9 de abril de 2015

Te recuerdo, Amancio


Esto del fútbol me viene de lejos; ya en mis años más mozos tenía por ídolos a los míticos "cinco magníficos", a quienes a penas vi jugar en aquellos partidos de los domingos por la tarde en blanco y negro y en un par de encuentros en La Romareda cuando ya andaban más bien de capa caída. Pero además de esa irredimible pasión por el Zaragoza, también tenía querencias por jugadores que vestían otra camiseta. En concreto, mi futbolista favorito más allá de Lapetra, Violeta o Villa era Amancio Amaro, el extremo gallego que tras triunfar en el Deportivo de La Coruña, llegó al Real Madrid el verano de 1962; en el Bernabeu fue titular indiscutible y allí disputó a lo largo de 14 temporadas un total de 344 partidos en los que consiguió 119 goles, llegando a conseguir el Trofeo "Pichichi" las temporadas 1968-69 y 1969-70, la primera ex-aequo con el atlético Gárate y la segunda con éste y Luis Aragonés. Amancio fue 42 veces internacional, vistiendo la zamarra roja en el Mundial de Inglaterra-1966 y formando parte de la alineación titular del equipo nacional que venció a Rusia en la Final de la Eurocopa de Naciones de 1964.

Con el Real Madrid Amancio consiguió cuatro ligas, tres Copas y una Copa de Europa. Fue precisamente en los partidos de competición europea donde seguí con asiduidad el juego del extremo gallego; recuerdo en Copa de Europa partidos frente a Inter de Milán, Anderletch, Manchester United, Ajax, ... y por encima de todos la inolvidable final en el Estadio Heyssel de Bruselas frente al Partizan, donde Amancio logró el gol del empate cuando parecía que los yugoslavos iban de culminar la sorpresa y que, con el tanto de Serena a falta de un cuarto de hora le dio la sexta Copa de Europa a los merengues, la primera que conseguían sin la presencia de los Puskas, Di Estéfano, Rial, ..., un equipo denominado, al gusto de la época, "Madrid ye-ye", en el que solamente quedaba Francisco Gento de la vieja guardia y donde junto a Amancio brillaban la técnica de Manolo Velázquez, el recorrido de Sanchís padre, el trabajo de Grosso, la seguridad de Zoco y la potencia y valentía de un jovencísimo Pirri.

Amancio era un jugador rápido y brillaba por su habilidad y sus admirables dribling; se trataba de un jugador que hacía auténticas filigranas, que regateaba de maravilla, se escapaba del lateral que le marcaba por los lugares más inverosímiles y además poseía olfato de gol. Comenzó jugando de interior derecho, con jugadores rápidos en el extremo como Serena o su paisano Veloso, para terminar haciéndose prácticamente en propiedad con el número 7 del equipo. También tenía sus enemigos, pues era un hombre peleón, que daba guerra, protestaba mucho y al que algunos acusaban de buscar continuamente las faltas, ... recuerdo que había quien le calificaba de jugador "bayeta", pues acababa frecuentemente en el suelo. No obstante, era un pedazo de delantero, un artista que se encontraba sin duda en la élite del fútbol europeo en una época donde brillaban auténticos fenómenos como Bobby Charlton, Johan Cruyff, Frank Beckenbauer, Gianni Rivera o Paul Van Himst.

Tras su retirada, Amancio Amaro Varela se hizo entrenador, y en los equipos inferiores de la "Casa Blanca" encadenó éxito tras éxito, hasta llegar a ganar la liga de Segunda División con el Castilla de Butragueño, Michel, Martín Vázquez, Sanchís y Pardeza. Esta brillante trayectoria le llevó al banquillo del primer equipo en la temporada 1984-85, donde aún teniendo en la plantilla a la quinta del Buitre y veteranos del nivel de Juanito, Santillana, Valdano, Gallego y Uli Stielike, no tuvo la suerte que merecía y terminó siendo sustituido por Luis Molowny. 


2 comentarios:

Brunetti dijo...

De Amancio, aún recuerdo aquella imagen espeluznante de su muslo abierto tras una terrible entrada de Aguirre Suárez en el viejo estadio de Los Cármenes, allá por el año 1972, más o menos.

Por cierto, he sabido que otro de los futbolistas que mencionas, el gran Manolo Velázquez, padece Alzehimer. Lo mismo que Goyo Benito.

Qué enfermedad más terrible.

Modestino dijo...

Hace tiempo me comentaron lo de Benito y Velazquez, prometo post.
Y dusculpa que te corrija, amigo Brunetti, el autor de la entrada fue el paraguayo Fernandez; le cayeron 18 partidos si no recuerdo mal.