignamente realizan su trabajo en "blanco", sino que ílicitamente no contribuyen ni a las arcas municipales ni a la SGAE.

Me gustaría saber Sr. Jurioconsulto que le parecería a usted y a sus amigotes que mi mujer Mari Cruz, se pusiera a tocar el piano en pleno paseo de la Independencia, y con la pasta nos fueramos al Sol Ric de Tarragona a saborear, pintas, arroces o una suculenta mariscada.


¿En la esquina del Corte Inglés dice?

¡Ahora mismo mando una brigada!

Fdo.

J.A. B

con B de Brunetti.

Modestino dijo...

Hombre, quedaría bien Mari Cruz tocando "Para Elena" junto a la Puerta del Carmen sería un puntazo.

Sol Ric suena como a cosa pasada eh? ;);)

Mari Cruz. dijo...

Modestino, no puedo venir a tocar “Para Elena” en la Puerta del Carmen, porque tengo las partituras en la casa de Jaca, y esa pieza no me la sé mucho; además ahora estoy en Cambrils con unas compis de la facultad, pasando unos días de relax, poniéndonos morenitas en la playa, y saliendo a tomar unas copas por la noche… ¿os venis?

Si José Alberto me pilla en la Puerta del Carmen, con lo estirado qué es seguro que me empapela ¡no lo conoces bien!

Ahora nos vamos a cenar al Can Bosch con las amigas por si os queréis pasar.

Te dejo esta canción. Ya sabes porqué… ;)

Besos,

Mari Cruz.

Anónimo dijo...
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Brunetti dijo...

Si Mari Cruz está en Cambrils, cabe la remota posibilidad de que le hayan tocado los 20 millones de aurelios del sorteo de la ONCE. No me extraña, pues, que se haya ido a cenar a Can Bosch. Qué menos, maño!