23 de febrero de 2010

El puñetazo de Villar a Cruyff




















Hay ocasiones en las que el fútbol es noticia por razones ajenas al puro deporte: incidentes entre jugadores, árbitros agredidos, partidos apañados, jugadores rebeldes o poco disciplinados, ... y como hay muchas páginas que llenar en los periódicos deportivos, que por cierto salen todos los días, este tipo de sucedidos dan mucho que hablar y durante bastante tiempo, incluso hay algunos que perviven en el tiempo y se incorporan a la particular historia de nuestro fútbol, incluso casi con matices de leyenda.

Uno de esos acontecimientos que aun habiendo ocurrido en el cesped tiene matices bien poco deportivos fue el puñetazo que el Angel María Villar, hoy flamante y duradero presidente de la Federación Española de Fútbol y entonces joven y prometedor centrocampista del Athletic de Bilbao, propinó a Johan Cruyff en un partido disputado en San Mamés el primer año del holandés en el Barça, año en el que los culés ganaron la Liga tras 13 años de sequía, algo en lo que por cierto tuvo mucho que ver el magnífico nueve blaugrana.

Corría el 25 de marzo de 1974 y el encuentro que enfrentaba al entonces Atlético de Bilbao y al F.C. Barcelona cerraba la jornada 27 del campeonato; en aquella época en la que solamente existía TVE el fútbol televisado, aparte claro está de los partidos de la selección y algunos partidos europeos con equipos españoles, se reducía a un partido que solía comenzar a las 8 de la tarde de los domingos. Eran los encuentros que solía retransmitir Matías Prats padre, que tendía a enrrollarse como una persiana contando vida y milagros de jugadores, entrenadores y árbitros, aunque en aquella época ya había empezado a ser sustituído por Miguel Ors, a quien se le veía bastante el plumero merengue, José Félix Pons, cuyo plumero era blaugrana, Juan Antonio Fernández Abajo y Joaquín Ramos; el realizador histórico del fútbol televisado era en aquellos tiempos Ramón Díez, un hombre que hacía maravillas con los escasos medios de entonces.

El Barcelona llevaba una racha triunfal y, a falta de ocho jornadas para concluir el campeonato tenía la Liga en el bolsillo; la llegada de Johan Cruyff, junto a la del pequeño y habílismo media punta peruano Hugo "Cholo" Sotil, había dado vigor a un equipo que ya tenía excelentes mimbres -Sadurní, Torres, Gallego, Costas, Juan Carlos, Marcial, Rexach, ... - pero que no acababa de funcionar. Por su parte los leones, que eran los campeones de Copa vigentes tras haber ganado el título el año anterior frente al Castellón de Clarés, Planelles y del Bosque, caminaban en la zona templada de la tabla, aún con aspiraciones de alcanzar la posibilidad de clasificarse para la UEFA; su gran estrella seguía siendo el "Chopo", José Angel Iribar, titular indiscutible de la selección y una auténtica leyenda y con él destacaban tres internacionales más: el goleador Antón Arieta, el buen interior zurdo Fidel Uriarte y un extremo izquierdo con una enorme clase: Chechu Rojo, junto a ellos había crecido una nueva generación de jóvenes "cachorros" como Astraín, Igartua, el ariete Carlos, que con el tiempo sería Pichichi y un malogrado Javier Clemente. Villar era la última perla de Lezama y se había hecho con la titularidad en el interior derecha de la alineación blanquirroja.

Ahora no soy capaz de recordar en que minuto del encuentro ocurrió el incidente por el que este partido es recordado, aunque aseguraría que fue en la primera parte; el balón estaba en zona de nadie y cerca del círculo central andaban Cruyff y Villar, no se que pasó entre ambos, pero en un momento determinado el jugador bilbaíno le propinó un upercut al holandés que dejó a éste en el suelo; Villar ni disimuló ni se lo pensó, se encaminó directamente al vestuario sin esperar a que el árbitro le mostrara la correspondiente cartulina roja. La agresión, evidentemente dio la vuelta a España y al Villar le cayeron cuatro partidos de sanción. No se si alguien habrá profundizado en el tema, pero no estaría de más enterarse de los entresijos del hecho, qué pasó entre uno y otro para que Villar reaccionara de esa manera.

Angel María Villar había debutado con la selección española en el mes de octubre y se convirtió en un fijo de Ladislao Kubala, siendo internacional en 22 ocasiones y destacando por su despliegue físico y buen control de balón, aunque se le achacaba un exceso de lentitud en el juego. Formó parte de una selección que tuvo más sombras que luces, con fracasos como la eliminación en primera ronda del Mundial de Argentina (1978) o la ausencia de cualquier posibilidad de ganar título alguno, un equipo en el que estaban Quini, Sol, Capón, Pirri, Asensi, Claramunt, ...

La temporada 1973-74 será recordada por otras muchos motivos: la vuelta de los extranjeros a la Liga española, la marcha arrolladora del Barça de Rinus Michels en la Liga, con Cruyff en plan fenómeno, el golazo que le marcó Cruyff a Miguel Reina en un escorzo memorable, el boom de los zaraguayos en La Romareda, con un primer año sensacional de Nino Arrúa, quien marcó 17 goles, el Pichichi de Enrique Castro "Quini", el juego de jugadores como Ayala, Netzer, Keita, Güerini o Carnevalli o el desquite del Real Madrid en la Copa endosándole un 4-0 a un Barça sin Cruyff, pero el "tortazo" de Villar quedó grabado para siempre en las retinas de los futboleros de entonces.



10 comentarios:

Sunsi dijo...

Te leo... No opino porque no tengo ni idea de fútbol. Al final acabará por gustarme...

Pensaba yo que podrías presentarte a un concurso de ésos que preguntan de todo. Ganabas fijo.

Un saludo, Modestino. Que tengas un buen día.

Modestino dijo...

Sí, había según creo un concurso llamado "Locos por la tele" o algo así, pero yo estoy al día de la Tele de hace ya mucho tiempo.

Te agradezco el comentario, así no se queda viudo el post :).

Brunetti dijo...

Que el tal Villar haya conseguido ser (y siga siendo) Presidente de la Federación Española de 'Furbol', es lo más estrambótico e inverosímil de cuantas cosas pasan en este país nuestro. Y mira que pasan.

Mutatis mutandis, es como si a ti te nombraran jefe supremo de la CÍA; o a mí, Director General de la NASA.

Pero ahí sigue, el muy inepto.

Asier dijo...

Modestino, Modestino...
A ver que es eso de "Atético de Bilbao", que te expediento...
Athletic,hombre, Athletic...!

Modestino dijo...

Por supuesto, Asier: Athletic, pero cuando ocurrió eso, por las imposiciones de la época, era llamado "Atlético", y por eso lo he llamado así.

Tras muchos años en Cataluña tengo muy claro que "cada cosa con el nombre que le corresponde", y yo siempre he dicho "Lleida", "Girona" o "Jordi Pujol", aunque me gustaría que en TV3 dijeran "Zaragoza" y no "Saragossa", pero se ve que no hay reciprocidad ;).

Ah¡¡¡, Brunetti, y más que a Jefe de la CIA, uno aspira a presentar los Oscars.

Un saludo a ambos¡¡¡

Mª Dolores dijo...

Fíjate tú. Y ahora que a Villar no lo levanta ni su madre de su silla de la federación y cómo se las gastaba.
No conocía yo esa historia.
Es un placer leerte, la verdad.
Un saludo

Asier dijo...

Ah, bueno! Entonces el anacronico soy yo...Bonita forma de tratar a los lectores...;-)
Y, por cierto, lo digo solo porque se llama asi; es inglés, no hay ningun tipo de reivindicacion periférica.

Saludos
(yo, mas que a lo de los Oscars, aspiro a poder ver un dia el concierto de Año Nuevo en Viena, junto a los japoneses esos que hay siempre en las primeras filas)

Modestino dijo...

Ya se que es inglés, Asier: el fútbol nació en España allí arriba porque lo trajeron los ingleses que trabajaban en Euskadi.

Pero no he podido evitar aprovechar para meter una puyita ... cariñosa, o eso pretendía.

Anónimo dijo...

en euskadi????? por eso es el recrativo de huelva el decano de españa no?...no si para escribir la historia gua sólo el norte existe..para las pestes,son los del sur los culpables! asi nos va en españa, que no nos vemos mas alla del ombligo por mas que esté lleno de pelusilla!!!

Modestino dijo...

No dudo de que el Recre sea el decano, las razones son en definitiva las mismas: los ingleses de las minas de Riotinto, según creo.