27 de julio de 2008

Lecturas de vacaciones (I)


Hotel Almirante, Marta Rivera de la CruzUna novela deliciosa; bien escrita, amena y con capacidad de dar que pensar. Partiendo de un suceso trágico como es el suicidio de una cliente de un Hotel de provincias, la autora nos relata la historia del mismo desde que la modesta dueña de una fonda convirtió en establecimiento hotelero la casa noble de una familia rica; magníficas las descripciones de los distintos platos que se sirven en el restaurante, excelente la ambientación tanto de la imaginaria ciudad de Ribanova como de la época -desde principios de siglo hasta la postguerra- y perfecta descripción de personajes.

Es el primer libro que leo de la autora, pero me parece un soplo de aire fresco en la literatura española, dominada por quienes Manuel García Viñó denomina "tontitas del sistema". Es de agradecer que centrándose el argumento en un Hotel solamente dirigido por mujeres, no se convierta el libro en una apología del feminismo radical y que a pesar de desarrollarse la parte más importante de la trama entre la república y la postguerra, no se haya aprovechado para manipular en dirección alguna nuestra "memoria histórica". Marta Rivera de la Cruz ha renunciado a ser políticamente correcta y no se ha visto obligada a incluir parejas homosexuales encantadoras, eclesiásticos corruptos, engreidos y/o pervertidos ni cuernecillos consentidos. Repito: muy aconsejable.


El Falsificador de Hitler, Lawrence MalkinLibro del periodista norteamericano Lawrence Malkin en el que se ha basado la película "Los falsificadores"; narra la experiencia de una serie de judíos recluídos en un campo de concentración nazi durante la 2ª Guerra Mundial que fueron recolectados para colaborar en un programa de falsificación de libras esterlinas con el que los nazis pretendieron desestabilizar la economía de los aliados. El tema es interesantísimo y Malkin nos traza muy bien la situación y personalidad de los protagonistas judíos, así como su jefe aleman, Bernhard Krueger, pero el libro se extiende demasiado en datos y cifras haciendose a veces algo monótono. De cualquier manera, es un formidable testimonio de un hecho real y apasionante.

Tres novelas policiacas

En mi maleta introduje, entre otros, tres ejemplares de novela negra escritos por autores de los que no había leido nada; sentía cierta curiosidad por comprobar si podía llegar a incluirlos en mi lista de "imprescindibles".

El primero que concluí fue "El Camaleón", del británico Peter Robinson, autor que venía avalado por alguien que sabe mucho de ésto, y no me decepcionó. La trama se desarrolla en una localidad inglesa y tiene todos los elementos exigibles a un relato de este género: mantiene la tensión hasta el final, es ágil y contiene la intriga necesaria. El personaje principal, el comisario interino Alan Banks, no tiene nada que envidiar a los creados por autores del nivel de Michael Cónnelly o Harlan Coben, y Robinson, además, enriquece el argumento con otros personajes llenos de riqueza, entre los que destaca el de Maggie Forrest, la torpe e ingenua vecina de la casa donde suceden los terribles crímenes que relata la novela.

También me pareción excelente "Muerte en Hamburgo", primer tomo de la trilogía del aleman Craig Rusell protagonizada por el "esaterkriminalleuptkcomissar" Jean Fabel. Tras concluir el libro no me cupieron dudas sobre la necesidad de leer los otros dos. Se trata de un relato completísimo, lleno de acción y suspense, acerca de unos terribles asesinatos que tienen como escenario la ciudad de Hamburgo. La novela de Rusell es una novela de personaje; Jean Fabel se convierte de principio a fin en el alma del relato y, junto a sus habilidades como investigador, se muestra como un hombre tremendamente humano, con tiempo para los sentimientos, la reflexión y hasta la ternura. http://www.negraycriminal.com/index.php?view=ficha&idl=3492

Con quien pinché en hueso fue con "Sospecha", de la autora sueca Helene Tursten; la excelente valoración de las distintas novelas de la literatura policiaca escandinava que han pasado por mis manos me llevó a pensar que también el libro de Tursten colmaría mis aspiraciones, pero no fue así. Pienso que el libro no está bien escrito, por lo menos bien traducido, lo que dificulta ya de entrada una lectura ágil. Los personajes, a diferencia de los que describen Mankel, Holt o Sjöwall y Wahlöö, son poco profundos y la inspectora Irene Huss, protagonista con vocación de serie, te hace añorar permanentemente a los entrañables Kurt Wallander o Martín Beck. Mucho me temo que la aventura de Helene Tursten en España no va a tener continuidad, aunque me puedo equivocar y estoy dispuesto a darle una segunda oportunidad. http://www.negraycriminal.com/index.php?view=ficha&idl=5751





Fotos: http://www.negraycriminal.com/; http://www.estudioenescarlata.com/ y http://www.laislalibros.com/.




3 comentarios:

anne-marie dijo...

He terminado de leer ayer el primero libro de la trilogia de Stieg Larsson, después de ver tu entusiástica recomendación. Tienes razón, totalmente: es de lo mejor de las novelas policiales escandinavas. Los ambientes son muy bien dados, la trama es secundaria - es una característica de estos escritores, no te parece?

Yo he leído todos los de Peter Robinson, y me gustan, pero me parece que les falta algo de fuerza y ritmo, o será cuestión de gusto personal. Sin embargo, no puedo dejar de leerlos todos. :)) Estoy leyendo el último, "Piece of my heart". En los intervalos, una "Biografia de Londres", de Peter Ackroyd: impecable reconstrucción histórica, gran sentido del humor: te lo recomiendo. La trama es muy policial también. :))

Welcome back!

Modestino dijo...

Tomo nota de tu recomendación. Tendré que leer más a Robison para hacerme una idea mejor, aunque yo sí le ví ritmo.

Modestino dijo...

Ah, y por supuesto que en las novelas policiacas escandiavas lo más importante no es la intriga: no hay sorpresas, la propia naración es la sorpresa.