6 de abril de 2015

Mis receticas


Me dirigí hace unos días a un establecimiento hospitalario de Huesca para recoger unas recetas; cuando, hace ya años en mi caso, has entrado en la dinámica de unas cuantas pastillas diarias, se convierte en rutina periódica el conseguir las recetas y acudir luego a la Farmacia a reponer el arsenal médico correspondiente. Me habían dicho que tales recetas estarían firmadas a última hora de la tarde y pasadas las 8 las solicité a una de las amables chicas que atienden en el mostrador; la moza me sonrío con  timidez y con cara de cierta compunción me dijo que si venía a por "las receticas", éstas no estaban y debería regresar al día siguiente por la mañana.

Aunque me suponía cierto incordio, consideré que la situación no era de vida o muerte e intenté poner buena cara, algo que no me costó demasiado, pues todas y cada una de las jóvenes que atienden al paciente a la entrada del centro destacan por su simpatía y amabilidad, pero sobre todo porque cuando me habló de las "receticas" la mujer me desarmó, y es que cuando escuchas a alguien que utiliza el sufijo "ico" pasas inmediatamente a sentir una indiscutible complicidad, te das cuenta de que estás ante "uno de los nuestros".

En el fondo, pienso que quien habla de "receticas" está añadiendo a su comentario un plus de cariño, un toque de proximidad, un ejercicio de simpatía ... Es posible que quien desconoce la idiosincrasia aragonesa no vea en estos modos nada más que una peculiaridad en la forma de hablar, hasta cierto matiz pueblerino o provinciano, pero se equivoca, porque cuando la chica, cuyo nombre ignoro a pesar de llevar años disfrutando de su amabilidad, me comentó, con cierto sentimiento de una culpa que no le atribuyo, que mis "receticas" no estaban, en el fondo entendí que me quería decir que lo sentía, pero que no por no tener aún lo que necesitaba, sus buenos deseos de atenderme bien de desvanecían.

Ya se que es una tontería, pero tal vez muchos no puedan imaginarse lo que une esta seña de identidad tan nuestra.



6 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi tambíen me desarman cuando me hablan con el sufijo ico.

Susana Moreno dijo...

Suena cariñoso. Un beso.

Anónimo dijo...

A mi me gustó muchísimo un coche..y fui al único concesionario donde podía comprarlo...el chico que me lo vendió se dirigió a mi desde el primer minuto llamándome "corazonzico"...y así durante días.... No sé qué decirte...A mi la verdad..no me sale...bsss

Modestino dijo...

Lo de corazoncico suena cursi ... pero imagino que eres mujer, porque si encima eres chico .... ya suena raro.

Anónimo dijo...

En una peluqueria me dijo la peluquera "Esta bien el agüica", también me desarmo. .

Modestino dijo...

El "agüica", calentica ;) ;)