9 de diciembre de 2015

La guerra del gas


No me refiero a acontecimiento bélico alguno: no se trata ni de pozos petrolíferos, ni de estrategias guerreras, ni siquiera de maniobras económicas. Simplemente, han regresado a mi memoria recuerdos publicitarios de mi época infantil. Pertenezco a la generación de la burbuja, y en mi época lo que hacía furor, si de refrescos hablamos, eran la "Coca-cola" y la "Pepsi" y las bebidas con sabor a naranja y limón que tenían esas excitantes burbujas, desde el "Kas" hasta la "Fanta" -2 ... da gusto tener sed ..."-, pasando por marcas menos exitosas y duraderas como la "Mirinda" o el "Orange.crush". La palabra "radical" no sonaba nada y los zumos eran más bien productos que te tomabas en casa tras aprovechar las naranjas más feas con un exprimidor manual.   

Corrían los felices 60, y al clásico refresco veraniego  con burbujas le salió un competidor agresivo y los bares, chiringuitos, mercados y tiendas "del ramo" se llenaron de unas botellas más pequeñas y redondas que las habituales que con el nombre  de "Trinaranjus" basaban su oferta en el hecho de no contener precisamente esos "agujeritos"  que tanto alegraban el sentido del gusto. En los veranos de la segunda mitad de la citada década, los consumidores fuimos bombardeados por una agresiva publicidad en la que se ponía en claro enfrentamiento los refrescos dominantes hasta entonces con el nuevo producto, dando a entender  que éste contenía sólo naranjas y que se había prescindido de las burbujas para hacerlo más sano y  eficaz. 

No obstante, la marca no era nueva, y si investigamos en la vida del "Trinaranjus" encontraremos su prehistoria  en un adelantado farmaceutico valenciano llamado Dr. Trigo, quien en 1924 sacó al mercado un zumo concentrado de naranjas para diluir cuyas botellas equivalían "al zumo de 80 naranjas" llamado "Naranjina". Eso sí, la empresa "Trinaranjus" no la sacó adelante hasta 1933 y para su desarrollo contó con un socio, el empresario catalán Salvador Soler Violant. El boom" de los años 60 tuvo lugar con el impulso de un nuevo comprador, el grupo catalán "Agrolimen", que cambió el nombre de "Productos del Dr. Trigo" por el de "Cítricos y Refrescos S.A. (CITRESA)".

No cabe duda de que la campaña fue un éxito, y la marca "trinaranjus" ha ido creciendo y ha logrado sobrevivir a todas las crisis que desde hace ya tanto tiempo han ido haciendo estragos en nuestro país. Eso sí, la publicidad de "Trinaranjus" tuvo su réplica, y la marca "Kas", por aquellos años muy fuerte, tanto que financiaba un equipo de balon-cesto y el mejor grupo ciclista que ha tenido España, reaccionó con anuncios en los que jugaba con las palabras y se animaba al personal a elegir entre refrescos con "gas" o con "kas", a la vez que se ponían en entredicho las ideas de los rivales sin gas asegurando que la mejor opción era siempre el "Kas", pues quien no quisiera burbujas siempre podía tomarse una naranja.


4 comentarios:

Marta M. dijo...

Hola. me acuerdo perfectamente del ''Trinaranjus". Efectivamente, la campaña publicitaria de esta bebida era super agresiva comparándose con la competencia. Recuerdo que este tipo de bebidas con burbujas sólo las tomábamos en los cumples y es celebraciones.Qué tiempos!!! seguimos en contacto

paterfamilias dijo...

Y a mí que eso de que no tuviera burbujas me parecía una gilipollez. Y ahí sigue el trinaranjus.

Reconozco que me encantan las burbujas, pero también reconozco que ya no me sientan tan bien

Susana M dijo...

Qué curioso. Yo echo de menos la Mirinda. Un beso.

Modestino dijo...

A partir de una edad las únicas burbujas que sientan bien son las de la Sal de frutas o las del Alka-Setzer.