14 de octubre de 2016

Un Nobel recibido con escasa indiferencia


Ayer por la mañana andaba yo con curiosidad. Y no era por declaraciones en sede judicial, ni por leer las reacciones, algunas pueriles y demagógicas, habidas en la resaca de la fiesta nacional, ... ni siquiera por las predicciones del tiempo para este fin de semana. A las 13.00 se iba a anunciar el Premio Nobel de Literatura y cada día pasado el vicio literario ha ido afianzándose en mi vida. Se oían con fuerza los nombres de Murakami,. Phillip Roth y Banville, de cuyo éxito me hubiera alegrado porque se satisfacen a mi amigo Brunetti. También sonaba Javier Marías y hubiera sido una satisfacción que este premio volviera a España tras el último otorgado a Cela hace 27 años. Incluso me hubiera hecho gracia el triunfo de otra favorita, Joyce Carol Oates, autora que ha llamado mi atención y de quien pronto leeré el primer libro. En algunas de las apuestas que leí en internet se hablaba de Bon Dylan como una posibilidad remota ... y vete a saber porqué el cantante de Minnesota ha terminado siendo el elegido.

La concesión a un músico del Nobel de literaturano ha estado exenta de  polémica, más bien al contrario. Se han levantado voces que consideran un atentado al rigor y la ortodoxia semejante decisión, algunos críticos literarios y personajes com medalla de "experto" han aireado su llamativa indignación. A la vez, como es lógico, la enorme multitud de devotos de Dylan se muestran encantados: evidentemente nadie puede dudar de que estamos ante uno de los más grandes intérpretes y compositores de la historia. La Academia sueca ha justificado su decisión afirmando que Bob Dylan "creó nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción americana". No cabe duda de que es cierto, y no me considero con entidad para discutir la decisión. Eso sí, tal vez porque tiendo a lo clásico, porque en mi interior navega cierta reticencia a las novedades, hubiera recibido mejor la elección de alguno de los citados, u otros como Kadaré, Auster o Don de Lillo, entre otras razones porque habrían incentivado mis deseos de leerlos más.

A pesar de todo, es indiscutible que Bob Dylan es un auténtico avanzado en su materia, y que las letras de sus canciones tienen nivel para aspirar a todo tipo de galardones. Así, y aunque la decisiónn de los suecos huele algo a marketing, a una visión comercial puesta por delante de méritos y calidad "literaria", dedico un post a este hombre ... y eso, que soy tan ignorante que el único título que le recuerso es el del recurrente "Blowing in the wind".

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tras mi decepción por el Nobel de la Paz, llega ahora este nombramiento. Quizá, para nuestro consuelo, tienen reservado un Grammy, a Javier Marías. Debe ser eso.

Modestino dijo...

Será ... ;) ;)

Anónimo dijo...

Si al menos hubiera cultivado la rima y escribiera en alejandrinos, tal vez podría considerársele el nuevo juglar lírico del s.XX.

Anónimo dijo...

Es poesia en otro formato que por suerte la acerca a muchas personas, por eso los que escribimos poesia estamos de enhorabuena.

Anónimo dijo...

Pues el próximo que se lo den a Sabina o a Fito Cabrales o ¿por qué no a Manolo Chinato?

Cada maestrillo a su librillo. Y a Almudena Grandes la mandamos a la OTI, que yo voy a hacerle una canción a "Las edades de Lulú".

Demasiado pseudopoeta y demasiado pseudoescritor hay por el mundo. La literatura se merece más respeto. Máxime cuando de semejante galardón hablamos.

Albert (de Boltaña) dijo...

Yo creo que, o bien podrían haber creado un Nobel a la música (y las/otras artes) y entonces estaría magníficamente concedido); o bien, no darlo, como tampoco hay el Nobel a las Matemáticas y no por eso le dan el de física a un matemático...

Es que si no, y como han apuntado otros, (con mucho humor!) acabaremos viendo a Serrat con el premio Cervantes, y a Eduardo Mendoza en Eurovisión, y a Ferran Adrià el nobel de Química...

Susana M dijo...

Me parece fuera de lugar el nobel y ganas de llamar la atención. Un beso.

Laurencia dijo...

Quién iba a decir que los muchachos de Operación Triunfo, podrían llegar tan lejos.

Brunetti dijo...

Me resulta muy difícil opinar sobre este asunto, puesto que apenas he escuchado a Bob Dylan a lo largo de mi vida. Mucho menos he leído sus canciones o poemas.

En todo caso, se me ocurre que, puestos a darle ese galardón a un cantante, quien también reúne muchos méritos es Leonard Cohen, que además de escribir poesía también tiene una obra muy digna en prosa.

Por cierto, he leído que el sempiterno y muy vanidoso aspirante al Nobel Philip Roth está que trina, puesto que ve cómo pasa el tiempo y sigue sin lograrlo. Por si fuera poco, debe de estar preguntándose cuántos años pasarán hasta que dicho premio vuelva a recaer en un estadounidense judío, condiciones ambas que ostentan Roth y Dylan.

Qué pena que nuestro querido y añorado Henning Mankell no pueda aspirar ya el Nobel. Yo se lo hubiera dado a él, sin duda, aunque solo fuera por lo feliz que me hizo durante una época de mi vida recorriendo las calles de Ystad de la mano del inolvidable Kurt Wallander.

Salud!