
Me parece un hombre de una enorme altura moral, y de una humildad fuera de lo común; una humildad que le ha llevado a enfrentarse con valentía al escándalo y el drama de los abusos sexuales de unos cuantos sacerdotes y religiosos, sin escurrir el bulto, insistiendo en plantear las cosas de cara y sabiendo pedir perdón públicamente por ello. Ha vuelto a condenar los deplorables casos de pederastia, pidiendo perdón a las víctimas, recibiéndolas y ofreciéndoles la ayuda de la Iglesia Católica a los que los han sufrido tanto, y eso no es poco y hay que valorarlo en unos tiempos en los que no se suele oír la palabra perdón, en los que nadie pide disculpas por nada.
Muchos analistas de los medios de comunicación han calificado al papa Ratzinger como la persona con mayor autoridad moral del mundo, y pienso que no exageran ni un ápice. Benedicto XVI es un pontífice bien distinto a ese otro gran líder espiritual que fue Juan Pablo II, porque para servir a la Iglesia no es ni pertinente ni bueno meter a nadie en un molde, y la propia Iglesia ha salido enriquecida del trabajo de uno y de otro. He recopilado los discursos del actual Papa en tierras británicas y estoy seguro de que de ellos se pueden sacar muchas conclusiones llenas de valor.
Aprovechó Benedicto XVI para canonizar a John Henry Newman, un personaje apasionante, un hombre de un calado y una profundidad excepcionales. Fue el líder del"Movimiento de Oxford" un buscador incansable de la verdad, sin miedo a cambiar hasta llegar a la cumbre de su existencia que es Dios, nuestro Padre; un anglicano, que por honradez intelectual y fidelidad a la doctrina de Cristo, se convirtió al catolicismo. No está de más recordar al Lord Canciller Sir Tomas Moro, decapitado por su graciosa majestad el Rey Enrique VIII, cuando pronunció su último discurso en defensa de su conciencia de católico ante el rey, precisamente en la misma sala en la que el Papa Benedicto XVI les ha hablado de ética y responsabilidad, de fe y razón, de democracia basada en valores inmutables, a los más importantes líderes políticos, económicos, culturales y religiosos de Gran Bretaña.
7 comentarios:
Gracias por hablar de esto, Modestino. Son verdaderamente trayectos apasionantes: More, Newman, Ratzinger, es como muy bien dices: honradez intelectual, nada más.
No corren tiempos de excesiva honradez, ... ni de excesiva intelectualidad.
...Parece que los "Enriques" y los "Tomases" no se han llevado bien en Inglaterra, siglos antes que More, St.Thomas Becket, Canciller con Enrique II también "se hizo" Mártir y Santo por sus diferencias con el poder establecido.
Hay dos formidables películas sobre estas historias: "Beckett", con un sensacional duelo Richard Burton-Peter O'Toóle y "Un hombre para la eternidad".
Modestino me ha gustado mucho el párrafo que transcribes.
Me quedo con las conclusiones del portavoz de la Santa Sede el padre Lombardi
Y me entristece que en determinados medios de comunicación españoles se de ese trato/maltrato a todo lo cristiano.
Ladran, luego cabalgamos. Que digan lo que quieran: me repito mucho, pero desde que hubo fumata blanca sigo pensando lo mismo: me fío más de Ratizinger que de Bardem, Almodóvar, el Gran Wyoming ...
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