11 de diciembre de 2015

Entre fríos y nieblas


Desde ayer el paisaje es  invernal, y por ello más navideño. Así, casi sin avisar, como si no hubiera pasado el tiempo y las Navidades del 2014 permanecieran con vida, vuelvo a sentir el sonido de los villancicos, la esperanza de la lotería, la intimidad de la familia, las tradiciones del pavo y  la Misa del gallo, ... Los paseos matutinos camino del trabajo están ya acompañados por el frío y la niebla, algo que lejos de constituir una impresión negativa, me ofrece alicientes indudables: no se sabe porqué el tiempo desapacible añade una sensación de cierto confort, posiblemente porque el frío te acerca paradójicamente al calor ante la necesidad de abrigarte, a la vez que te vuelve más solidario con quienes te cruzas en el camino y sienten las mismas sensaciones.

Tiempos de rocíos y escarchas, de calles oscuras y silenciosas en las que escuchas tus propios pasos y también los ajenos. Tiempo de nostalgias, de recuerdos agridulces, momentos en los que añoras las caricias que faltan, los detalles que en su día no valoraste lo suficiente, las personas ausentes y los amigos que andan lejos. Paisajes nevados, necesidad de evadirte, horas de reflexiones, de luces y sombras. 

4 comentarios:

Marta M. dijo...

Hola: por el norte también parece que llegó ayer el invierno. Frío y nieblas y el fin de semana ya las lluvias. Con este paisaje apetece quedarseen casa y reflexionar y hacer balance. Seguimos en contacto

Anónimo dijo...

Me gusta en invierno la niebla y el frio.

tomae dijo...

Me encanta la niebla, incluso si la nieve tiene el nevar, la lluvia el llover, propongo que la niebla tenga el neblir...

Modestino dijo...

Neblir: acción de no ver tres en un burro ... ;) ;)