3 de agosto de 2014

El fugaz éxito de un futbolista peruano

Cuando en junio de 1973 la Federación Española de Fútbol, presidida entonces por José Luis Pérez Payá, anunció la apertura de la Liga española a los futbolistas extranjeros y que cada equipo, tanto de 1ª como de 2ª división, podría contar con dos futbolistas de fuera, los clubs se apresuraron a buscar los jugadores que, dentro de sus posibilidades, pudieran elevar la calidad de sus respectivas plantillas . Uno de los clubs que con más intensidad había luchado por que se hiciera realidad tal decisión había sido el F.C. Barcelona, presidido entonces por Agustín Montal. El fichaje estrella de los "culés" fue sin duda el holandés Johan Cruyff, considerado por aquellas fechas como el indudable "number one" del mundo y uno de los grandes mitos de la historia del fútbol, pero junto a él también llegó a la Masía un jugador que deleitaría a los aficionados del Barça, un peruano de 23 años, bajito y con cara de indio, que respondía al nombre de Hugo Sotil y a quien ya en su tierra apodaban el "Cholo". Ese año el club blaugrana rompería su larga mala racha y ganaría la Liga con una superioridad tremenda, haciendo además historia tras ganar 0-5 en el mismísimo Santiago Bernabeu al gran rival merengue. Todo el mundo atribuyó a Cruyff el éxito del grupo que entrenaba Rinus Michels, pero quienes ya seguíamos la Liga española por aquellos años, tenemos conciencia de que junto al holandés brilló a una altura inmensa Sotil, quien con el 10 a la espalda se pasó el campeonato haciendo diabluras y practicando un fútbol de una brillantez pocas veces vista en los campos españoles.

Sotil era un jugador eléctrico, con un excelente cambio de ritmo, capaz de controlar el balón igual de bien con ambas piernas, con un dribling espectacular y un notorio olfato de gol. Junto a Cruyff formaron una dupla letal que complementaban muy bien un Marcial que jugó su mejor año como futbolista y  un Rexach que tenía clase y disparo, todos ellos alimentados por el excepcional trabajo del alicantino Asensi y el cántabro Juan Carlos. Sotil era uno de esos jugadores artistas, capaces de hacer auténticas genialidades; era pequeñito y parecía tener algún kilo de más, pero era capaz de llevar locos a los defensas rivales los 90 minutos. Posiblemente en la actualidad no existan jugadores de sus características, en un fútbol de tanta exigencia física, con tanta táctica conservadora, en el que los entrenadores tienden a amarrar resultados y disponer de marcajes agobiantes a las figuras rivales;  no se puede saber como respondería ahora alguien tan puramente creativo y artista como el "Cholo", pero en aquellos años su fútbol estaba a la altura de los grandes de la época en su puesto -Rivelino, Overath, Arrúa, ...-.

La trayectoria del peruano en el fútbol español sufrió un golpe duro e irremediable al terminar la temporada. Tras ganar el Barcelona la Liga, tuvo lugar el Mundial de Alemania, un torneo en el que la selección peruana había quedado eliminada en la fase de clasificación por un gol marcado por el mítico ariete chileno Sergio Ahumada y donde, a pesar del triunfo final de los anfitriones, la gran sensación fue la "naranja mecánica" holandesa que entrenaba el mismo Michels. En los "orange" y junto a Cruyff brilló con luz propia Johan Neeskens, un auténtico "todoterreno" de 22 años que ya había ganado tres copas de Europa con el Ajax y del que estaba prendado el mister del Barça. Los blaugrana tenían el cupo de extranjeros cubierto con Cruyff y Sótil, pero se empeñaron en fichar a Neeskens e intentaron alguna argucia para colar al peruano como nacionalizado, algo que la Federación no permitió y que ocasionó que los "culés" dieran rienda suelta al victimismo y que Sotil se pasara el año en blanco. La decisión supuso un golpe durísimo para el jugador, quien cayó en el error de dedicarse a la vida nocturna barcelonesa y a beber más de la cuenta. Tras terminar la temporada, en la que el Barça  quedó tercero en Liga y fue eliminado en semifinales de la Copa de Europa por el Leeds United, Sotil ya había obtenido la doble nacionalidad y pudo figurar como uno más en la plantilla balugrana, pero su estado de forma ya no era el mismo, el mister fichado por Montal era el alemán Hennes Weisweiler, un hombre duro y rígido que nunca le comprendió y Sotil terminó jugando solamente 19 encuentros en los que marcó tres goles; al año siguiente solamente intervino en cinco partidos, regresando a Perú a su equipo de siempre, el Alianza de Lima.

Lo último que recuerdo de este jugador son las noticias de su precaria situación económica y algún homenaje que se le hizo en Barcelona. En los años 70 fue considerado el mejor "regateador" del mundo, en la historia del fútbol peruano comparte la cima futbolística con Teófilo Cubillas y aunque su paso por España fue breve y su gloria duró un campeonato, no podemos olvidar que el F.C. Barcelona llevaba 13 años sin ganar la Liga cuando la conquistó llevando Sotil la camiseta "10" y que tras ello no volvió a ganarla en 11 años más, es decir, que a lo largo de 25 años, la única vez que el club de la Ciudad condal consiguió el máximo galardón español fue con Sotil en su  equipo titular.





2 comentarios:

tomae dijo...

Johan Neeskens ha sido de los mejores lanzadores de penalties que me suena (tampoco me suenan muchos) y las patillas a lo "curro Jimenez" le quedaban bien ...

Saludos.

Modestino dijo...

Creó estilo lanzando los penaltis fuerte y al centro, no fallaba uno. Y también destacaba llevando unos calcetines blancos cortos que asomaban por la bota sobre las medias blaugrana.