17 de enero de 2017

Dicen que llega el frío


En los medios de comunicación hablan de alerta máxima en la provincia de Huesca: al parecer se avecinan nevadas grandes, temperaturas bajo cero y peligros de quedar poco menos que congelado. Ayer, a través de esos maravillosos avances que facilita la tecnología, presencié en directo, vía Facebook, cómo nevaba en Benasque: verdaderamente espectacular. También ha nevado en Canfranc e imagino que en unos cuantos sitios más. Cuando esta mañana he salido a la calle pensaba que me iba a enfrentar con una temperatura polar, pero no ha sido para tanto y camino del trabajo no me he cruzado con ningún pingüino, ... aunque vete a saber si, ¡despistado que es uno!, los había y no me he dado cuenta.

Supongo que no es que la ola de frío haya pasado de largo, sino más bien que llega despacio y nos cogerá de sorpresa esta noche o la que viene. Pero para resguardarse del frió externo nos basta con poner los medios,  ser precavidos: ropa de abrigo, bufanda, guantes, estufas y las mantas que hagan falta. Tiene mucho más peligro el frío del corazón, la actitud gélida ante las desgracias, los traumas, las penas de los demás. No se si andamos demasiado ensimismados por los problemas propios de estos tiempos o por nuestras particulares cuitas, pero duele la indiferencia frente el dolor ajeno. También cuando se trata de un dolor lejano: por ejemplo, en la cuestión de los refugiados cada cual podrá tener sus tesis políticas o estratégicas, pero entiendo que mirarlo como si no fuera con nosotros no es más que un síntoma de esa frialdad interior.

Muchas veces el dolor, el drama, la zozobra personal, el desasosiego, ... lo tenemos cerca y no nos enteramos, ... o si nos damos cuenta vivimos como si no nos quisieramos enterar. Afortunadamente uno se sigue encontrando con quien sufre "por los demás" y "con los demás" ... con quien nos da ejemplo y nos viene bien para espabilar la conciencia. Siempre es consolador sentirse cercano a quien va más allá de sus personales "egoísmos", sabes que cuando te toque allí estará ... y te anima a la reciprocidad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...


Su corazón no necesita mantas, Modestino.

No obstante, abríguese. Siempre es mejor que la ventisca, le pille a uno templado. ;)

Susana M dijo...

Sin olvidar a los cristianos perseguidos. Un beso.

Susana M dijo...

tengo un nuevo blog: http://diariodemivida8.blogspot.com.es/
Besos. Susana.

Modestino dijo...

Tomo nota¡¡¡¡