4 de julio de 2009

"Anatomía de un instante", Javier Cercas















"Antomía de un instante"
Javier Cercas
Mondadori. Barcelona (2009)
462 páginas


Todo lo que tiene que ver con la transición me ha interesado desde hace mucho tiempo, y de manera muy especial cuando se trata el tema del golpe de estado del 23 de febrero. Si a esto unimos que el libro que hoy comento está escrito por Javier Cercas, autor de dos obras como "Soldados de Salamina" y "La velocidad de la luz" que en su día me parecieron excelentes, es comprensible que cogiera con ilusión la lectura del mismo. Una vez concluido puedo asegurar que no he quedado decepcionado.

"Anatomía de un instante" no es ni una crónica del episodio que puso en peligro la democracia hace más de 28 años ni una investigación sobre ideólogos e implicados. Cercas se fija en ese célebre momento en el que ante la presencia de la Guardia Civil pegando tiros en el Congreso, Adolfo Suárez se mantiene firme en su escaño y de allí inicia una larga meditación acerca de las causas y consecuencias de ese acontecimiento histórico.

El libro constituye, en primer lugar, un excelente muestrario de los personajes clave; por un lado, como firmes defensores de la legalidad, el autor nos habla de Adolfo Suárez, a mi entender auténtico protagonista del libro, El Teniente General Manuel Gutiérrez Mellado y el entonces líder del Partido Comunista Santiago Carrillo, las únicas personas presentes en la votación de Presidente del Gobierno que mantuvieron el tipo al entrar Tejero en el hemiciclo. Como contrapunto a estas personas, Cercas se detiene en quienes representaron la vanguardia activa del golpe: el Capitán General de la III Región Militar, Teniente General Milans del Bosch, el 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Armada y la punta de lanza de la asonada, el Teniente Coronel Antonio Tejero. Cercas sabe ponerse perfectamente en el lugar de unos y otros y se mete en sus complicadas psicologías.

No creo que fuera acertado afirmar que el autor introduce tesis alguna sobre el golpe, pero no es menos cierto que tras leer el libro una ha conseguido hacerse una idea bastante completa de como se desarrollaron los hechos, de cuales eran las intenciones de quienes lo organizaron y las razones que acabaron llevándole al fracaso. Cercas nos habla de un golpe duro y un golpe blando, de diversas fases en el desarrollo del mismo en las que tan pronto se estaba próximo al éxito como al borde de la frustración. Parece quedar claro que no todos buscaban lo mismo, de tal manera que acabaron chocando la demencial ceguera y el fanatismo rígido de Tejero con la vanidad de Milans, que presumió, injustificadamente, que a su llamada se unirían sin dudarlo el resto de Capitanías Generales y la ambición de Armada, quien aspiraba a presidir un gobierno de unidad.

En contra de lo que pensaba hasta ahora, uno llega a la conclusión de que los golpistas estuvieron mucho más cerca de salirse con la suya de lo que pudo parecer, que hubo varios altos mandos del Ejército en un tris de unirse a la sedición y que ésta contaba con bastantes apoyos y era conocida por más de los que pensamos en su día.

El libro no se limita a hablar del golpe de estado, sino que se acaba convirtiendo en un certero análisis de toda una época. Cercas compagina la dura crítica de personas e instituciones con una estimulante actitud de comprensión hacia las actitudes y las posiciones de ese momento histórico, sabiendo asumir las circunstancias de lugar y tiempo. Nos habla de una sociedad asustada por los acontecimientos -crisis económica, terrorismo, cuestión autonómica, ...-, incapaz de reaccionar incluso cuando unos cuantos ponen en peligro los logros de la transición, pues Cercas considera que no hay reacción social hasta que el golpe fracasa. La clase política se nos muestra como un galimatías en el que aparece, por un lado, un partido de gobierno cainita que se come a su propio presidente, que tampoco se libra de la dura crítica y, por otro, una oposición impaciente por gobernar.

A todo lo dicho cabe añadir el magnífico nivel literario de la obra, escrita con cuidado y editada, como siempre, formidablemente por Mondadori. No quiero terminar sin remarcar dos cuestiones: la primera que, a pesar de que cuando procede el autor no regatea dureza al tratar de la figura de Adolfo Suárez, globalmente pienso que el libro es una reivindicación de su papel en nuestra historia reciente; por otra parte, en el epílogo Cercas recoge una referencia a su padre, fallecido cuando redactaba el libro, que me ha parecido una entrañable muestra de cariño y ternura con la que pienso que muchos nos sentiremos identificados.