27 de junio de 2016

No se si es pose o arrogancia ...


Leo el blog "Elemental" del diario "El País", una página digital bastante dinámica y bien construída que trata sobre novela negra, género literario que como ya es sabido me gusta bastante. Seguir esta bitácora me sirve para estar al día de la últimas novedades, descubrir viejas joyas literarias y saber algo más de autores, personajes, series, etc.

De vez en cuando el titular del blog entrevista a un autor del género, habitualmente con un cuestionario fijo bastante original y ocurrente. Por lo que veo, a muchos de los autores españoles de novela negra les gusta mostrar aires de rebeldía, poses de antisistema y declaraciones manifiestamente anticlericales. Por supuesto, me parece legítima y muy respetable esta postura, pero ni puedo resistirme a pensar que en ocasiones se trata de simple "postureo" ni evitar que según que comentarios o modos de decir terminen haciendo que el personaje me caiga más bien mal.

Tengo conciencia de que históricamente el negro es un género propio para reflejar la protesta ante la injusticia, para ejercitar la crítica social: los grandes creadores como Chandler o Hammet, fueron sin duda un claro ejemplo de lo que digo. Además, cada cual tiene, evidentemente, el derecho a opinar lo que considere oportuno y a reflejarlo en sus declaraciones públicas y en los mismos libros que escribe y publica.

Lo que ocurre es que a veces tengo la sensación de que hay quien se regodea ejerciendo de "enfant terrible", como si mostrara una pose que le hace más interesante, recurriendo al chiste fácil o a la opinión tópica, con lo de propaganda, autobombo  y "colegueo" que ésto significa. Por otra parte, hoy en día da la impresión de que la indignación y la crítica furibunda a todo lo que se mueve se ha convertido en condimento esencial para toda novela de intriga que se precie, de manera que ya no se sabe si se busca una sociedad mejor o una venta más extensa de la última novedad.

Entiendo que de lo que se trata es de buscar, ante todo la calidad literaria, algo llamativamente más importante que el apuntarse a corrientes ideológicas de uno u otro signo. Por mucho que sea cierto que ambas cuestiones son compatibles y, como siempre ha ocurrido, en el panorama del género en España tenemos unos cuantos ejemplos de excelentes autores muy comprometidos, como Carlos Zanón, Alexis Ravelo o Andreu Martín, entre otros ...

3 comentarios:

gloria dijo...

Nunca he entendido, porque para ser reconocido como un buen escritor, tienes q tener aires y opiniones de intelectual rebelde. Cada dia me gusta mas, la gente q sabe escribir de maravilla, pero no hace un discurso facil , ante una entrevista sobre su nuevo libro, de sus opiniones personales, sean rebeldes o no.
A mi me gusta leerlos, no conocer si son acratas, budistas o vegetarianos. Tener aires de intelectual , es tan fácil...

Nélida G.A. dijo...

Yo creo que son efectos de campañas publicitarias encubiertas.
Hay temas que generan polémica y parece ser que eso "vende".
Por eso muchas veces leo libros sin querer saber, a priori, mucho más sobre el autor/a. Pues a mi, esas opiniones personales tirando a "postureo y amiguismo" sí me condicionan subjetivamente, también tienden a caerme mal.
Saludos.

Susana M dijo...

Lo intelectual en ESPAÑA tiende a ser de izquierdas. Un beso.