3 de abril de 2015

Entre la frivolidad y la intolerancia


Veo que corre por internet algún logotipo en el que que parece pretender cuestionarse la Semana Santa a través de fomentar los deseos de una "Feliz semana laica". Al igual que ocurre con la Navidad, da la impresión de que a algunos se les han desatado los instintos "comecuras" y sienten la necesidad de dejar claro su rechazo a todo lo que suene a sentimientos religiosos. Habiendo pasado ya afortunadamente, hace décadas por cierto, los tiempos del "nacional-catolicismo" en los que se cerraban los cines, la televisión solo ofrecía programas religiosos o películas del mismo signo, intuyo que hay quien pretende llegar al extremo contrario y promover la interdicción de cualquier celebración religiosa.

La Semana Santa tiene para los católicos un significado muy especial, nada menos que la culminación de la historia de la salvación, y para bastantes más personas, los actos propios de estos días -procesiones, monumentos, ...- llevan implícitos unos aires de tradición indiscutibles. Por esta razón, suena a pretensión totalitaria cualquier propuesta o iniciativa que pretenda suprimir o someter a práctica privada y minoritaria unas celebraciones cuyo mantenimiento no es más que un respeto a las convicciones de muchas personas y a la tradición de muchos lugares; a la vez, duelen comentarios y difusiones con aires de campaña en las que directamente se intuye burla y falta de respeto frente a convicciones y prácticas de muchos ciudadanos de a pie.

Tengo muchísimo respeto por la opinión de cada cual, y por supuesto por las convicciones y las ausencias de convicciones de todos y cada uno, pero mal asunto si pretendemos defender las nuestras utilizando el desprecio o el recochineo con las del prójimo. No puedo evitar en estas ocasiones recordar el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que protagoniza un doctor de la ley, fariseo para más señas, cuando el Sanedrían, al que pertenecía, pretende condenar a muerte a San Pedro y algún apóstol más por negarse a dejar de predicar a la gente a pesar de la prohibición de las autoridades judías:

"Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, VENERADO de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles,
 y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres.
 Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A ÉSTE se unió un NÚMERO como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada.
Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados.
Y AHORA os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá
 mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios. "

                                                                     Hechos de los Apóstoles, 5, 25-39


6 comentarios:

tomae dijo...

Ave Modestino!

te mando este video de la recogida de pasos en tgn.

https://www.youtube.com/watch?v=NuPLapwY44Q

...Si no me equivoco al final de todo aparece una legionariA!!! ¿puede ser?.Esto no es como antes, grrr.

Saludos.

tomae dijo...


El video:

https://www.youtube.com/watch?v=N9eDQDp3OGA

Modestino dijo...

En mis tiempos no habia mas legionarios que los romanos, los miticos armats al mando del Capitan Menayes.
Pero no deja de tener su ironia ;)....

Por cierto, hoy juega el Nastic en Zaragoza...

Susana Moreno dijo...

Me encanta ese pasaje. Un beso.

Modestino dijo...

Un beso, Susana.

Javier Gilabertg dijo...

Bien dicho!
Javier G.