12 de abril de 2012

Caramelos de eucalipto

Facebook es una caja de sorpresas, y sobre todo un lugar donde te encuentras planteamientos de los más plural y de lo más llamativo; así, el otro día encontré un grupo de esos que la gente crea buscando apoyos para sus ideas más peregrinas titulado: "No a los caramelos de eucalipto", frase que al principio me sorprendió y más adelante me asustó: ¿qué voy a hacer cuando agarre uno de esos catarros que, normalmente en primavera, me destrozan la garganta?, ... me temo que no podría sobrevivir sin los eucaliptos. Pero los "ideólogos" y "paladines" de semejante cruzada no parecen unos aficionados, y son capaces de incluir unos argumentos que ponen los pelos de punta: "Esta es nuestra encrucijada por el medio ambiente, y esta enfocada sobre todo en la protección de estos nobles animales, los KOALAS! Es sabido que estos mamíferos marsupiales se alimentan de eucaliptos. Pero hoy en día se han visto afectados por la maliciosa y capitalista mano del hombre. El ser humano en su afán por generar mas ganancias destruyendo el mundo, ahora ataca a los koalas quitándoles su principal fuente de alimentos para utilizarla en la diabólica industria de los caramelos de eucaliptos. La falta de alimento no solo produce la muerte de los marsupiales por inanición, sino que también la ingesta de otros vegetales produce perturbaciones en su sistema digestivo causando la producción masiva de gases flatulentos como el metano y vapor de agua. Estos gases afectan a la atmósfera elevando su temperatura por efecto invernadero. Por eso le decimos NO A LOS CARAMELOS DE EUCALIPTOS INDUSTRIALES Y CAPITALISTAS!!! Pronto pondremos a su disposición el número de cuenta bancaria para que realicen sus donaciones en dólares." No seré yo quien pretenda arrebatar al koala el pan suyo de cada día, pero ¿no habría forma de llegar a un "entente cordiale" que consiga hacer compatible la posibilidad de recurrir al eucalipto para refrescar la boca y preservar el derecho de los koalas a alimentar a su familia?.


A mí los caramelos de eucalipto me llevan inmediatamente a esa infancia zaragozana de la que hablo con frecuencia; una señora que conocían mís padres -tremendamente simpática, por cierto- tenía una especie de tienda de herboristería en el Tubo, si no recuerdo mal muy cerca de la Plaza de Sas, y de vez en cuando la entrábamos a visitar. La mujer, que ya he dicho que era afable y cariñosa como pocas, nos solía obsequiar con caramelos de eucalipto, que vendía a granel; eran blanquecinos y bastante grandes, y los solía meter dentro de una bolsa de papel de estraza color blanco. Me acuerdo perfectamente que me llamaba la atención la generosidad de la señora, pues no se limitaba a darnos cuatro o cinco caramelos, sino que nos entregaba un paquete bastante lleno. Supongo que para su negocio tal donación no supondría ninguna mengua, pero para unos niños "modelo años 60" el regalo parecía todo un lujo. Ya he comentado en otras ocasiones que la memoria es selectiva y caprichosa, y en ella quedó grabada para siempre la bondad de esa mujer a quien uno agradecía que te mirara, sonriera y tratara con un cariño que no podía ser fingido; hace decenios que no se de ella, y vete a saber si aún estará viva y si en su cabeza aún se conservarán los recuerdos de cuando era capaz de compartir lo que tenía entre manos.

No creo que Julia, así se llamaba de nombre de pila -el apellido ha sido noticia en los últimos días-, tuviera demasiada conciencia de los problemas del koala, ni que ella misma se considerara una "industrial capitalista" por vender esos caramelos, pero se ve que con los años cada vez queda menos hueco para las cosas sencillas, las ilusiones infantiles y las formas sanas y alegres de ganarse la vida. Yo siempre he tenido debilidad por este tipo de caramelos, no se si porque mi relación con ellos comenzó con el "buen pié" que he relatado, si porque funciono con una carraspera casi crónica que me hace habitual consumidor del género o porque cada cual tiene sus gustos y aficiones más o menos sorprendentes, pero con el tiempo he adquirido cierta sabiduría a la hora de recorrer farmacias, supermercados, tiendas de chucherías, etc que me permiten descubrir que tipos y marcas resultan más adecuados para conseguir ese frescor tan reconfortante en la boca, unido a un sabor fuerte y apetecible.


11 comentarios:

paterfamilias dijo...

¿Y no tienes remordimientos de conciencia por el pobre koala cada vez que te metes un caramelo de éstos en la boca? ;-)

Este tipo de caramelos es el típico que podías encontrar en el bolso de una abuela o en el bolsillo del pantalón de un tío. ¡Qué recuerdos!

Modestino dijo...

Si te pones a pensar, no comerías ni un grano de arroz ...;(

veronicia dijo...

A los del grupo de facebook estoy por mandarles mi dirección en lugar de esos dólares prometiendo plantar una hectarea de eucaliptos si me mandan un coala

veronicia dijo...

koala lo que quiero que me manden es un koala

Modestino dijo...

¿Recuerdas hace unos veranos que s epuso de moda eso del koala? ;) ...

susana dijo...

Yo sospecharía de cualquiera que te pide dinero por muy bien que suene la causa. Que te enseñen los Koalas primero... Un beso.

Modestino dijo...

Los koalas deben de estar bastante lejos ...

mamá Koala dijo...

…Si queréis os podéis meter conmigo por Koala, pero por favor tengo a mi hijito muerto de hambre porque no quiere comer otra cosa que caldo de hierbas de eucaliptus, ¿qué os pasaría a todos vosotros humanos si de repente os quitaran los macarrones, las palmeras de chocolate, o las mismísimas albóndigas caseras de la abuela?

Pensad por ello en un momento, y si aquél día decidís no tomaros un café o no comprar el periódico de siempre (total la crisis seguirá siendo la misma) y con ello destináis aunque solo sea un US Dollar en beneficio de nuestros amigos de FB… habréis hecho una acción en beneficio de nuestra especie, y mi hijito podrá crecer guapote y sanote.
Además por muy marsupiales que os parezcamos, también somos mamíferos como vosotros y ya se sabe que entre mamíferos nos podemos ayudar unos a otros.


...y Modestino, chatín...qué no estamos tan lejos!!!

Modestino dijo...

Bonita llamada a la solidaridad: habrá que negociar y ver que tanto por ciento de eucalipto nos dejais para nuestros caprichos y nuestras gargantas.

El mundo es un pañuelo, no te digo que no ...;)

Koalas en la terraferma ....!!!!

tarraco - fermo dijo...

...sí, deben haber Koalas hasta en los Monegros ... ;)

Seguro que Veronicia ha visto más de uno...

Modestino dijo...

Yo lo que he visto en Los Monegros son camellos ... incluso recuerdo que hace unos años hubo polémica porque hubo quienes aseguraron haber visto un león.