2 de octubre de 2016

Simón Peres


El pasado 28 de septiembre en Tel Aviv a la edad de 93 años Simon Peres, político y estadista israelí galardonado  en 1994 con el Premio "Nobel" de la Paz junto a Isaac Rabin y Yasser Arafat. Peres fue presidente de Israel entre 2007 y 2014 y primer ministro en tres ocasiones distintas. Tengo que admitir que no soy precisamente un experto en la  reciente historia de la política israelita, pero sólo con ver las formas externas de Peres, conocer su sentido de la diplomacia, observar ese estilo moderado y prudente, me han animado a hacerle mi pequeño homenaje.

Al conocer más en profundidad a Simon Peres, miembro del Partido Laborista israelí, he comprendido mejor el alto nivel del personaje. Nació en Wiszniew, Polonia -actual Vishnyeva (Bielorrusia)- en el seno de una familia judía laica de clase media. Su padre, Isaac Persky era un empresario maderero de posición acomodada, en tanto que su madre, Sara Meltzer, daba clase de lengua rusa y era bibliotecaria. Su abuelo materno era el rabino Tzvi Hirsch. Estos datos nos ayudan a comprender que el estadista fallecido vivió en un ambiente culto, y a la vez arraigadamente judío, lo que hace entender sus ideas notoriamente sionista. Pero hay un dato que ha incrementado mi admiración por Peres, así como me ha ayudado a entender porqué andaba tan lejos de radicalismos y malas formas: en su currículum, además de su condición de político, parlamentario y estadista se añade que fue poeta y escritor, algo que desconocía y adorna -y mucho- la categoría de Peres, que no limitó su trayectoria a los manejos y ambiciones tan frecuentes en el mundo de la política. También he descubierto que era primo hermano, por línea paterna, de la actriz estadounidense Lauren Bacall -nacida Betty Joan Perske e hija de judíos polaco-rumanos emigrados-, y aunque evidentemente esto no dependió él, no puedo resistirme a añadir que tenía el mejor de los gustos en elegir sus primas.

En estos tiempos en que andamos faltos de líderes políticos, de personas capaces de convencer, de guardar las formas, de saber estar y respetar al otro, la figura de Simon Peres se alza como un referente. Ahora ya es historia, descanse en paz.